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Los Koncorde ‘Fake’ en Tradingview

Los Koncorde ‘Fake’ en Tradingview

La principal función de diseñar y mantener este sitio web para descargas de mis herramientas era y es la de PRESERVAR la integridad y seguridad de las mismas. Sólo descargándolas en este sitio web puedes estar seguro de que es la herramienta original, en su última versión, con los algoritmos correctamente programados y no manipulados y con la garantía que, independientemente de la plataforma, siempre dará las mismas señales tal y como la programé.

Tradingview es una plataforma popular, con una estructura más parecida a una red social que a una típica plataforma de trading. Eso, evidentemente, tiene ventajas e inconvenientes. Como el que refleja esta captura del mail de un usuario:



La facilidad de programar y distribuir herramientas en es esa plataforma/red es estupenda, pero provoca situaciones a veces poco deseables. Por ejemplo, y en la actualidad, hay no menos de SEIS versiones diferentes de mi indicador Koncorde accesibles en esa red. El problema es que NINGUNA de ellas está bien programada, el algoritmo no está correcto en ningún caso y, desgraciadamente, ofrecen señales erróneas. Todas ellas.

En la actualidad hay no menos de SEIS versiones diferentes de Koncorde accesibles en Tradingview. El problema es que NINGUNA de ellas es correcta.

Seguramente todas ellas son bienintencionados intentos de disponer de mi indicador, cosa que no puede más que enorgullecerme por el interés y el tiempo utilizado en intentarlo.

Desgraciadamente la consecuencia es para sus autores y los que las utilicen, pues estarán exponiéndose a una operativa equivocada. En la imagen inferior pueden observar dos Koncorde, uno es el original y el otro una de esas varias versiones de bienintencionado autor desconocido. Se parecen pero, ¿puedes distinguir cuál es el original?

Para evitar que sigan proliferando versiones bastardas de dudoso funcionamiento he decidido distribuir mis principales indicadores para Tradingview que puedes descargar y utilizar en tu operativa diaria, seguro (ahora sí) que reflejarán sobre el gráfico exactamente lo que deben:

Patrón «Espejo»: Mi Mejor Estrategia con Koncorde

Patrón «Espejo»: Mi Mejor Estrategia con Koncorde

A este patrón de Koncorde lo he bautizado como «espejo», y se basa en localizar puntos de giro probables que, en algunas ocasiones, pueden hasta tener premio más o menos inmediato. La primera condición del espejo es que se dé la circunstancia en Koncorde que el área verde de encuentre por debajo de cero mientras que el área azul esté por encima, es decir, lo contrario a la normalidad (una imagen especular).

No le daré muchas vueltas. Les explicaré el patrón, les mostraré los casos y les invitaré a que, si lo desean, lo comprueben ustedes mismos en otros momentos y activos. Sin ser infalible, a mí me funciona razonablemente bien, aunque es un patrón algo esporádico, el índice de fiabilidad en determinados momentos y activos es bastante bueno.

La condición del «espejo» es que el área verde de encuentre por debajo de cero mientras que el área azul esté por encima, es decir, lo contrario a la normalidad.

Un patrón «espejo» se forma en un momento de impasse en una tendencia, que nos habilita un punto de entrada en la misma (en cualquier dirección) con un riesgo bajo. Puede ser un punto de giro o de pausa y continuación de la tendencia en curso.

De este patrón se derivan dos posibles situaciones de resolución:

  1. Tras una caída, posible vuelta (como veremos en los ejemplos siguientes); o,
  2. Pausa y continuación bajista.

Sea como fuere, nos permitirá una entrada con stops muy ajustados y buena oportunidad de entrada.

El primer ejemplo es Apple:

Podemos observar que presenta “espejo” en Koncorde [área verde por debajo de cero mientras azulones seguían positivos] y reciente señal Atlas en Atlas Mini. Bueno, el premio fue interesante pero, lo más importante, fue que fue un punto de entrada con riesgo muy limitado.

Caso 2: CRISPR

Este es un ejemplo de operativa real todavía más espectacular. En el primer gráfico podemos observar su primera resolución y, en el segundo, su posterior evolución, hasta alcanzar un +83% de revalorización. Como de costumbre, el riesgo en el punto de estrada era muy limitado.

Y, como no hay dos sin tres: DAX

Como no hay dos sin tres y son muchos los traders interesados en saber si estos patrones y señales se pueden aplicar a derivados e intradías, un ejemplo aplicado al DAX en barras de 3 minutos. En este caso concreto ayudaba bastante observar el gran martillo formado, signo frecuente de giro.

Evidentemente, y como el resto de patrones y señales de trading, el patrón «espejo» es falible, así que deberemos siempre evaluar el riesgo a asumir, la situación general y la tendencia previa, entre otros; y el nunca despreciable «factor suerte».

