Mes: junio 2020

Los Errores Merecen Tarjeta

Los Errores Merecen Tarjeta

Quizás a algunos amables lectores les sorprenda saber que desde hace tiempo [muchos años, de hecho] tengo por costumbre «sancionar» todos mis errores con un tiempo de suspensión de mi actividad bursátil. Lo leí en un libro de Alexander Elder. Primero me pareció una tontería, pero cuando empecé a aplicarlo mi operativa mejoró tanto como disminuyeron mis pérdidas.

El procedimiento es sencillo y se basa en lo siguiente: si operas y sales sin pérdidas, puedes seguir operando. Si, por el contrario, la última operación cerrada te ha causado pérdidas, por mínimas que sean, debes parar e imponerte un tiempo antes de volver a operar. ¿Cuánto? Tanto más cuanto más cuantiosa haya sido tu pérdida. Haz tu propio baremo.

Un frenazo [ni que sea breve] al primer revés te evita seguir operando alocadamente o -al menos- por encima de TU velocidad de crucero.

Cada vez que me salta el stop con pérdidas, me saco a mí mismo «tarjeta amarilla» y me aplico un tiempo variable de «suspensión». Si he sido lo suficientemente tonto para moverlo a la baja y he perdido más de lo previsto cuando planteé la operación, seguramente me aplicaré más tiempo de «sanción», pues ha sido un doble error.

Mi principal error (y pérdida) en el mercado se debió a dejarme olvidada una orden de stop en un futuro, que acabó ejecutándose y dejándome una posición abierta y perdedora mientras yo pensaba que estaba cerrado. Un pequeño desastre que fundió en un rato y de una tacada los beneficios de varios meses. Ese error me costó semanas sin operar de «autosanción«.

Esto que puede parecer a primera vista una chiquillada es uno de los más sabios y prudentes consejos que jamás he oído o leído. Una serie de operaciones ganadoras consecutivas tienden a aumentar tu autoconfianza por encima de lo aconsejable y acostumbras a asumir más riesgo del debido y a tomar decisiones precipitadas. Un frenazo [ni que sea breve] al primer revés te evita seguir operando alocadamente o -al menos- por encima de TU velocidad de crucero.

Algo que debes recordar es que tú, como yo, tenemos la SUERTE de no ser profesionales del mercado y eso nos permite levantar las manos del teclado ya que no estamos obligados a operar todos los días. Tú y yo nos podemos permitir el lujo de parar, recuperar el equilibrio y volver a empezar tantas veces como nos sea necesario.

Una salida con pérdidas de vez en cuando es normal, pero siempre tiene una causa. Esa auto-impuesta sanción nos permite repasar cada operación perdedora y descubrir dónde nos equivocamos. Quizás fue en la entrada, quizás en la posición del stop, quizás en una salida precipitada, quizás de aquella señal del indicador que no leímos del todo bien. Siempre hay una causa y siempre  se puede descubrir. Ese es el único modo de no verse condenado a repetir mil y una vez los mismos errores.

Siempre hay una causa y siempre  se puede descubrir. Ese es el único modo de no verse condenado a repetir mil y una vez los mismos errores.

Apartarse del mercado, además, nos hace recobrar una serenidad y una sensatez que la vorágine de la operativa a veces nos obliga a perder, nublando nuestros sentidos. Y, si somos capaces de hacerlo, nos convence de que seguimos siendo traders y no «adictos«. Debemos ser capaces de parar y pensar siempre que lo consideramos necesario.

Por último, darse un descanso de algunas sesiones cada vez que hay una pérdida diluye proporcionalmente la cuantía de la misma entre varias jornadas, con lo que nuestros resultados negativos también disminuyen. Desaparecen las jornadas consecutivas negativas que llamamos malas rachas.

Por último, tomarnos un par de días para decidir una nueva entrada acaba muy frecuentemente en una buena operación con resultados positivos, pues hay tiempo de ver, estudiar, comparar y escoger realmente la mejor opción de entre todas las posibles.

Mi experiencia con esta práctica no puede ser más positiva. Es una de esas normas a las que no soy capaz de encontrarles desventaja alguna. Me parece sensata, prudente y económicamente muy rentable. 

