Categoría: Trading

Las Insondables Razones Del Tiburón

Las Insondables Razones Del Tiburón

Ya hace bastante observo elaborados debates sobre la intencionalidad de las llamadas manos fuertes, leones o tiburones [cariñosamente para mí, tibus]. En esos elaborados post no es raro encontrar gráficos y usuarios de Koncorde, debatiendo si la intención de los tibus es tal o cual, o si es lógico que ahora entren o salgan.

Si me lo permiten, como diseñador del cacharro, algo creo que puedo aportar.

1) Error Nº 1: Una vez más recordaré [van ya mil] que Koncorde ni ve, ni sabe, ni intuye, ni representa la actividad de las manos fuertes y débiles, sólo ATRIBUYE los movimientos de volumen a unos u otros según un artificio matemático. Por lo tanto, darle carácter de representación real de los movimientos del mercado y crear hipótesis de escenarios con ello me parece excesivo. [En que sus señales fueran útiles para el trading fue en lo único que pensé como diseñador].

2) Error Nº2: Entre los traders [especialmente, los novatos] hay una marcada tendencia a pretender interpretar los movimientos del mercado son únicos, simples y coherentes. Trabajan con la hipótesis que todos los «tibus» piensan y actúan igual, como si de una sola persona o voluntad se tratase. En el fondo, para muchos de ellos el área azul de Koncorde es Gordon Gekko personificado, y su actuación debería siempre corresponderse con la idea o estrategia que ellos le atribuirían a ese personaje.

Pero, no. Los tibus son muchos y sus intereses están, en la mayoría de los casos, claramente opuestos. Hay tibus bajistas y alcistas simultáneamente; hay tibus que quieren hundir unas posiciones y otros que las quieren mantener a toda costa; siempre que pueden se alimentan de nosotros [pescaditos], pero lo que realmente les gusta es la carne de otro tiburón. Comerse los unos a los otros es su máxima y real aspiración.

3) Error Nº3No importa el por qué, sino el qué. Realmente, damas y caballeros, no me habrán visto aventurar la supuesta «coherencia» de las señales de Koncorde con esa idea única que [según la opinión de algunos] los tibus deberían actuar [si fuesen Gordon Gekko].

 No pierdo el tiempo en especular sobre las razones de los tibus [me da ABSOLUTAMENTE IGUAL por qué hacen una cosa u otra], sino que busco patrones gráficos útiles y los uso en mi beneficio

Pondré un ejemplo que creo claro. Cuando vemos emerger el área azul de Koncorde de manera ostensible concluimos que las manos fuertes están comprando. Pero, ¿por qué?

  1. Puede que estén acumulando para especular, o no.
  2. Puede que estén defendiendo ese nivel de precio, para que no baje, como hacen los cuidadores, o no.
  3. Pude que estén realizando una operación corporativa para que un determinado accionista o grupo obtenga más representación/poder en el Consejo, o no.
  4. Puede que un gran operador esté, simplemente, fastidiando a otro por pura diversión, o no.
  5. O puede que NADA de todo eso…

De hecho, me da igual. Yo la «coherencia» la estudio sobre las señales del pasado, en forma de patrones gráficos, que aplico sobre presente y futuro. Y como sé que las señales de Koncorde son atribuciones matemáticas de una amalgama de órdenes y situaciones dispares, cambiantes y casi siempre diferentes, no pierdo el tiempo en especular sobre las razones de los tibus [me da ABSOLUTAMENTE IGUAL por qué hacen una cosa u otra], sino que busco patrones gráficos útiles y los uso en mi beneficio. No me importan los supuestos por qués; sólo me interesa si ahora me conviene estar o no, y si corto o largo. Sólo eso.

No, no creo ni en Papá Noel, ni en los Reyes Magos, ni en Gordon Gekko ni en la coherencia de los mercados. Esto es un todos contra todos completamente descarnado.

Si sube, largos; si baja, cortos; y ahí acaban mis preocupaciones.

La Prodigiosa Economía de las Ideas

La Prodigiosa Economía de las Ideas

Si yo te doy un euro y tu a mi me das otro, al final terminamos los dos con un euro, exactamente igual de como empezamos.

Pero si yo te doy una idea y tú a mí me das otra, al final tenemos dos ideas cada uno. En términos económicos, ambos hemos doblado nuestro capital.

Eso es un buen negocio y el resto, paparruchas.

Este blog pretende TRAFICAR en ideas.

Los Benditos-Malditos Cursos

Los Benditos-Malditos Cursos

A mí este tema me apasiona. Lo digo sinceramente. En ningún lugar ni especialidad veo que los docentes sobre cualquier tema sean tan criticados, maltratados y puestos en cuestión.