DJI en diario:

Es interesante comprobar cómo podríamos haber anticipado con bastante exactitud los movimientos del DJI americano observando las señales del indicador ATLAS y los patrones «espejo» marcados. Como se puede observar, en ese periodo de unos 6 meses, dos de los tres «espejos» fueron operables y fiables y sólo uno resultó fallido.

En el apartado de Métodos indicaré las normas básicas de entrada para su ejecución.

Como comentaba el otro día en un twitt, el conocimiento es uno de los pocos bienes que crece a medida que se comparte y los que no lo entiendan así, que sigan guardando para sí sus amados secretos, que ni se imaginan lo que se están perdiendo.

He diseñado una herramienta (ProScreener) para detectarlo automáticamente en las últimas 10 velas:

Sobre Intradías y Fiabilidad

Sobre Intradías y Fiabilidad

Hola, Xavier. Quería consultarte si el indicador KONCORDE me sirve para invertir en intradía en temporalidad bajas, de minutos.

Hola y gracias por la consulta.

No se trata del indicador ni de la temporalidad, sino del activo y su volumen.  

Como norma general y desde el punto de vista de la gestión de datos en que diseño mis algoritmos, la norma es siempre la misma: lo que predomina es la cantidad de información que contiene cada bloque (vela o barra).

Cuanto más volumen ofrezca un activo, menores podrán ser las velas con las que trabajemos manteniendo una buena fiabilidad y resultados.

Una vela de 5 minutos contiene cinco veces más información que una de un minuto. Una vela de 30 minutos, contiene 6 veces más información que una de 5’ y 30 veces más que una de 1’. Y así sucesivamente.

Eso significa que en activos con mucho volumen, la información contenida en cada una de sus fracciones menores sigue siendo mayoritariamente significativa, cosa que no sucede en los de poco volumen.  

Más claro aún: cuanto más volumen tiene un activo, menores pueden ser la velas (temporalidad/ticks) con los que trabajemos manteniendo una buena fiabilidad y buenos resultados. Eso nos permite trabajar en minutos en índices, en horas/día en la mayor parte de acciones y en días/semanas en los activos/mercados menos líquidos (con menor volumen).  

Saber en cada activo concreto hasta qué temporalidad se puede bajar manteniendo la fiabilidad del indicador ya es un trabajo personal de cada uno.  


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Hay un viejo proverbio que reza que es mucho más valioso enseñar a pescar que dar un pez. Mientras lo uno es efímero, lo otro resulta permanente y duradero.

Si cuento con vuestra paciente lectura hoy, voy a intentar un triple desafío:

  1. revelar un misterio;
  2. explicar un concepto y técnica, y
  3. mostrar tres ejemplos prácticos de la misma.

Ingente trabajo y poco espacio. Empecemos, pues.

A)    EL MISTERIO DESVELADO

Igual que dediqué mis primeros años al estudio de los indicadores técnicos y, posteriormente, a su diseño; los últimos tiempos he estado centrado en los sistemas de especulación y el trading algorítmico.

Seguramente se preguntarán dónde están los frutos de ese trabajo, y yo les responderé que en mi cuenta corriente. Y, también que, probablemente, tengan en sus manos algo de ese valor.

En general todo trabajo debe iniciarse por un largo y laborioso periodo previo de estudio. Sólo una vez entendidos los conceptos básicos se puede aspirar a obtener buenos resultados. Como los cimientos a una casa. Como las raíces a un árbol.

Así que empecé por programar y estudiar un buen número de sistemas tradicionales de diferentes autores. Para mi sorpresa comprobé que, en muchas más ocasiones de las esperadas, los resultados obtenidos en esas simulaciones eran algo decepcionantes, especialmente si los comparábamos con las expectativas mostradas en los textos originales.

Cabe otra posibilidad: que ese sistema haya sido realmente ganador y, sin embargo, en el tiempo transcurrido, el mercado haya mutado lo suficiente para que haya dejado de serlo.

Sé que esto es algo experimentado por muchos traders: aplicar un reputado sistema publicado (o enseñado) y ver como los resultados no son tan satisfactorios como lo esperado.

La primera reacción (primaria y común) es la de considerar el sistema como un engaño y/o calificar a su autor/tutor de charlatán. ¿Mentiras? ¿Manipulación? No. Nada de eso.

Cabe otra posibilidad: que ese sistema haya sido realmente ganador, que su autor lo haya explicado de manera completamente honrada tal y como era y, sin embargo, en el tiempo transcurrido, el mercado haya mutado lo suficiente para que haya dejado de serlo.

Esa hipótesis la he confirmado en más de una ocasión replicando sistemas, ahora poco eficaces, en los momentos históricos en que sus autores los utilizaron con éxito. Y entonces sí resultaron ser realmente tan eficaces como ellos decían.