Por eso os la comento. Si tu operativa no te está respondiendo y las pérdidas se acumulan, quizás aplicarla [aunque sea temporalmente] sería una buena idea.

Ya me contarás.

Nadie Se Arruinó Tomando Beneficios

Nadie Se Arruinó Tomando Beneficios

No hay nada más tonto [por humano que sea] que lamentarse por haber ganado en una operación menos de lo posible. Amargarse después de cerrar con beneficios pensando en que podías haber entrado antes y cerrado más tarde es un auténtico sabotaje mental. Mina tu confianza y te impulsa a correr más riesgos y, quizás, a operar peor. La mayoría lo hacemos, pero es simplemente estúpido y ridículo.

Está bien estudiar cómo mejorar todas las operaciones, pero obsesionarse con las positivas, es enfermizo.

JAMÁS se pilla un movimiento en toda su amplitud y, cuando se consigue, es por suerte en el 99% de los casos, dejando el 1% restante para aquellos que realmente posean poderes mágicos.

Desde el punto de vista del técnico [y racional], lo lógico es aspirar a tomar una parte del movimiento, una vez se ha desencadenado [¡cómo vamos a identificarlo si no ha empezado todavía!] y poco después que nos apercibamos que ha terminado [cuando ya se ha girado y corre ya en nuestra contra porque, ¡cómo vamos a saber que se ha acabado, si no!].

Amargarse después de cerrar con beneficios pensando en que podías haber entrado antes y cerrado más tarde es un auténtico sabotaje mental.

Si lo piensan ustedes bien, llevarse al bolsillo un 50% de la dimensión total del movimiento está MUY bien. Y aunque fuese sólo una cuarta parte! NO perdiste el 75% del movimiento, APROVECHASTE EL 25%. Tu efectividad sube, tus falsas entradas bajan y entre lo que ganas y lo que dejas de perder, el trade es negocio.

Recuerda que NUNCA JAMÁS NADIE SE ARRUINÓ TOMANDO BENEFICIOS, y si el 20 % central es un 20% seguro, lo quiero para mí…

Yo aspiro a ganar dinero, la excelencia la dejo para los artistas.

Las Herramientas Son Un Complemento

Las Herramientas Son Un Complemento

En muchos casos hay quien espera de una herramienta de trading algo así como una máquina de imprimir billetes de un solo botón. Pulsas, te fabrica la cantidad de dinero que necesitas, hasta que consideras que tienes bastante, vuelves a pulsar y la paras.

Pues, para todos [especialmente para los nuevos traders], déjenme que me explaye con un símil que, a veces, es la mejor manera de hacerse entender,

Una herramienta de trading [no sólo mía, cualquiera] es una especie de tester o, más correctamente, un multímetro, una herramienta muy útil para cualquiera que se dedique a cualquier campo de la electrónica.

Pero, el hecho de hacerse con un tester no le convierte a uno inmediatamente en un experto en electrónica. Lo primero que tendrás que hacer es aprender algo de electrónica y lo segundo, aprender cómo se maneja el propio tester. Sólo cuando esas dos premisas se dan, el multímetro tiene no sólo alguna, sino mucha utilidad.

Toma las herramientas de trading como lo que son: un complemento, no una solución mágica.

Pretender manejar un tester sin saber antes electrónica, es algo ridículo e inútil. Y de poco te sirve que te explique que incorpora en un sólo dispositivo un amperímetro, un voltímetro y un óhmetro, si ni te suenan esos nombres.

Hay quien espera que por tener un tester en las manos y en los cinco primeros minutos debería ser capaz de reparar un televisor o de diseñar una placa. Y, si no lo consiguen [que nunca lo van a conseguir] sentencian que el tester es inútil o no funciona bien.

Como resumen y colofón: toma las herramientas de trading como lo que son: un complemento, no un atajo ni una solución mágica.

Todo cuesta esfuerzo y trabajo; tanto el conocimiento general como el propio manejo de la herramienta. Échale trabajo y paciencia. Es la idea.