El tema me interesa desde varios puntos de vista. En primer lugar, porque la enseñanza es una refinada transmisión de conocimientos de forma pautada. Una forma de transmisión de datos relevantes [mi materia] que da a entender que hay un corpus genuino de conocimiento como sustrato.

Como ya he comentado en alguna ocasión, me parece haber detectado un significativo grupo de ideas clave dentro del trading que se acercan más [como metodología] a las pseudociencias que a cualquier rama científica. Por eso hace años ando probando, identificando y desaprendiendo todo lo que me parece de dudosa veracidad, lo diga quien lo diga.

Si aceptásemos esa premisa, existirían cursos en los que no hay corpus real que transmitir más allá de algunas convenciones, suposiciones nunca demostradas y «cosas que a mí me funcionan«. Pero nada que admita un análisis científico-estadístico con cierto rigor.

Soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer determinadas cosas.

Permítanme el símil grotesco, pero sería como enseñar a un trader un conjunto de mantras y oraciones a diferentes santos para entonar en cada tipo de operación o de mercado. Igual fondo y, probablemente, parecidos resultados.

Sin embargo, hay otros muy sólidos en sus principios y que ofrecen una ventaja estadística en la operativa para algunos mercados y temporalidades concretas.

Y luego, están los alumnos. La mayoría de los asistentes a los cursos parecen bastante silenciosos. En general, se manifiestan poco. Son prudentes y, seguramente, la gran mayoría saben extraer lo que haya de positivo. Si me permiten personalizar, yo soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer determinadas cosas.

Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. 

Por contraposición, hay un grupo de ejemplares que se dan de importantes criticando cursos, simplemente para aparentar que saben tanto o más que quien los imparte. Algunos cuando critican, lo hacen con mesura, argumentos y razones, pero esos críticos sistemáticos y vociferantes dan que pensar. No se puede criticar a TODOS los cursos, si no se ha tomado parte en TODOS ellos. Una premisa tan sencilla, se les escapa.

En el fondo, son los mismos que cocinan mejor que el chef de cualquier restaurante al que van, y cuando hablan de cualquier tema superan a cualquier especialista [o sea, unos bocas; cuñadismo trader del bueno]. No siempre es culpa de la materia o del docente. Dice un viejo adagio que «el maestro aparece cuando el alumno está preparado«. Ya sé que ellos no lo entenderán, pero seguro que tú sí.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador.

Otra de las críticas recurrentes es el elevado precio de estos cursos [generalmente seminarios de pocas horas], que se considera desproporcionado. La verdad es que eso me parece bastante relativo. Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. En mi modesta opinión, si un curso acorta tu curva de aprendizaje y consigue que dejes de cometer algún error, creo que ya podría considerarse como rentable. Cuanto más lo haga, más rentable.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador. Pensar que, por asistir a un seminario de unas pocas horas, uno ya sale con la receta infalible e inagotable de fabricar dinero en los mercados provoca, cuando menos, admiración ante tanta candidez.

La última que aportaré como colofón, es una máxima de la que me declaro fan incondicional, conocida como la Ley de Bok. La enunció Derek Bok, presidente de la Harvard University entre 1971 y 1991, cuando un periodista le recriminaba el elevado precio de la educación en su prestigiosa institución. Bok le contestó:

«Si la educación le parece cara, pruebe con la ignorancia»

Amen, Profesor Bok. Amen.

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

¿De verdad consideras importante saber qué pasará mañana en el Mercado?

Lo menciono porque a mí ese tema, en un principio, me preocupaba bastante. Pero, un día, llegué a una tranquilizante conclusión.

De hecho no se trataría de saber qué va a pasar [entre otras cosas porque eso NADIE lo sabe, porque es materia de adivinos] sino, simplemente, tener claro que harás tú si pasan determinadas cosas.

El gráfico es un mapa de probabilidades, con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.

Por ejemplo, si sube más allá de…, yo haré «x». Si no lo supera y se queda lateral, pues haré «y». Y si le da por bajar y, a partir de un determinado punto, haré «z».

Te aseguro que con eso basta y sobra. Porque, en el fondo, ¡qué mas da lo que haga el mercado si tú sabes cómo responder en cada caso!

Yo creo que lo más probable es que tome un determinado camino, pero si toma cualquier otro, me dará igual. Actuaré en consecuencia y no me estresaré porque el mercado no hace lo que a mí me parecía más probable.

Por eso a menudo recuerdo aquello de que el gráfico es un «mapa de probabilidades», con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.

Cuándo Cerrar un Paraguas

Cuándo Cerrar un Paraguas

Hoy les dedicaré una de esas entradas tontas que a veces se me ocurren. Esas que pocos aprecian porque sólo digo obviedades pero que, para mí, resultan útiles, precisamente para no olvidarlas.