Así, pues, y como mi primera particular conclusión, consideremos la posibilidad de que no exista sistema que pueda servir para todo valor, toda temporalidad y todo momento.

  • Un sistema que funcione bien para SP, seguramente no lo hará sobre BUND.
  • Un sistema pensado para temporalidades largas, lo normal es que no se comporte bien en las cortas.
  • Un sistema que funcionó de forma excelente hace un tiempo, puede ser que ahora resulte mediocre.

Y todo ello no se debe a la voluntad o actitud perversa de ningún autor, sino a la variabilidad de unas condiciones de mercado permanentemente cambiantes.

Consideremos la posibilidad de que NO exista sistema que pueda servir para todo valor, toda temporalidad y todo momento.

Así que, como consecuencia de la revelación de este primer misterio debo ser consecuente e intentar ir más allá de explicar algún sistema AHORA MISMO ganador, porque no tengo (nadie puede tener) ninguna garantía de que lo seguirá siendo cuando llegue a sus manos este texto.

A cambio de ello, permítanme explicar un concepto y una técnica que sé que no caducará y les será útil ahora y en el futuro.

B)    EL CONCEPTO DE “HERRAMIENTA NEUTRAL”

Este es un concepto muy ligado al desarrollo de software.

En fase de diseño existe la posibilidad de crear aplicaciones finalistas (destinadas a algo muy concreto) o genéricas (orientadas a completar pasos intermedios o que serán útiles en varias diferentes tareas).

También existe la posibilidad que en diseño conocemos como herramientas neutrales, que son aquellas que por su concepto y desde su origen admiten más de un tipo de utilización o en más de un tipo de propósito. [Salvando distancias y matices, también se conoce como escalabilidad]

Muchas herramientas de trading tienen la capacidad de ser “neutras” y, con ello, aportar soluciones parciales concretas para mejorar los propios sistemas, ya sea optimizando cualquiera de sus partes o incrementando su fiabilidad.

El trader tradicional tiene una visión finalista de las herramientas, por ejemplo de los indicadores técnicos. Esperan (pues es lo que están acostumbrados) que un determinado indicador esté asociado a una forma “correcta” (y sólo una) de ser utilizado, y muchos se sienten frustrados si sólo se dan indicaciones vagas de cómo sacarles mayor utilidad.

La respuesta a esto es simple: la mayor parte de mis indicadores han sido pensados como “herramientas neutrales”. Y eso, ¿qué significa? Pues que deberían ser lo suficientemente dúctiles para aplicarse en múltiples sistemas/escuelas de especulación y aprovechar sus propiedades para mejorar sus prestaciones.

Afortunadamente esto ya lo he visto aplicado por diferentes autores que lo han entendido y han actualizado tanto sistemas de especulación propios como ajenos, incluyendo alguna de ellas.

El Volumen Proporcional Medio (VPM), ATLAS, Vigía o Koncorde están siendo herramientas complementarias para muchos traders que, sin abandonar los sistemas en los que confían, han descubierto cómo mejorarlos en algún aspecto gracias a ellas.

Por supuesto, esta característica no es exclusiva de ninguna herramienta ni de ningún autor, pero si es una prestación común de los mejores indicadores que conozco y, precisamente por ello, me esforcé en diseñar los míos para que cumpliesen ese propósito.

Y, para demostrarlo, pasemos a los ejemplos prácticos y les mostraré como una misma herramienta muestra su característica de “neutralidad” al poder ser utilizada de diferentes modos y para distintos usos, cubriendo distintas necesidades.

Voy a tomar como ejemplo mi indicador Blai5 ATLAS pues, por sus características y diseño, puede ser de muy amplia utilización, independientemente de la temporalidad y del activo (ya que no requiere datos de volumen, puede ser utilizado tanto en acciones o futuros, así como en FOREX o CFD).

El Blai5 ATLAS es un indicador técnico basado en una propiedad concreta que todos los traders conocemos bien: un periodo de baja volatilidad es generalmente seguido por otro de alta volatilidad.

Esto es fácil de observar gráficamente en las Bandas de Bollinger, donde después de fases de estrechamiento se producen movimientos bruscos de los precios.

Cuando la curva de ATLAS pasa a valores negativos nos indica que se está produciendo (en ese valor y temporalidad, y según el histórico del gráfico) un estrechamiento estadísticamente probable

El problema es que los ordenadores son incapaces de trabajar con conceptos abstractos como “estrecho” o “ancho”, así que hubo que diseñar un algoritmo que fuese matemáticamente eficaz identificando “estrechamientos probables”, y eso es ATLAS.