DTOscillator (StoRSI) para ProRealTime

DTOscillator (StoRSI) para ProRealTime

A este indicador le tengo un especial cariño, pues fue uno de los primeros que adapté a Prorealtime hace ya muchos años (sobre 2006). Cumplía entonces y sigue cumpliendo (a mi parecer) tres premisas fundamentales: su principio matemático está bien pensado, su formulación es sencilla y elegante, y resulta eficiente en el trading diario.

1) ¿Qué es el DTOscillator (o StoRSI)?

Se trata del DTOscillator (también conocido como StoRSI) que debemos al buen hacer de Robert Miner (Dynamic Traders) en su diseño original.

Robert Miner

Sin duda, se trata de una brillante idea. Se basa en aplicar el estocástico sobre el RSI de un valor, en lugar de hacerlo directamente sobre su precio. Es uno de los primeros ejemplos de las herramientas de segunda generación (2G) a las que ya me he referido y que me sirvió de inspiración en algunos de mis trabajos de diseño posteriores.

En el DTOscillator se aplica una media sobre ese valor y obtenemos una curva que llamamos SK. Al aplicar una media sobre SK, conseguimos una segunda curva retrasada que llamamos SD. Y, matemáticamente, eso es todo. Una curva cíclica y oscilante (SK) que va tomando valores entre 0 y 100 (por ello es un oscilador) y que es seguida de cerca por otra (SD) que con regularidad la corta al alza y a la baja.

Se basa en aplicar el estocástico sobre el RSI de un valor, en lugar de hacerlo directamente sobre su precio

En cuanto a la operativa, al igual que en el estocástico, los cortes de abajo a arriba de la rápida (SD) sobre la lenta (SK) en la parte baja del gráfico (más o menos, por debajo de la línea de 20) pueden ser interpretados como posibles entradas y los de abajo a arriba en partes altas (más o menos, en las proximidades de 80) pueden ser interpretados como avisos para ventas o cortos.

2) ¿Cuáles son las variables y sus mejores combinaciones?

Cuatro son los valores que podemos y debemos ajustar para obtener un trazado de curva ajustado a nuestros gustos y necesidades. El primer valor (Valor A o Periodo RSI, según la versión del indicador) es el número de barras sobre las que calculamos el RSI. El segundo valor (Valor B o Periodo Stoch) es, asimismo, el periodo temporal sobre el que aplicamos el cálculo del estocástico. Por último, deberemos ajustar también el valor del retraso de las medias SK y SD.

Esto que podría parecer extraordinariamente complejo a cualquier nuevo usuario, afortunadamente ha sido largamente probado y hay un cierto consenso general en que las mejores combinaciones de valores A / B / SK / SD son las siguientes:

  • A=34 / B=21 / SK=13 / SD=13
  • A=21 / B=13 / SK=8 / SD=8
  • A=13 / B=8 / SK=5 / SD=5
  • A=8 / B=5 / SK=5 / SD=3

En ambos casos me he preocupado especialmente para dejar abierta la posibilidad de configurar y modificar libremente estos valores, por lo que puedes experimentar con cualquiera de estas combinaciones u otras que te parezcan aun mejor.

Una vez instalado tendrás que dar color y estilo a las líneas. A mí me gusta así, pero es cuestión de gustos…

Si eres usuario de ProRealTime, esta herramienta es de descarga libre y gratuita ya sea pulsando el icono superior o en el siguiente enlace: descargar DTOscillator para PRT.


Descárgalo, cópialo en una carpeta y descomprime el zip.

Obtendrás un archivo del tipo “itf” que debes IMPORTAR de la siguiente manera:

  1. Desde cualquier ventana de PRT pulsa sobre el botón inferior “INDICADORES”
  2. Cuando se abra, pulsa en la pestaña INDICADORES y en el icono superior “IMPORTAR”
  3. Localiza el archivo, lo seleccionas y listo.

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

Soy alérgico al riesgo y, seguramente por esa misma causa, es IMPOSIBLE que me haga rico especulando. Del mismo modo [y por la misma razón] es bastante improbable que me arruine. De hecho ya he sobrevivido en esta selva durante bastantes años y mi patrimonio no ha sufrido grandes [GRANDES] descalabros.

Supongo que los más hábiles [o sea, todos mis amables lectores] habrán atinado con la sutil diferencia entre la imposibilidad de la una cosa y la improbabilidad de la otra.