Todos se esfuerzan en pronosticar qué pasará mañana, cuando lo único que importa es estar HOY en el lado correcto. Es como dedicar la mayor parte de nuestro tiempo y esfuerzo a pronosticar el tiempo futuro para después mojarse cuando llueve o resfriarse cuando refresca.

 Cuando llueve, no cierro nunca el paraguas antes de que deje de llover,  porque si lo cierro antes me mojaré hasta que realmente pare.

¿No es más lógico -simplemente- ver el tiempo que hace hoy y actuar en consecuencia? ¿Acaso hacen otra cosa habitualmente? ¿Necesitan saber imperiosamente 24 horas antes cuándo va a cambiar la meteorología para no verse del todo sorprendidos?

Yo, miro por la ventana y si llueve, tomo el paraguas. Y cuando llueve, no lo cierro nunca antes de que deje de llover del todo,  porque si lo cierro cuando pronostico que dejará de llover, mientras se cumple [o no] mi vaticinio, me quedaré como un pollo hasta que realmente pare. ¿Acaso sirve de algo o merece más mérito ser el primero en abrirlo o cerrarlo?

Lo dicho, una estupidez de post. Pura obviedad.

Pero espero que a algún trader ansioso le pueda ser de utilidad.

Jugar Bien Tus Cartas

Jugar Bien Tus Cartas

Hay poca verdad en los mercados y NULA en la actividad del trading.

De hecho, como ya he publicado en alguna ocasión, opino que la principal función de los Mercados es la de GENERAR CONFUSIÓN para ocultar los datos relevantes. Ya que, según las propias reglas del mercado, la verdad debe existir como variable en el sistema, los mercados generan una cantidad ingente de ruido para ocultarla. Los pocos que son capaces de reconocerla e identificarla son los que tienen alguna posibilidad de enriquecerse.

Considero a los mercados como el sistema de información humano más complejo jamás creado.

Descubrir, aislar y catalogar la escasa verdad fluyente y filtrar el ruido y la mentira [deliberada o no] es algo que merece la categoría de RETO. ¡Me encanta! Me siento como una mezcla a partes iguales del Sam Spade en “El Halcón Maltés y del John Forbes Nash novelado en “Una Mente Maravillosa”, escribiendo sobre los cristales los principios del Equilibrio de Nash y la Teoría de los Juegos.

Me gusta el trading especialmente porque considero a los Mercados como el sistema de información humano más complejo jamás creado y eso es un DESAFÍO APASIONANTE. Es mi propio laboratorio de ideas.

Para mí, el trading es un juego estadístico donde las certezas no existen y sólo se trabaja con probabilidades. Para entendernos, para mí es más parecido al Póker o al Black Jack [o al dominó, en versión más hispánica] que a la ruleta o a la lotería.

Si estuviéramos ante un juego de azar puro como la lotería, todo se basaría en la suerte. Todos tenemos las mismas opciones al comprar un número y acertar el premio mayor no tiene mayor mérito. Le toca a quien le toca y si juegas más, tienes proporcionalmente más probabilidades.

Analizar los mercados desde el punto de vista de la gestión de la información, es como entender cómo gestiona sus cartas un experimentado jugador de póquer.

Pero convendremos todos que, independientemente del oponente, en un juego como el póquer [o dominó o la mayor parte de juegos como los antes enunciados] un jugador novel tiene muchas menos opciones de ganar que uno experimentado. ¿Quiere eso decir que el experimentado ganará siempre? Tampoco. Está el factor azar sigue presente en las bazas que se le presenten en cada partida y momento. La diferencia es que, con ellas en la mano, sabe gestionarlas mejor que el novato. Incluso sabe cuándo es conveniente NO jugar y dar una mano por perdida.

Por eso mi orientación es analizar los mercados desde el punto de vista de la gestión de la información, del mismo modo que intentaría entender cómo gestiona sus cartas un experimentado jugador, sean las cartas que sean las que le llegan en la mano.

Al final, ganar con una pareja de doses en el póquer, o en el dominó cargado de dobles, es una hazaña al alcance sólo de jugadores experimentados.

No Se Trata Tanto de los Datos…

No Se Trata Tanto de los Datos…

No se trata tanto de los datos, sino de cómo los leas.

Y te lo voy a demostrar.

Mismas letras, mismo código, diferente ordenación:

  • On es atart otnat ed sol sotad, onis ed omóc sol seal.

Mismo código, misma ordenación, menor cantidad de señal:

  • N s trt tnt d ls dts, sn d cm ls ls.