Cuando la curva de ATLAS pasa a valores negativos nos indica que se está produciendo (en ese valor y temporalidad, y según el histórico del gráfico) un estrechamiento estadísticamente probable, que puede desembocar en un movimiento brusco del precio inmediatamente posterior, sin precisar la dirección. A esa fase negativa la denomino “señal ATLAS”.

Antes de afrontar la tercera y última parte de este artículo (los ejemplos concretos), me gustaría recordar que todo esto no se basa tanto en la eficiencia intrínseca como en que usted pueda incorporar algún aspecto de ellos para mejorar/actualizar sus propios sistemas, aquellos que más le agraden o en los que se sienta más cómodo y seguro operando. Han sido diseñadas como herramientas neutras y este es el aspecto que pretendo hoy mostrar.

EJEMPLO 1: UTILIZANDO ATLAS COMO SWITCH (o LANZADORA)

Aunque visualmente ya es fácil observar sobre el propio gráfico sus propiedades, no debemos confiarnos ni pensar que son universales y funcionará maravillosamente en cualquier temporalidad y sobre cualquier activo, porque no es así. ATLAS necesita (como el resto de herramientas y sistemas) unas condiciones mínimamente favorables, aunque es poco exigente.

La primera propiedad aprovechable que podemos observar casi a simple vista es su capacidad anticipativa.

Como se puede observar en la figura 1, ATLAS puede ser utilizado como un eficiente sistema de entrada pues la irrupción en valores positivos después de “señal ATLAS” es preludio de movimientos de variable amplitud, pero habitualmente muy rentables.

Si su sistema habitual tiene como punto débil frecuentes entradas falsas o a destiempo, quizás complementarlas y/o verificarlas con las señales de ATLAS fuese una buena idea.

Figura 1

EJEMPLO 2: UTILIZADO COMO FILTRO DE TENDENCIA

Del mismo modo, y visto desde otro punto de vista, podemos utilizar ATLAS (y de hecho yo lo utilizo habitualmente) como filtro de tendencia.

Por definición, todos los sistemas tendenciales –que son la inmensa mayoría– son rentables cuando existe tendencia marcada y dejan de serlo cuando se entran en lateralidad. Y no sólo esto es así, sino que pueden causar importantes pérdidas en estos periodos dependiendo del activo y del slippage (comisiones operativas).

Así, si nuestro sistema es tendencial y el precio no se mueve, lo mejor que podemos hacer es detener el sistema y no operar hasta que el precio vuelva a arrancar y moverse en tendencia. Esto es exactamente lo que la “señal ATLAS” (valores de ATLAS iguales o inferiores a cero) detecta y marca.

Si disponemos de un buen filtro de tendencia, capaz de frenar o inhibir un sistema tendencial en fases de lateralidad, eso incrementará sustancialmente su rentabilidad por la vía de limitar sus pérdidas en periodos no favorables.

Así, sea su sistema discrecional o automático, incorporar un buen filtro de tendencia (como, por ejemplo, ATLAS) le resultará muy interesante para mejorar su rentabilidad. (Fig. 2)

Figura 2

EJEMPLO 3: COMO DETECTOR DE MOMENTO

Quizás esta sea una de las particularidades gráficas menos conocidas de esta herramienta y quizás tampoco la más utilizada, quizás porque existen diferentes modos de calibrar cuando la tendencia vigente se está agotando y es el momento óptimo de salir.

Pero ATLAS también nos da buenas pistas al respecto que podemos utilizar, ya sea en forma primaria, secundaria o colateral.

Como se puede observar en la fig. 3, mientras ATLAS incremente su valor positivo, el movimiento (en la dirección que sea) se mantiene. Una vez inicia su descenso deberemos considerarlo una primera señal de agotamiento aunque, no por ello forzosamente habría que cerrar la posición. Quizás sea el momento de situar un stop fijo o variable y seguir el precio mientras se desacelera. Una segunda cresta inferior a la primera (divergencia) sí que ya es generalmente una señal habitual de que ese movimiento está llegando a su fin.

Estas señales son muy variables dependiendo del activo y la temporalidad, pero (afortunadamente) mantienen un perfil bastante identificable para cada activo/temporalidad determinado. Después de analizar el comportamiento de ATLAS en un determinado activo y temporalidad podremos identificar las señales de agotamiento con cierta facilidad.

RESUMEN Y CONCLUSIÓN

Como cualquiera que haya llegado hasta este punto (aprovecho para agradecerte la paciencia) podrá comprobar, con lo explicado en los tres puntos anteriores sería posible construir un sistema basado únicamente en el indicador Blai5 ATLAS. De hecho existen y yo tengo un par trabajando con (hasta el momento) buenos resultados.

Construir un sistema automático básico con ATLAS en ProRealTime es algo relativamente sencillo y que está explicado paso a paso en el siguiente vídeo. Evidentemente, esa debería ser sólo la punta del ovillo desde el que empezar a tejer un sistema mucho mejor y más elaborado.