Parto de una anécdota y de un recuerdo vivido el 28/3/2008. Andaba saltando un día por el BUND de corto a largo o viceversa, buscando una buena oportunidad cuando, sin venir a cuento ni razón aparente, sobre las 12:15 pasó de cotizar a 115,66 a 115,26… 40 pipos [¡400 euros por contrato!] en un abrir y cerrar de ojos, que un instante más tarde ya había recuperado. [Todavía siguen vivos los comentarios que desató en este hilo del foro X-Trader]

Pero, hemos quedado que esa era la anécdota, la excusa. Si resulta que el trading ya es lo suficientemente difícil, traidor y complicado, hay que sumarle los riesgos imprevistos.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas.

Lo comento para que todos los que se inician los tengan en cuenta, pues pueden estar desarrollando una gestión técnicamente modélica de bajo riesgo y por desatender uno de estos factores ajenos, todo su trabajo [y parte de sus ahorros] se puede ir por el desagüe.

Pasar del papertrading [probar sobre el papel] al trading real comporta darse de bruces con algunos de ellos, a veces de forma dramática.

Por ejemplo, y empezando por el ejemplo mencionado, oficialmente un operador cometió un error y puso a la venta una barbaridad de contratos [parece que añadió algún cero de más en la casilla del número de contratos y acabó vendiendo 33 mil contratos de golpe], lo que movió la cotización de forma tan fulgurante como salvaje, barriendo toda la demanda. [Eso lo conocemos como un flash-crash]

Ese error hizo saltar un montón de stops y de órdenes en el mercado, unas a favor y otras en contra [ya por pura suerte]. Un error de un único operador anónimo que, si se produce mañana o cualquier otro día, y nos puede provocar un roto considerable.

Pero, vamos a fijarnos en otros aspectos, incluso más habituales. ¿Has tenido en cuenta qué puede pasar si cuando acabas de comprar se marcha la luz, o pierdes la conexión de Internet? ¿Y si sube o baja la tensión mientras cursas una orden y se altera? ¿Y si se cuelga el servidor de datos de tu programa gráfico o de tu broker, o tu propio PC? O, simplemente, se te derrama el café sobre el teclado.

Mi mayor pérdida en veinte años fue por dejarme olvidada una orden activa en el mercado.

La lista de imponderables, accidentes y problemas completamente ajenos al propio trading es larguísima, así que no trabajes NUNCA sin un stop de cobertura, por si se va la luz o se interrumpe la conexión. Y ten siempre a mano el teléfono del broker. Aunque, si el problema afecta a muchos abonados, puede tener el teléfono bloqueado. Lo inteligente es operar siempre de modo que lo máximo que te pueda pasar es que te salte el stop, por lejano que esté.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas. Tenlo siempre presente.

 Ten siempre a mano el teléfono de tu broker

Y, ahora, mi propia confesión. La mayor pérdida que he sufrido en veinte años fue por dejarme olvidada una orden en el mercado. Al día siguiente me encontraba inesperadamente dentro de un futuro y muy mal posicionado. Me dieron todos los sudores fríos y decidí cerrar la posición y asumir toda la pérdida. Un descuido se llevó en un segundo las ganancias de meses…

Pero escarmenté y aprendí a tener también en cuenta los riesgos no previstos. Así que, aprende en mi propia piel y revisa siempre que no te hayas dejado órdenes activas olvidadas al final de cada sesión.

Espero que este comentario/confesión le sea a alguien de utilidad.

Las Insondables Razones Del Tiburón

Las Insondables Razones Del Tiburón

Ya hace bastante observo elaborados debates sobre la intencionalidad de las llamadas manos fuertes, leones o tiburones [cariñosamente para mí, tibus]. En esos elaborados post no es raro encontrar gráficos y usuarios de Koncorde, debatiendo si la intención de los tibus es tal o cual, o si es lógico que ahora entren o salgan.

Si me lo permiten, como diseñador del cacharro, algo creo que puedo aportar.

1) Error Nº 1: Una vez más recordaré [van ya mil] que Koncorde ni ve, ni sabe, ni intuye, ni representa la actividad de las manos fuertes y débiles, sólo ATRIBUYE los movimientos de volumen a unos u otros según un artificio matemático. Por lo tanto, darle carácter de representación real de los movimientos del mercado y crear hipótesis de escenarios con ello me parece excesivo. [En que sus señales fueran útiles para el trading fue en lo único que pensé como diseñador].

