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Koncorde y El Misterioso Volumen Atribuido

Detalles

Una de las mejores cosas que me ha reportado hacer caso a quien me sugirió hace ya años que compartiera mis primeros esbozos de indicadores, es el enriquecedor contacto con muchísimas personas que tenéis la amabilidad de acercaros a leer estas páginas e interesaros por mi trabajo.

Blai5 Koncorde anticipando subidas en Uralita

Es cierto que, en la mayor parte de los casos, lo hacéis con palabras de ánimo, cosa que siempre es grata y muy bien recibida. Pero, de cuando en cuando, también recibo alguna apreciación [siempre amable] que pone en cuestión algunas de las bases de mis trabajos. Y esas también las agradezco mucho, porque me obligan a repensar detalles concretos, ya sea para argumentándolos ratificarme en ello o para rectificarlos en futuras versiones si me parece que mi comunicante tenía buena dosis de razón.

Esta semana he recibido este mail, que es todo un ejemplo de corrección en la discrepancia. La copio tal cual, reduciendo el nombre de mi interlocutor a sus iniciales, pues creo que puede ser tan útil como ilustrativo.

Hola Blai5,
He leído la descripción de tu Blai5 Koncorde. He visto que se basa en los PVI y NVI. Los he visto y analizado en prorealtime. Luego que visto tu explicación que me gusta mucho. Sin embargo, la definición de manos fuertes y débiles por dichos indicadores no me parece correcta. El primero plasma incrementos de volumen sesgado por el movimiento del precio en uno u otro sentido. Lo mismo para el segundo pero con decrementos de volúmenes.
Creo que un decremento de volumen fuerte puede estar provocado por la salida de las manos fuertes. O que las manos débiles que entran en masa en determinadas partes de un ciclo (expansión final) etc. Pueden provocar incrementos de volúmenes. Incluso, cuando hay poco volumen, las manos débiles pueden aumentar el volumen con facilidad, no digamos en valores poco líquidos.
Por todas estas razones, creo que no es acertada la descripción de manos fuertes y débiles, no por ti, sino por los software que mencionas.
Me encanta el estudio del volumen y su relación con el precio.
Saludos.
Santiago L.J.

Pues, replanteemos el problema, entonces.

Como he explicado muchas veces [¡y las que me quedan! :-) ] a pesar del entusiasmo de algunos amables usuarios en algunos foros, que atribuyen a Koncorde poderes casi mágicos, este indicador lo único que hace es, utilizando un “truco” matemático, ATRIBUIR un volumen negociado a manos fuertes o débiles, según el volumen de la negociación. Ese truco no es [desgraciadamente] de mi invención, sino que es el fundamento de los indicadores IVN e IVP en los que se basa en parte.

El “truco”, explicado de forma simple, se centra simplemente en atribuir el total del volumen negociado en una sesión a manos débiles si el volumen ha sido alto y a manos fuertes si ha sido bajo, apoyándose en la teoría [enunciada en la documentación de esos indicadores] de que los operadores profesionales operan básicamente en las fases de mercado de menor actividad.

Yo también me planteé en su día la lógica de este planteamiento y, de entrada, no me pareció muy razonable. Está claro que [con diferencia] el mayor volumen de contratación en todos y cada uno de los mercados corresponde a las manos fuertes [tiburones, leones, profesionales o como quieran llamarles]; y que el menor volumen global es el que una miríada de inversores particulares [manos débiles, pescadillas, gacelas o como quieran llamarnos] acabamos moviendo.

Así, de entrada, esto parece dar la razón a nuestro amigo Santiago.

Sí que enmendaría esa parte en la que dice:

Creo que un decremento de volumen fuerte puede estar provocado por la salida de las manos fuertes.

Un decremento [disminución] del volumen en buena lógica no puede estar provocada por ninguna actividad, ni de compra ni de venta, sino por una ausencia de negociación. Para comprar, igual que para vender, hay que cruzar una orden, y eso incrementa en 1 el volumen. ¿De acuerdo? Así que no hay posibilidad de operar sin dejar [como mínimo] un rastro sobre el volumen. En un día de negociación un tibu se puede entretener en tamponar el mercado comprando o vendiendo a fin de dejar un precio clavado en su apertura. Pero JAMÁS lo podrá hacer sin generar volumen. Por eso digo aquello de que pueden ser invisibles en el precio, pero siempre dejarán rastro sobre el volumen.

Ahora, a lo del “truco” de la atribución.

Sinceramente me sorprendió que un par de indicadores conocidos, extendidos y utilizados como esos lo fueran si no tuvieran una fiabilidad contrastada. Por otro lado, su principio no se separaba mucho de otros clásicos entre los indicadores de volumen como el OBV o el Acumulación/Distribución, que funcionan por principios similares.

Así que lo implementé y empecé a observar que esas señales son coherentes con lo que sucede en el mercado y que, en muchas ocasiones, los movimientos de ese volumen atribuido a uno u otro bando era coincidente con lo que sucedía en el mercado, y no tan sólo era capaz de explicarlo, sino incluso de anticiparlo. Sorprendente pero cierto.

Por supuesto, no hay indicador infalible, y Koncorde tampoco lo es. Falla en la medida y proporción en que lo hacen sus elementos: los indicadores de base en los que está basado y que mezcla proporcionalmente, como todo mérito.

Y ahí vino mi siguiente curiosidad. ¿Por qué? ¿Por qué funcionan el IVN y el IPN basándose en un truco matemático aprentemente tan simple? A partir de ahí supe apreciar como de un problema tremendamente complejo el diseñador de este par de joyas matemáticas [Paul L. Dysart] fue capaz de encontrar una solución tan simple como eficaz.

Mi conclusión [muy resumida, pues ya he cansado al lector en exceso] es que esta estrategia funciona por la forma en que las manos fuertes trabajan en el mercado. Si bien es cierto que [en volumen] a ellos se debe la mayor parte de transacciones, acostumbran a distribuirlas [o encargar su distribución] tanto a lo largo del tiempo y en paquetes equiparables a los manejados por las manos débiles, buscando momentos de estabilidad para hacer la mayor parte de sus movimientos.

Una vez ejecutada la compra o la venta en la banda de precios previamente establecida, la hábil mano que estaba colocando prudentemente órdenes con cuidado de no alterar el mercado contra sus intereses deja de actuar, y se produce el desequilibrio y la subsiguiente alteración del precio. En ese momento entran [entramos] en tropel los pequeños especuladores, ya sea vendiendo en masa al rebasar nuestros stops establecidos, ya sea comprando en masa cuando se inicia el movimiento y se supera algún nivel significativo. Muchos días de volumen suave y constante y uno de aumento brusco de volumen. Pesan más los muchos pocos que los pocos muchos. ¿Se entiende?

Explicado corto, esto es lo que se conoce como acumulación y distribución, cosas que Koncorde refleja sorprendentemente bien. Así que, como acaba cumpliendo la función que prentendía darle cuando lo diseñé, me parece que voy a conservarlo como está pues, lógico o no en su filosofía, funciona y eso es, en el fondo, lo que acaba importando.

De todos modos, gracias Santiago por tu comentario que me ha permitido hacer esta reflexión pública, y por tu cortesía en el fondo y la forma.

   
   

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