Pero, como comenté desde un principio, hoy no trataba de cantar las excelencias de ninguna herramienta concreta, sino de mostrar que muchas herramientas de trading tienen la capacidad de ser “neutras” y, con ello, aportar soluciones parciales concretas para mejorar los propios sistemas, ya sea optimizando independientemente cualquiera de sus partes o incrementando su fiabilidad.

Porque el mercado es un ente vivo y así lo debemos contemplar. Por mucho que le confeccionemos un maravilloso traje a medida, como el mejor de los sastres, nunca nadie podrá evitar que engorde o adelgace, crezca o mengüe desbaratando constantemente nuestro trabajo.

Solo nuestra capacidad de entenderlo y utilizar herramientas correctoras nos permitirá ajustarnos a su volubilidad y “mantenernos en el juego” permanentemente.

En el trading, el éxito es siempre efímero y la capacidad de trabajo el mejor valor.

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Temporalidad, Información e Incertidumbres

Imaginemos una situación de mercado. Imaginemos que nos encontramos en una fase lateral en el corto plazo, dentro de un breve repunte alcista en el medio plazo, dentro de una inequívoca tendencia bajista de largo plazo. ¿Posible? Por supuesto. ¿Difícil de entender? En principio, seguramente no mucho.

Digamos que, en barras de 30 minutos, transitamos por un par de sesiones laterales, que veníamos, quizás, de algunas jornadas consecutivas de subidas, pero no era más que un repunte, porque llevábamos varias semanas [o meses] de bajadas. Lo dicho, nada que no sepamos mentalmente manejar con fluidez.

Sin embargo, me sorprende sobremanera que una de las consultas que [todavía hoy] me siguen formulado más repetidamente es: ¿por qué, en distintas temporalidades, los mismos indicadores dan diferentes lecturas y señales? Curioso. Podemos manejar esa aparente contradicción con el precio, pero nos sorprende que los indicadores [que generalmente se nutren del precio] también lo reflejen.

Llevo años intentando explicarlo de diferentes formas, imagino que sin mucho éxito, pues la pregunta es como un mantra que se repite. Hoy lo intentaré nuevamente. La explicación es que los indicadores se nutren de datos en series temporales, y a diferentes temporalidades se suceden diferentes conjuntos de datos. Eso se analiza a través de un algoritmo y se representa gráficamente con de una o más líneas. En cada caso, coherentes con el conjunto de datos facilitados.

Del mismo modo que en el ejemplo el precio nos marca diferentes tendencias en distintas temporalidades, los indicadores analizan esa serie de datos y son coherentes con ellas.

Entonces, se preguntará el amable lector, si un indicador [cualquiera de ellos, pues todos se comportan de igual forma] puede indicar -y generalmente indica- cosas diferentes para un mismo activo en distintas temporalidades, ¿a cuál de ellas debo hacer caso?

Una vela de 30 minutos, contiene 6 veces más información que una de 5’ y 30 veces más que una de 1’

En general, y desde el punto de vista del análisis de la información pura [que es desde el que a mí me toca estudiarlo], existe una relación señal/ruido inversa. Así, a cortas temporalidades, el ruido es máximo y la señal mínima. Cuanto más larga sea la temporalidad a estudio [o los bloques de información a estudiar], mayor es la proporción de señal y menor la de ruido.

La forma en que la señal aumenta es fácilmente cuantificable. Una vela de 5 minutos contiene cinco veces más información que una de un minuto. Una vela de 30 minutos, contiene 6 veces más información que una de 5’ y 30 veces más que una de 1’. Por contra, la proporción de ruido es mucho más difícil de valorar, y es variable pues depende de cada activo, de su volumen, volatilidad y algunos otros elementos que ahora huelgo comentar.

Así, como norma general, tanto en la operativa centrada en el precio como en la que busca el análisis a través de indicadores, mayores temporalidades deberían aportar mayor verosimilitud en cuanto a la cantidad de señal obtenida. Ergo, las tendencias y señales de más largo plazo acostumbran a ser más fiables.

Los diversos métodos de análisis nos dan un marco estadístico probable para el siguiente grupo de velas, pero no estrictamente para la próxima.

De todos modos, hay que hacer dos salvedades. La primera es que nos movemos en un mar de probabilidades y que algo sea más probable no quiere decir que el resto de opciones no sean posibles. Todo es posible, aunque algunos escenarios son más probables. En este entorno el ruido y el azar, a veces en forma del muy improbable cisne negro, son casi equivalentes.