2) Error Nº2: Entre los traders [especialmente, los novatos] hay una marcada tendencia a pretender interpretar los movimientos del mercado son únicos, simples y coherentes. Trabajan con la hipótesis que todos los «tibus» piensan y actúan igual, como si de una sola persona o voluntad se tratase. En el fondo, para muchos de ellos el área azul de Koncorde es Gordon Gekko personificado, y su actuación debería siempre corresponderse con la idea o estrategia que ellos le atribuirían a ese personaje.

Pero, no. Los tibus son muchos y sus intereses están, en la mayoría de los casos, claramente opuestos. Hay tibus bajistas y alcistas simultáneamente; hay tibus que quieren hundir unas posiciones y otros que las quieren mantener a toda costa; siempre que pueden se alimentan de nosotros [pescaditos], pero lo que realmente les gusta es la carne de otro tiburón. Comerse los unos a los otros es su máxima y real aspiración.

3) Error Nº3No importa el por qué, sino el qué. Realmente, damas y caballeros, no me habrán visto aventurar la supuesta «coherencia» de las señales de Koncorde con esa idea única que [según la opinión de algunos] los tibus deberían actuar [si fuesen Gordon Gekko].

 No pierdo el tiempo en especular sobre las razones de los tibus [me da ABSOLUTAMENTE IGUAL por qué hacen una cosa u otra], sino que busco patrones gráficos útiles y los uso en mi beneficio

Pondré un ejemplo que creo claro. Cuando vemos emerger el área azul de Koncorde de manera ostensible concluimos que las manos fuertes están comprando. Pero, ¿por qué?

  1. Puede que estén acumulando para especular, o no.
  2. Puede que estén defendiendo ese nivel de precio, para que no baje, como hacen los cuidadores, o no.
  3. Pude que estén realizando una operación corporativa para que un determinado accionista o grupo obtenga más representación/poder en el Consejo, o no.
  4. Puede que un gran operador esté, simplemente, fastidiando a otro por pura diversión, o no.
  5. O puede que NADA de todo eso…

De hecho, me da igual. Yo la «coherencia» la estudio sobre las señales del pasado, en forma de patrones gráficos, que aplico sobre presente y futuro. Y como sé que las señales de Koncorde son atribuciones matemáticas de una amalgama de órdenes y situaciones dispares, cambiantes y casi siempre diferentes, no pierdo el tiempo en especular sobre las razones de los tibus [me da ABSOLUTAMENTE IGUAL por qué hacen una cosa u otra], sino que busco patrones gráficos útiles y los uso en mi beneficio. No me importan los supuestos por qués; sólo me interesa si ahora me conviene estar o no, y si corto o largo. Sólo eso.

No, no creo ni en Papá Noel, ni en los Reyes Magos, ni en Gordon Gekko ni en la coherencia de los mercados. Esto es un todos contra todos completamente descarnado.

Si sube, largos; si baja, cortos; y ahí acaban mis preocupaciones.

La Prodigiosa Economía de las Ideas

La Prodigiosa Economía de las Ideas

Si yo te doy un euro y tu a mi me das otro, al final terminamos los dos con un euro, exactamente igual de como empezamos.

Pero si yo te doy una idea y tú a mí me das otra, al final tenemos dos ideas cada uno. En términos económicos, ambos hemos doblado nuestro capital.

Eso es un buen negocio y el resto, paparruchas.

Este blog pretende TRAFICAR en ideas.

Los Benditos-Malditos Cursos

Los Benditos-Malditos Cursos

A mí este tema me apasiona. Lo digo sinceramente. En ningún lugar ni especialidad veo que los docentes sobre cualquier tema sean tan criticados, maltratados y puestos en cuestión.

El tema me interesa desde varios puntos de vista. En primer lugar, porque la enseñanza es una refinada transmisión de conocimientos de forma pautada. Una forma de transmisión de datos relevantes [mi materia] que da a entender que hay un corpus genuino de conocimiento como sustrato.

