Etiqueta: Pérdidas

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

Soy alérgico al riesgo y, seguramente por esa misma causa, es IMPOSIBLE que me haga rico especulando. Del mismo modo [y por la misma razón] es bastante improbable que me arruine. De hecho ya he sobrevivido en esta selva durante bastantes años y mi patrimonio no ha sufrido grandes [GRANDES] descalabros.

Supongo que los más hábiles [o sea, todos mis amables lectores] habrán atinado con la sutil diferencia entre la imposibilidad de la una cosa y la improbabilidad de la otra.

Parto de una anécdota y de un recuerdo vivido el 28/3/2008. Andaba saltando un día por el BUND de corto a largo o viceversa, buscando una buena oportunidad cuando, sin venir a cuento ni razón aparente, sobre las 12:15 pasó de cotizar a 115,66 a 115,26… 40 pipos [¡400 euros por contrato!] en un abrir y cerrar de ojos, que un instante más tarde ya había recuperado. [Todavía siguen vivos los comentarios que desató en este hilo del foro X-Trader]

Pero, hemos quedado que esa era la anécdota, la excusa. Si resulta que el trading ya es lo suficientemente difícil, traidor y complicado, hay que sumarle los riesgos imprevistos.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas.

Lo comento para que todos los que se inician los tengan en cuenta, pues pueden estar desarrollando una gestión técnicamente modélica de bajo riesgo y por desatender uno de estos factores ajenos, todo su trabajo [y parte de sus ahorros] se puede ir por el desagüe.

Pasar del papertrading [probar sobre el papel] al trading real comporta darse de bruces con algunos de ellos, a veces de forma dramática.

Por ejemplo, y empezando por el ejemplo mencionado, oficialmente un operador cometió un error y puso a la venta una barbaridad de contratos [parece que añadió algún cero de más en la casilla del número de contratos y acabó vendiendo 33 mil contratos de golpe], lo que movió la cotización de forma tan fulgurante como salvaje, barriendo toda la demanda. [Eso lo conocemos como un flash-crash]

Ese error hizo saltar un montón de stops y de órdenes en el mercado, unas a favor y otras en contra [ya por pura suerte]. Un error de un único operador anónimo que, si se produce mañana o cualquier otro día, y nos puede provocar un roto considerable.

Pero, vamos a fijarnos en otros aspectos, incluso más habituales. ¿Has tenido en cuenta qué puede pasar si cuando acabas de comprar se marcha la luz, o pierdes la conexión de Internet? ¿Y si sube o baja la tensión mientras cursas una orden y se altera? ¿Y si se cuelga el servidor de datos de tu programa gráfico o de tu broker, o tu propio PC? O, simplemente, se te derrama el café sobre el teclado.

Mi mayor pérdida en veinte años fue por dejarme olvidada una orden activa en el mercado.

La lista de imponderables, accidentes y problemas completamente ajenos al propio trading es larguísima, así que no trabajes NUNCA sin un stop de cobertura, por si se va la luz o se interrumpe la conexión. Y ten siempre a mano el teléfono del broker. Aunque, si el problema afecta a muchos abonados, puede tener el teléfono bloqueado. Lo inteligente es operar siempre de modo que lo máximo que te pueda pasar es que te salte el stop, por lejano que esté.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas. Tenlo siempre presente.

 Ten siempre a mano el teléfono de tu broker

Y, ahora, mi propia confesión. La mayor pérdida que he sufrido en veinte años fue por dejarme olvidada una orden en el mercado. Al día siguiente me encontraba inesperadamente dentro de un futuro y muy mal posicionado. Me dieron todos los sudores fríos y decidí cerrar la posición y asumir toda la pérdida. Un descuido se llevó en un segundo las ganancias de meses…

Pero escarmenté y aprendí a tener también en cuenta los riesgos no previstos. Así que, aprende en mi propia piel y revisa siempre que no te hayas dejado órdenes activas olvidadas al final de cada sesión.

Espero que este comentario/confesión le sea a alguien de utilidad.

Traders Que Pierden y Traders Que Mienten

Traders Que Pierden y Traders Que Mienten

Lo confieso: hace unos días me pillé un rebote monumental. El mes me estaba yendo bastante bien. He compartido con ustedes algunas de mis operaciones [incluso antes de emprenderlas] y aquí quedaron escritas así que no temo que me tomen por mentiroso.

Pero una de mis apuestas internacionales del mes abrió de golpe con un gap del -4% que fue ampliándose a lo largo de la jornada hasta más de un -9%. Abrió mucho más allá de mi prudente stop de protección y, como sucede bastante a menudo en estos casos de gap, el stop no saltó hasta mucho más tarde, Dios sabe por qué. Total, lo que tantos esfuerzos y operaciones nos cuesta de arrebatarle al mercado y sumarlo en nuestra cuenta, el mercado lo recupera en mayor o menor medida brutalmente y de un solo plumazo. Adiós al 75% de los beneficios mensuales en cuestión de un ratito.

Hay dos tipos de traders: los confiesan que pierden a menudo y los que mienten

Ya ven, tod@s los traders de a pie [o sea, tú, yo y TOD@S los demás], sufrimos reveses, a veces merecidos, a veces no tanto.

Ahí es cuando recuerdas el viejo adagio bursátil que dice que hay dos tipos de traders: los confiesan que pierden a menudo y los que mienten. Apúntenme entre los primeros.

Con el cabreo, empiezas a generar bilis… ¿No sería mejor poner mi dinero a plazo y dejar de romperme el coco y de llevarme disgustos?

Afortunadamente, soy un lector insaciable y, ya saben, el azar muchas veces pone en tus manos el texto que necesitas en cada momento. Así que, cuando tengas el bajón puedes hacer dos cosas: o te lo replanteas y te abres una cartilla a plazo de las de toda la vida, o recupera este post y lee a partir de este punto.

Una vez le preguntaron a Michael Jordan, el más grande jugador de básquet de todos los tiempos y uno de los mejores deportistas de la historia sobre las claves de su éxito [sí, realmente la pregunta no era muy original]. Pero esta vez la respuesta superó cualquier expectativa.

El alero de los Chicago Bulls contestó: “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera, y he perdido casi 300 juegos. Veintiséis veces, me confiaron lanzar el tiro decisivo que ganaba del partido, y lo fallé. He fallado una y otra y otra vez en mi vida. Creo que es por eso por lo que, al final, he acabado teniendo éxito”.

Y ahora, si me lo permiten, me voy a estudiar un rato por qué invertí en algo que estaba a punto de perder casi un 10% en un solo día para que no me vuelva a pasar en mucho-mucho tiempo.