La segunda premisa es que ni el análisis a corto, ni a medio, ni a largo plazo nos permite saber exactamente qué ocurrirá con la próxima vela: ni si es de un minuto, ni si es de una semana o de un mes. La próxima vela está por escribirse, es futuro y el futuro es impredecible. Los diversos métodos de análisis nos dan un marco estadístico probable para el siguiente grupo de velas, pero no estrictamente para la próxima. Un buen sistema de análisis [un buen indicador, si así lo quieren] hace una previsión de por dónde irán los tiros, pero no le podemos pedir nada más, porque eso ya es bastante.

Por poner un ejemplo fácil, una previsión de buen tiempo para los próximos tres días no puede descartar que, en algún momento y en algún lugar no aparezca una nube en el cielo, ni siquiera que no pueda llover en algún momento. Una previsión de buen tiempo es que, durante los tres próximos días, lo más probable es que la mayor parte del tiempo sea soleado y seco. Todo lo demás está sólo al alcance de fuerzas sobrenaturales…, o de embaucadores.


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¿Por qué mientras en semanal pueden señalar compra, en diario pueden estar marcando venta o viceversa? ¿Por qué pueden dar informaciones tan distintas, incluso opuestas, en diferentes marcos temporales? ¿No es ello una confirmación de su baja fiabilidad? ¿De qué temporalidad fiarse en caso de duda?

Hay algunas dudas que persiguen a los usuarios a través del tiempo y que exigen un mayor y mejor esfuerzo para explicarlas y [dentro de lo posible] disiparlas. Probablemente una de las más recurrentes es la consulta que me planteaban hace algunas fechas.

Un amable usuario me comentaba que su duda estába con el indicador Koncorde, «si ponemos el gráfico semanal de 10 años de ENG -explicaba- sale esta semana pasada una acumulación brutal de manos fuertes, nada comparable a años anteriores, parece desproporcionada. Si miramos Enagás en diario de 200 sesiones por ejemplo, se ve algo de acumulación pero nada comparable al gráfico semanal».

Veamos a qué se refería viendo directamente el gráfico [izquierda=semanal / derecha=diario]:

Es evidente la falta de sincronía entre semanal y diario, lo que es comprensible que provoque dudas. Pero, ¿es este un efecto normal o anormal? Comprobémoslo, ahora con el mismo gráfico, mismas temporalidades pero otros tres indicadores: RSI, Estocástico y MACD.

Bien, queda demostrado que, como norma general, los indicadores en diferentes temporalidades dan lecturas diferentes. ¿Significa ello que los indicadores están mal concebidos, son erróneos o inútiles? (Puede que sean todo ello, pero si lo son, no será porque se comporten así).

La cosa es bastante simple, si nos situamos en el punto de vista matemático que corresponde. Los indicadores no son más que representaciones gráficas de fórmulas matemáticas. Todos estos que ves arriba se nutren de los mismos cinco datos básicos (inequívocamente fiables, pues no hay más), que son: apertura, cierre, máximo, mínimo y volumen, de cada vela.

Si modificamos la temporalidad, también se modifican los datos fuente. Es evidente, que las velas semanales son distintas a las diarias. Tienen diferentes cierres, aperturas, máximos y mínimos.

¿Cómo se opera con eso? Del mismo modo que con precios en dobles pantallas. Las señales semanales se consideran más importantes que los diarias.

Si tenemos dos gráficos del mismo activo, uno en diario y otro en semanal, siendo los dos claramente distintos y sus velas tan diferentes, ¿cuál de esos gráficos es el correcto?… Ambos, ¿no es cierto?

Pues si ambos gráficos son correctos, según su propia temporalidad, los indicadores que toman esos datos como fuente son igualmente correctos, cada cual en la suya.

Evidentemente, cuando cambia la fuente de datos, el resultado de los cálculos efectuados sobre ella, también cambiarán.

Técnicamente, la explicación de ese repunte tan pronunciado en el área azul en ENG, es que existe un aumento de precio muy superior a la media semanal con un volumen bastante inferior a su propia media del volumen. Si ocurre en semanal y no en diario es porque, en un lado hablamos de medias y volumenes diarios y en el otro, de semanales.

¿Cómo se opera con eso? Del mismo modo que con precios en dobles pantallas. Las señales semanales se consideran más importantes que los diarias. La razón (pensando como especialista en análisis de la información) es obvia: los datos semanales están extraídos de fuentes más consolidadas. Una vela semanal contiene la información de cinco diarias. Igual con el volumen. A igual número de barras, tenemos cinco veces más información.

En caso de dura, debes darle razón a la de temporalidad mayor.

En el día a día, como es práctica habitual en el trading, si utilizas sólo una determinada temporalidad, opera según las señales que te ofrezca. Si operas en pantalla múltiple, opera en la de menor temporalidad cuando la situación de la de mayor temporalidad te lo aconseje (cuando ambas sean favorables). En caso de dura, debes darle razón a la de temporalidad mayor.