Como ya he comentado en alguna ocasión, me parece haber detectado un significativo grupo de ideas clave dentro del trading que se acercan más [como metodología] a las pseudociencias que a cualquier rama científica. Por eso hace años ando probando, identificando y desaprendiendo todo lo que me parece de dudosa veracidad, lo diga quien lo diga.

Si aceptásemos esa premisa, existirían cursos en los que no hay corpus real que transmitir más allá de algunas convenciones, suposiciones nunca demostradas y «cosas que a mí me funcionan«. Pero nada que admita un análisis científico-estadístico con cierto rigor.

Soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer determinadas cosas.

Permítanme el símil grotesco, pero sería como enseñar a un trader un conjunto de mantras y oraciones a diferentes santos para entonar en cada tipo de operación o de mercado. Igual fondo y, probablemente, parecidos resultados.

Sin embargo, hay otros muy sólidos en sus principios y que ofrecen una ventaja estadística en la operativa para algunos mercados y temporalidades concretas.

Y luego, están los alumnos. La mayoría de los asistentes a los cursos parecen bastante silenciosos. En general, se manifiestan poco. Son prudentes y, seguramente, la gran mayoría saben extraer lo que haya de positivo. Si me permiten personalizar, yo soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer determinadas cosas.

Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. 

Por contraposición, hay un grupo de ejemplares que se dan de importantes criticando cursos, simplemente para aparentar que saben tanto o más que quien los imparte. Algunos cuando critican, lo hacen con mesura, argumentos y razones, pero esos críticos sistemáticos y vociferantes dan que pensar. No se puede criticar a TODOS los cursos, si no se ha tomado parte en TODOS ellos. Una premisa tan sencilla, se les escapa.

En el fondo, son los mismos que cocinan mejor que el chef de cualquier restaurante al que van, y cuando hablan de cualquier tema superan a cualquier especialista [o sea, unos bocas; cuñadismo trader del bueno]. No siempre es culpa de la materia o del docente. Dice un viejo adagio que «el maestro aparece cuando el alumno está preparado«. Ya sé que ellos no lo entenderán, pero seguro que tú sí.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador.

Otra de las críticas recurrentes es el elevado precio de estos cursos [generalmente seminarios de pocas horas], que se considera desproporcionado. La verdad es que eso me parece bastante relativo. Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. En mi modesta opinión, si un curso acorta tu curva de aprendizaje y consigue que dejes de cometer algún error, creo que ya podría considerarse como rentable. Cuanto más lo haga, más rentable.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador. Pensar que, por asistir a un seminario de unas pocas horas, uno ya sale con la receta infalible e inagotable de fabricar dinero en los mercados provoca, cuando menos, admiración ante tanta candidez.

La última que aportaré como colofón, es una máxima de la que me declaro fan incondicional, conocida como la Ley de Bok. La enunció Derek Bok, presidente de la Harvard University entre 1971 y 1991, cuando un periodista le recriminaba el elevado precio de la educación en su prestigiosa institución. Bok le contestó:

«Si la educación le parece cara, pruebe con la ignorancia»

Amen, Profesor Bok. Amen.

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

¿De verdad consideras importante saber qué pasará mañana en el Mercado?

Lo menciono porque a mí ese tema, en un principio, me preocupaba bastante. Pero, un día, llegué a una tranquilizante conclusión.

De hecho no se trataría de saber qué va a pasar [entre otras cosas porque eso NADIE lo sabe, porque es materia de adivinos] sino, simplemente, tener claro que harás tú si pasan determinadas cosas.

El gráfico es un mapa de probabilidades, con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.

Por ejemplo, si sube más allá de…, yo haré «x». Si no lo supera y se queda lateral, pues haré «y». Y si le da por bajar y, a partir de un determinado punto, haré «z».

Te aseguro que con eso basta y sobra. Porque, en el fondo, ¡qué mas da lo que haga el mercado si tú sabes cómo responder en cada caso!

Yo creo que lo más probable es que tome un determinado camino, pero si toma cualquier otro, me dará igual. Actuaré en consecuencia y no me estresaré porque el mercado no hace lo que a mí me parecía más probable.

Por eso a menudo recuerdo aquello de que el gráfico es un «mapa de probabilidades», con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.