Introduciendo ruido blanco:

  • Nhoh shhe trhahta tahntho dhe hlohs hdhathohs, shihnho deh cóhmoh hlhohs lehahsh.

O introduciendo ruido gris:

  • dNrtoyusyeptverua,tla;tawxnitotde;l.oiupswdxauitzxo-s,suyi4n3ogdehtceómptolohsllhea,ahsñ.

El mercado aporta señal, pero está lleno de ruido. En el mejor de los supuestos, se puede parecer bastante a este último ejemplo, donde TODAS las letras y palabras están incluidas y en el orden adecuado, pero el nivel de ruido es tan alto que es casi imposible interpretar el mensaje original.

Códigos originales de la famosa máquina Enigma

¿Crees que todo esto es un simple divertimento? ¿Crees que no tiene nada que ver contigo y con el trading? Pues yo creo que lo tiene, y mucho. Y, si lo piensas un poco, seguro que a ti también te lo parecerá.

Por eso hay que trabajar en nuevas formas de visualizar esos datos, para separar los relevantes de los que no lo son; para aislar y anular el ruido al máximo posible.

Interpretar Códigos; Decodificar Velas

Interpretar Códigos; Decodificar Velas

Más que un artículo, esta entrada es un divertimento, un simple ejercicio en el que, si me lo permiten, les mostraré cómo nuestro cerebro es capaz de trabajar y asimilar nuevos códigos sin que apenas ello nos cause ningún esfuerzo.

Les vuelvo a plantear el supuesto de costumbre: imaginen al mercado reducido a un simple flujo de datos. Los ticks se van sucediendo a ritmo vertiginoso y aparentemente aleatorio. [Sobre si el mercado es o no aleatorio, les dejo este Una mosca contra el Random Walk]. La Teoría de la Información [TI] precisamente se basa en la codificación, transmisión y decodificación eficiente de cualquier tipo de información.

Imaginemos un flujo de datos tipo. Supongamos que una fuente nos envía una sucesión de caracteres. Nuestra primera impresión sería que si ese flujo de caracteres no viene correctamente ordenado y separado nos resultaría incomprensible. Pues, quizás sí o quizás no.

Imaginemosqueeseflujodedatosnosremiteuncontinuodecaracteressinespaciosintermediosdeseparaciónentrepalabrascomomensaje.

No parece que esta limitación nos impida comprenderlo. Somos capaces de completar la parte eliminada sin mayor dificultad y decodificarlo correctamente.

En este primer caso, de un mensaje de 118 caracteres hemos eliminado sólo los 19 espacios de separación entre palabras, apenas un 16%, y no muy crítico,

Otra cosa diferente sería que, por ejemplo se eliminasen completamente las vocales de un mensaje, sustituyéndolas por espacios en blanco.

En ese caso quizás ya tuviésemos más dificultades para entenderlo, pero seguramente acabaríamos comprendiéndolo en su mayor parte.

Este mensaje consta de 112 caracteres [129 contando los espacios] de los que se han eliminado 51 [un 45% del total y 5 diferentes caracteres] por lo que le estoy obligando a trabajar sólo con el 55% de la información. [Si tiene dificultades, vuelva a leer en párrafo anterior, ese que empieza diciendo «En ese caso…»]

Trabajar con el 50% de la información no es fácil, aunque no llegamos a ser conscientes de nuestras ocultas habilidades para decodificar criptogramas automáticamente.

Nueva demostración:

Sgeun etsduios raleziaods por una uivenrsdiad ignlsea,no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas. La uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta. El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.

Ninguna dificultad, ¿verdad? En ese caso:

¡3XC3L3N73 3J3RC1C10!

La capacidad de nuestro cerebro para asimiliar códigos, decodificarlos y obtener mensajes coherentes es lo que me hizo pensar en aplicar los modelos de la TI en el proceso de decodificación de las series numéricas y gráficas que los traders manejan y entre las que buscan tendencias y giros, como elementos operativos básicos y en el diseño de nuevas herramientas para ayudar en este cometido.

64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL1364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ñ0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R.

Las velas o barras están formadas por un grupo de datos que, si somos capaces de decodificar, contienen mensajes.

Distinguiendo Entre Datos, Información y Conocimiento

Distinguiendo Entre Datos, Información y Conocimiento

Si hoy SAN hubiese cerrado en 2€ y BBVA, en 2,95, eso serían DATOS.

Para muchos [seguramente la mayoría] el trading se reduciría a saber que hoy [hipotéticamente] habría que comprar SAN y que mañana, vender BBVA. Con eso les sobraría. Eso sería INFORMACIÓN.

Pero si quieres entender POR QUÉ habría que hacerlo así y no al revés, eso sería ya CONOCIMIENTO.