Espero que esta explicación más genérica ayude a entender por qué al variar la temporalidad, el perfil y las señales de los indicadores varían, sin que ello signifique que en uno u otro caso están equivocados.


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¿»Repinta» Koncorde para MT?

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Que Koncorde «repinte» es una sensación que puede tener algún usuario en los primeros arranques y que se debe a lo siguiente:

1) Las áreas verde y azul representan variaciones porcentuales de valores obtenidos sobre medias largas.

2) Si cargas un primer gráfico, pongamos de 100 velas de 5 minutos, tienes 500 minutos de histórico y su gráfico Koncorde correspondiente, calculado sobre esos datos disponibles.  

3) Si inmediatamente después cargas el mismo gráfico de 100 velas pero, esta vez, de 15 minutos, tienes ahora un nuevo histórico de 1500 minutos de ese mismo valor.  

4) Cuando vuelves al gráfico de 5 minutos, ya NO tienes el gráfico e histórico del punto 2) sino que tienes un nuevo gráfico de velas de 5 minutos pero sobre un histórico de 1500 minutos y con los cambios que en medias y variaciones porcentuales corresponda, diferente al 2). Por lo tanto puedes verlo diferente o muy diferente a la primera vez.  

5) No ha «repintado» sino que ha RECALCULADO porque el histórico se ha triplicado, con lo que el aspecto de Koncorde puede variar significativamente. Una vez sucede eso, aunque dobles o tripliques el histórico, cada vez los re-cálculos y modificaciones son menos visibles, hasta el punto que no hay ninguno por más que aumentes el histórico.

6) Por lo tanto, a la que tenemos un histórico LARGO cargado (en las temporalidades que deseemos) se acaban las variaciones y distorsiones, y también las dudas. Ningún usuario, más allá de ese primer arranque vuelve a tener esa sensación (y los que sois usuarios veteranos podéis certificarlo).

Espero que esta explicación resulte de utilidad y aquellos impacientes capaces de dictaminar en los primeros 5 minutos la bondad o maldad de cualquier cosa, se den dos días para comprobar que su primera impresión era equivocada. Explicado queda. Espero que sea de utilidad.

Koncorde: Documentación

Koncorde: Documentación

En este apartado pretendo recopilar tres tipos de documentos de consulta que puedan resultar de ayuda al usuario de Koncorde, en cualquiera de las plataformas:

Koncorde: Conceptos Clave es un primer intento de establecer algunas normas básicas para utilizar Koncorde en la práctica de la especulación y/o inversión. Sin ser un manual al uso, sí que pretende ponerlo en lo que a mi juicio [como creador de mismo] es su nivel de eficacia. Vale la pena que le eches un vistazo.

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

Koncorde FAQS: Dudas Frecuentes pretende recoger de forma agrupada aquellas consultas habituales sobre este indicador concreto.

Koncorde en AT: Ejemplos seguramente será uno de los apartados más útiles para los usuarias habituales del indicador, puesto que en él he incluido algunos de los ejemplos prácticos [y reales] de señales que ofrece y ha ofrecido Koncorde en el pasado.

  • Análisis y Ejemplos

K-04: Las Reglas Básicas de Koncorde

K-04: Las Reglas Básicas de Koncorde

Aunque que imagino que tendré que extenderme mínimamente en cada uno de los puntos, creo que lo más oportuno será presentar ahora todas esas reglas básicas para ir desgranandolas después una por una; aunque sin exagerar, que tampoco quiero aburrir con detalles innecesarios. Ahora mismo con rebajar las expectativas de algunos amables [aunque demasiado entusiastas] nuevos usuarios, creo que me daré por satisfecho.

Así que, queridos amigos, cuando lean por ahí las maravillas que algún nuevo usuario ha creído entrever en los cinco primeros minutos de utilización de Koncorde, envíenlo por favor a este post donde intentaré rebajar su euforia y aconsejarle una prudente utilización de la herramienta que, correctamente enfocada, seguramente no lo defraudará.

Mis principios básicos, como diseñador y autor del indicador Blai5 Koncorde son:

  1. Koncorde es (como el resto de mis indicadores técnicos) una excelente HERRAMIENTA accesoria, NO un sistema de especulación. Como herramienta auxiliar puede (bien utilizada) optimizar cualquier sistema, mejorando sus prestaciones.
  2. Las señales de Koncorde DEBEN LEERSE e INTERPRETARSE EN CONJUNTO, y no de una en una, ni independientemente del resto. Los movimientos del área azul NO SON más importante que cualquiera de las otros y tienen un sentido tomados en grupo.
  3. Koncorde NI SABE, NI VE quién compra qué, sino que, por un recurso matemático, ATRIBUYE esas compras a manos fuertes o débiles. No es un dato objetivo, sino una ATRIBUCIÓN, aunque generalmente funcione bien y sus resultados sean coherentes.
  4. Koncorde es un complemento a la ventana de precio y carece de sentido sin ella.
  5. Como todas las herramientas basadas en la gestión de la información Koncorde debería usarse preferentemente en temporalidades medias y largas (en activos con mucho volumen, puede bajarse la temporalidad), en activos con un volumen medio importante (muy líquidos) y con precio por encima de la unidad (no centimeros). Eso le da la posibilidad de manejar bloques de información significativos y así sus resultados son más fiables.

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

Algo que me preguntan a menudo, y que parece una curiosidad bastante común, es saber cuáles son las ideas base del diseño de un determinado indicador.

En general, podríamos decir que un indicador es la respuesta gráfica a una pregunta. El problema es que a veces somos capaces de plantear la pregunta más o menos acertadamente, pero la respuesta acaba sorprendiéndonos o desconcertándonos. A mí me gusta decir que los indicadores son como nuestros hijos: por más que compartan nuestros genes, acaban teniendo vida propia y haciendo su propio camino. Por mucho que lo haya diseñado, también me sorprenden en multitud de ocasiones.

Koncorde fue mi segundo trabajo. Con Vigía pretendía experimentar la condensación de diferentes señales en una sola curva unificada, creando un algoritmo complejo de segunda generación (2G) que me permitiese, al mismo tiempo, aminorar o diluir las señales contrapuestas y potenciar aquellas que fueran redundantes. Al mismo tiempo, este procedimiento me permitía trabajar sobre la geometría de la curva y eso era, para mí, muy importante.

Aunque ya lo explicaré mejor en otro momento y lugar, existe la posibilidad de que manos fuertes “fabriquen” figuras chartistas, especialmente en temporalidades cortas o valores poco líquidos. Sin embargo, no dejan de ser unos elementos de análisis muy interesantes. En aquel momento me pareció que disponer de un indicador que filtrase esas señales y ofreciese también una geometría coherente me ayudase a obtener una “segunda opinión” gráfica objetiva sobre lo que estaba pasando en el mercado.

Pero yo seguía obsesionado con la importancia del “dato volumen” entre las fuentes disponibles. Así que empecé a estudiar y trabajar con diferentes familias de indicadores de volumen mezclando sus señales en una sola ventana lo que, por aquel entonces, denominé “escenarios de volumen”. La misión fundamental de aquel trabajo de algo más de dos años fue la de comprender el funcionamiento matemático de los diferentes indicadores y su posible aplicación práctica. (Todo lleva su tiempo; hay que ser paciente).

Para no alargarme demasiado, descubrí cuál de los indicadores podía servir mejor a mi propósito, y sobre la base de un Vigía acelerado (más rápido que el propio Vigía) diseñé Koncorde, como una herramienta capaz de presentar simultáneamente información de tendencia y de volumen en un entorno unificado y proporcional. Básicamente pensé que quizás la información adicional de volumen me permitiría avanzarme aún más a los acontecimientos.

Jamás he ocultado que las herramientas las diseño básicamente para mi propio uso, aunque si después me parece que pueden aportar algo o ser de utilidad general, las comparto como lo que son, herramientas experimentales.

Como mi interés en aquel momento estaba centrado en obtener una buena operativa en acciones nacionales de tamaño medio y grande, de precio medio y alto; y en una operativa de tipo swing, bajo esas premisas desarrollé mi primera versión de Koncorde.

Muy posteriormente pude comprobar que sus prestaciones se adaptaban sorprendentemente bien al trabajo con algunos derivados, especialmente futuros sobre índices, aunque eso no entraba en mi planteamiento original.

Así que empecé a analizar el mercado con las dos herramientas simultáneamente (Vigía + Koncorde) con la idea de hacer algo más lento Koncorde para mejorar su fiabilidad. Pero en ese punto me di cuenta que, precisamente, Koncorde representaba un extraordinario complemento para Vigía, pues era capaz de ponerme sobre aviso de circunstancias del mercado que Vigía apenas había insinuado; circunstancias que, por otro lado, podían acabar diluyéndose como la bruma con un cambio de viento o confirmarse en una situación posterior aprovechable para un buen trading. Para mi propia sorpresa, la mejor estrategia era complementarlas.

Aunque pueda ser utilizado de forma independiente, me pareció que para sacarle el máximo provecho Koncorde no debía a sustituir ni mejorar a Vigía, sino complementarlo. Y así me sigue pareciendo hoy.

En ese punto mi operativa mejoró sustancialmente y deseché ya la posibilidad de modificar sustancialmente Koncorde. En la última versión sólo he retocado algunos detalles técnicos para mejorar la proporcionalidad de algunas áreas y suavizar los trazados eliminando ruido. Mejoré la exactitud de Vigía y potencié lo mejor de Koncorde.


  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde