Categoría: Trading

Gráficos de Punto y Figura

Gráficos de Punto y Figura

Hace muchos, muchos años tuve la oportunidad de acudir a un inédito seminario [para aquellos tiempos] que vino a impartir uno de los mejores especialistas mundiales por entonces. El tema, por estos lares, era bastante desconocido: «Formas y métodos de representación gráfica de los procesos de información«, creo recordar que se llamaba.

La verdad es que el tema me apasionó y, desde entonces, he aplicado lo que allí aprendí unas cien mil veces. Bueno, sois testigos todos de que, allí donde voy, lo aplico o lo intento. Mis propias herramientas para trading tienen un 99% de formas alternativas de representación, y [si alcanza] un 1% de innovación mínimamente apreciable. Casi todo lo que yo hago es pensar en cómo representar gráficamente más y mejor la información crítica. Eso es todo. Queda claro que no siempre lo consigo.

Hay que discriminar entre lo FUNDAMENTAL y lo IMPORTANTE, y representarlo de forma que lo FUNDAMENTAL destaque sobre lo IMPORTANTE.

Pero en aquel seminario me quedó claro que hay que discriminar entre lo FUNDAMENTAL y lo IMPORTANTE, y representarlo de forma que lo FUNDAMENTAL destaque sobre lo IMPORTANTE.

Volviendo al tema, sigo considerando los gráficos de Punto y Figura muy interesantes. Eso sí, son una antigua [casi venerable] forma de representación de las variaciones de precio.

El libro The Game in Wall Street de 1898 ya menciona este tipo de gráficos. De hecho el propio Dow los usaba, aunque él los denominaba «Book Method«. Según me consta, la denominación «Punto y Figura» fue utilizada por primera vez en un libro de Victor de Villiers publicado en 1933. Y, desde entonces.

En el gráfico de punto y figura [P&F] hay dos tipos de señales: si vemos una columna de signos X consecutivos significa que el precio de ese valor en ese tramo ha estado subiendo. Si, por el contrario, vemos un columna forma por una sucesión de signos O, significa que el precio de ese valor en ese tramo ha estado bajando. Claro y sencillo.

En el eje vertical se sitúan las cotizaciones y en el horizontal se van reflejando los cambios sucesivos de tendencia. La norma general era esperar un movimiento significativo [entre un 3% y un 5%] para consignar una marca, ya fuera X [subida] u O [bajada]. Esta técnica estuvo muy de moda especialmente en la década de los años 40, aunque luego cayó en desuso.

La verdad es que siguen siendo interesantes. Lo que más me gusta de ellos es su simplicidad y claridad de lectura. Incluso hay unas reglas básicas para tradear con ellos de una forma bastante efectiva.

El problema [para mí] es que ignora completamente el factor tiempo así como el volumen negociado. Ese símbolo [o caja, en el caso de su pariente próximo, el gráfico Renko] la marca exactamente igual, tanto si tarda un día en completar su movimiento o si tarda un año. En uno y otro caso, el gráfico es idéntico. Si nos da igual esperar un día o un año en nuestras inversiones, podríamos usarlo, pero el problema es que, generalmente, el factor tiempo SÍ nos importa y vivimos en un tipo de trading acelerado donde damos al factor oportunidad un alto valor. Para un usuario exclusivo del P&F, los laterales no existen, porque no los ve.

Otros tipos de gráficos nos dan más información y de mejor calidad con un solo golpe de vista. Pero, no se equivoquen, los P&F siguen teniendo mucho interés para marcar la evolución de los precios, siendo precisamente muy valorables para visualizar soportes y resistencias de forma muy clara.

Para un usuario exclusivo del gráfico P&F, los laterales no existen, porque el gráfico no los representa.

Y, precisamente escribo este post porque me ha sorprendido comprobar lo poco que hay escrito en la web y en nuestro idioma sobre este y algún otro tipo de representación gráfica. Si tengo tiempo, me gustaría ir solventando esa carencia.

Tendencia es a Señal como Volatilidad a Ruido

Tendencia es a Señal como Volatilidad a Ruido

Hoy les voy a proponer una aplicación simple de los conceptos básicos de la Teoría de la Información [TI] sobre el análisis gráfico tradicional, una de las muchas que, basadas en esta metodología, somos capaces de hacer, y que cuestionan aspectos del AT tradicional.

Desde el punto de vista del análisis gráfico, la Regresión Lineal [RL] es la forma de aproximación estadísticamente más correcta a un conjunto de valores.

Por lo tanto, desde el punto de vista de la TI, hacer esto sería mucho más correcto que andar tirando líneas uniendo mínimos o máximos, que no son valores medios sino extremos y, precisamente por ello, estadísticamente poco significativos, o centrarlo sobre medias.

Los canales de desviación típica y de error típico deberían ser la herramienta utilizada para dibujar canales y no ese método -pido perdón por la expresión- hoy en día ya rupestre y sin fundamento lógico de hacerlo trazando paralelas desde máximos o mínimos.

Viendo el trazado y la pendiente de la RL de un tramo concreto de cotización, los traders lo identificaríamos con la TENDENCIA [sería matemáticamente más correcto], y desde el punto de vista de la TI estaríamos contemplando la SEÑAL.

Al mismo tiempo, los desplazamientos a ambos lados de la RL podríamos visualizar los efectos del RUIDO, desviando la cotización real de la señal pura. Sin ser exactamente lo mismo, podríamos asociarlo con lo que los traders generalmente asociamos con el concepto de VOLATILIDAD.

Más o menos, lo veríamos así:

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Sería observar los mismos elementos bajo otros parámetros. Este tipo de visión alternativa fue la que, ya hace años, hizo que me plantease el diseño de algunas nuevas herramientas de trading que la mayoría de ustedes ya conocen y han tenido oportunidad de probar directamente.

El Modelo TI en el Trading

El Modelo TI en el Trading

Cuando hace ya bastantes años llegué al mundo del trading, no pude por menos que observar algunos paralelismos entre la estructura del trading [del e-trading, para ser más exactos] y ciertas partes de la Teoría Matemática de la Información [TI] según el Modelo de Shannon/Weaver.

Para empezar, este es el modelo básico de comunicación según la TI:

Observemos que, según esta arquitectura básica, hay algunos conceptos que merecen especial atención. A un lado tenemos la Fuente de información (mercado) y, en el extremo opuesto estamos nosotros mismos, los traders, como receptores y destinatarios de la misma.

El eslabón intermedio de la cadena (Transmisor y Receptor), así como la codificación, son ahora mismo íntegramente por vía telemática y digital, gracias a la popularización de la red [el e-trading del que antes hablábamos].

Por último, tenemos un último factor que la TI ya contempla como fundamental: el ruido, como elemento distorsionador interpuesto. Como pronto veremos, el ruido tiene en el trading (y desde este punto de vista metodológico) especial relevancia, así como diferentes orígenes y causas, algunas accidentales y otras claramente provocadas.

El Factor «Imbécil»

El Factor «Imbécil»

«Disfruta el día hasta que un imbécil te lo arruine.» Woody Allen

Según la teoría de Dow, «toda información se descuenta en los mercados y se refleja en los precios«. Esto que Charles Henry Dow (1851–1902) ya intuyó a finales del siglo XIX y que sentó las bases del análisis técnico, lo confirma también el análisis de los mercados como flujos de información.

Convencido de ello uno intenta identificar variables, diseñar algoritmos y proporcionar adecuadamente representaciones gráficas para crear heramientas que ayuden al trader a tomar decisiones adecuadas. Entonces sale un imbécil de corbata de seda, dice una chorrada y el mercado cae un 4% en dos minutos.

Sí, si lo miras en temporalidades más largas, el «factor imbécil» queda diluido y minimizado entre el resto, y vuelve a dar la razón a Dow y a Shannon.

Lo que no entiendo es por qué hay tal cantidad de imbéciles con incontinencia verbal en puestos de responsabilidad. Y, lo peor, no sé cómo programar la variable «imbécil de turno» en mis herramientas. Me disculpo por ello.

¿Información o Conocimiento?

¿Información o Conocimiento?

El hombre medio no desea que le digan si el mercado es alcista o bajista. Lo que desea es que le digan, de forma específica, qué valor comprar o vender. Quiere algo por nada. No desea trabajar. Ni siquiera desea pensar. 

Jesse Livermore

Cuando leí esta frase de Livermore, la verdad es que me pareció de lo más sensato y verídico que he leído jamás sobre mercados e inversores.

Llevo suficiente tiempo ya en el trading y en las redes sociales como para ser plenamente consciente que a la enorme mayoría de los traders les importa un rábano cualquier otra cosa que no sea que alguien les diga exactamente qué comprar hoy y qué vender mañana.

Curiosamente prefieren [he comprobado] seguir a un gurú que obtener beneficios. Con que les proporcione una buena operación de vez en cuando son capaces de perdonarle otras muchas equivocadas, incluso si el balance final es negativo. Al final he acabado pensando que, para el común de traders, puede más la pereza que la avaricia.

Si utilizas sólo la información, dependes completamente de tu fuente. De hecho, te entregas a ella. Si se extingue, te quedas huérfano. Si se contamina, la sigues hasta el infierno.

Ese cóctel de abulia y ambición desmedida les hace seguir a cualquiera que se ofrezca con tal de ahorrarse el trabajo de pensar y aprender. O quizás con la esperanza de poder echarle la culpa siempre a alguien y no a ellos mismos. Curiosamente la lista de voluntarios para convertirse en gurús de turno es prácticamente inagotable.

Imagino que la necesidad de ser alabados y encumbrados cuando aciertan pesa más que el inevitable y brutal linchamiento al que se verán sometidos por sus propios fanáticos seguidores cuando se equivoquen, que será más pronto que tarde.

Lo sé. El común de los traders quiere INFORMACIÓN y no CONOCIMIENTO.

El conocimiento se obtiene después de mucho tiempo y esfuerzo, en una búsqueda en muchas ocasiones personal con fracasos intermedios y una remota esperanza de triunfo final. La información, por contra, es inmediata y relativamente barata. En ocasiones, gratuita. Aunque eso no implique que sea veraz. Ni siquiera, útil, en muchos casos.

Lo sé. El común de los traders prefiere la INFORMACIÓN al CONOCIMIENTO.

El problema es que si utilizas sólo la información, dependes completamente de tu fuente. De hecho, te entregas a ella. Si se extingue, quedas huérfano. Si se contamina, la sigues hasta el infierno.

El conocimiento perdura. Comprende y se adapta. No se basa en ninguna situación, momento o fuente, sino en todos y en ninguno.

Los mercados me parecen una sofisticada maquinaria de generar información confusa. Si eres capaz de manejar algún pequeño matiz de su enrevesado funcionamiento, cualquier otro modelo de comunicación de datos parece pueril por lo simple.

Entre información y conocimiento, yo prefiero lo segundo, porque me es más útil y rentable, tanto a largo como a corto plazo. Además, no siempre las mayorías tienen razón, por abrumadoras que sean.

Los mercados me parecen una sofisticada maquinaria de generar información confusa.

Y, alguien se puede preguntar en justicia, si estás convencido de eso que dices, ¿por qué este blog? Pues porque de la gran mayoría de traders perezosos, prácticamente ninguno se pasará por aquí. Aquí todos nos obligamos a pensar y a ser críticos.

Pero, si TÚ si te has pasado, y has leído este post hasta el final, es porque también andas buscando conocimiento.

¿Ves? Escribirlo ha merecido la pena porque TÚ lo has leído. [Gracias por el RT]

Bienvenido, Ulises, a la larga travesía que, como dijo Kavafis:

"Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes".

Pensar Para NO Pensar

Pensar Para NO Pensar

Hay que dedicar MUCHO tiempo a pensar en nuestro sistema para luego no tener que dedicar NI UN SEGUNDO en ello cuando lo aplicamos.

El Bar “El Farol” o Por Qué Buscar Nuevos Métodos

El Bar “El Farol” o Por Qué Buscar Nuevos Métodos

El caso del bar “El Farol” es un problema planteado en el marco de la teoría matemática de juegos y de una aplicación en los mercados bursátiles tan evidente que no hará falta ni detallarla demasiado.

Esta es una de las razones que me impulsa a pensar que investigar nuevos métodos y herramientas de trading tiene matemáticamente sentido.

Se basa en una anécdota real acontecida en un bar de la ciudad de Santa Fe (Nuevo México) llamado “El Farol” y fue planteado inicialmente por el economista W. Brian Arthur en 1994.

El planteamiento del problema es el siguiente: En Santa Fe hay un número finito de personas. El jueves por la noche, todo el mundo desea ir al Bar “El Farol”. Sin embargo, “El Farol” es un local muy pequeño, y no resulta agradable si está demasiado lleno. Así pues, existen las siguientes “reglas” en el lugar:

  • Si menos del 60% de la población va a ir al bar, entonces es más divertido ir al bar que quedarse en casa.
  • Si más del 60% de la población va a ir al bar, entonces es menos divertido ir al bar que quedarse en casa.

Por desgracia, todo el mundo ha de decidir si ir o no ir al bar al mismo tiempo y no es posible saber por anticipado cuánta gente ha decidido ir.

La importancia del problema estriba en que no importa que método (determinista) siga cada persona para decidir que hacer: si todo el mundo usa el mismo método está garantizado que el método será inefectivo.

Si todo el mundo usa el mismo método y éste sugiere que el bar no estará lleno, entonces todo el mundo acudirá, por lo que el bar estará repleto. Del mismo modo, si todo el mundo usa el mismo método y éste sugiere que el bar estará repleto, entonces nadie acudirá y, por lo tanto, el bar estará vacío.

Lo mismo podemos aplicar a la gente que opta por un camino u otro para evitar el atasco. Si todos utilizan en mismo método de decisión, todos acudirán siempre a la misma calle y se colapsarán, mientras que la ruta alternativa estará vacía.

Si todo el mundo usa el mismo método (sea el que sea) está garantizado que el método será inefectivo.

Así pués, cuanto mayor sea el número de personas que utilicen un mismo método para tomar una determinada decisión [por ejemplo, de trading], por bueno que sea ese método, acabará con el Bar “El Farol” lleno o vacío [pánicos alcistas/bajistas o, coloquialmente, ‘calentones‘], pues todo el mundo tenderá a tomar la misma decisión de compra o venta en el mismo momento.

La disposición de distintos métodos deterministas ofrecerá una mejor operativa por el simple hecho de ser distintos. Si, además, su nivel de fiabilidad es bueno o equiparable, el resultado será mejor para todos pues [en el caso del trading] las posiciones y situación de mercado nos permitirán operar mejor. Lo más previsible es potencialmente menos eficiente.

Es una de las razones que me impulsa a pensar que investigar nuevos métodos [y nuevas herramientas] de trading tiene sentido, también matemáticamente.

Cajas Negras y Cajas Grises

Cajas Negras y Cajas Grises

Hoy he encontrado una recopilación de frases de Alexander Elder, psiquiatra, trader, excelente diseñador de herramientas y uno de los pocos autores de libros sobre trading que consigue no matarme de aburrimiento.

Afortunadamente, Elder escribe muy bien. Es conciso y elegante y consigue enseñarte cosas importantes mientras te mantiene bien atrapado.

Un buen ejemplo, en sus propias palabras:

La mayoría de los programas de trading se encuadran en las tres siguientes categorías: Cajas Negras, Cajas Grises y Cajas de Herramientas. Las Cajas de Herramientas son para traders serios; las Cajas Negras son para los que creen en los Reyes Magos; y, las Cajas Grises, son una mezcla de ambas.

«El Nuevo Vivir del Trading»

Y esta sentencia tan clara me permite hablar del tema y aclarar esos conceptos.

Para que no queden dudas: las denominadas “cajas negras” son sistemas automáticos con todos los parámetros ajustados y bloqueados. Sería uno de esos «sistemas semáforo» por los que tantos suspiran: cuando se ponga verde, compra; cuando se ponga rojo, vende. Y no hace falta pensar.

Alexander Elder

Las “cajas grises”, son otras soluciones «cerradas» pero se diferencian de las anteriores en que permiten ajustar algunos de sus parámetros, por lo que son algo más adaptables a las circunstancias del mercado. Aunque, como en el caso anterior, el usuario sigue desconociendo el qué y el por qué de compras y ventas en un sistema que le han prometido que le llevará a la riqueza, pero nadie le ha explicado (ni lo hará) por qué camino.

Las “cajas de herramientas” proporcionan al inversor un conjunto de herramientas [generalmente indicadores técnicos más o menos evolucionados o con ajustes particulares] pero es el trader quien debe interpretar sus señales y actuar, pues son herramientas de ayuda y no sistemas cerrados estrictos.

Y, ¿por qué las “cajas negras” son peores que las “grises”? Elder también nos lo aclara:

Los Mercados están cambiando constantemente, por lo que los métodos que funcionaron en el pasado, es probable que no funcionen hoy y mucho menos, dentro de un año.

Añadiendo que:

La gente que paga por Sistemas de Trading Automáticos (del tipo caja negra/gris), se asemeja a los Caballeros de la Edad Media que pagaban a los alquimistas por el secreto para convertir los metales en oro.

Pero es que es esto es justamente lo que estoy intentando transmitir: como programador puedo crear un sistema ganador y demostrar que [en un determinado periodo pasado] ha funcionado de forma espléndida, con unos beneficios espectaculares. Pero la cosa se complica si quiero un sistema que sea ganador en todos los activos, en todas las temporalidades y durante todas las fases históricas. De esos, sinceramente, [todavía] no conozco.

Lo que realmente importa es disponer del conocimiento que nos puede permitir adaptar nuestros sistemas al mercado, a cada activo concreto en cada momento concreto, a ser capaces de prever sus derivas y de seguirlas para mantener sistemas ganadores durante MUCHO tiempo, independientemente de las circunstancias.

A pesar de ello, si alguien oferta un sistema ganador en forma de una caja mágica infalible (semáforo) de funcionamiento esotérico, cerrada e invisible, y lo viste con resultados espectaculares bien maquillados, se la quitarán de las manos una legión de inversores perezosos y engreídos, que merecerán pagar y perder al primer giro de mercado.

Afortunadamente TÚ no eres uno de ellos, porque te estás tomando la molestia de leer este artículo en este sitio web y no estás en uno de los que te ofrecen soluciones para ganar 2000€ al día operando un ratito cada mañana.

Pero, estás aquí, y haciéndolo estás invirtiendo en conocimiento. Y has descubierto que, en general, lo mejor para ti (y para mí) según Elder, son las Cajas de Herramientas.

Trabajaremos para tener las mejores y, si es necesario, inventaremos alguna.

Herramientas de Trading de 2ª Generación

Herramientas de Trading de 2ª Generación

Me quedaba pendiente, antes o después, dar una explicación más o menos detallada para todos los que no provenís del mundo «tech», del por qué me refiero a mis herramientas como «nuevas» o de «Segunda Generación«.

No, no se trata de un truco barato de marketing. Existe una regla dentro del mundo de la tecnología para clasificar una determinada herramienta dentro de la primera, segunda, tercera (o más) generación, o para definirla como «nueva», o no.

En general, hablamos de herramientas de Primera Generación (1G) aquellas que utilizan sólo variables básicas o primigenias en la composición de sus algoritmos.

Pongamos como ejemplo los indicadores técnicos, que creo que será lo más sencillo. Indicadores de primera generación (1G) serían aquellos en cuyas fórmulas encontramos todos o algunos de los cinco datos elementales (cierre, apertura, máximo, mínimo y/o vol). Si usa esos y sólo esos datos/variables, estaríamos hablando de 1G.

Las herramientas 2G serían aquellas que utilizan herramientas 1G como elementos en sus algoritmos.

Pero, gracias a estos primeros indicadores, y sus hábiles fórmulas, ya disponemos de una nueva batería de datos: obtenemos volatilidad, correlaciones entre precio y volumen, variaciones de fuerza relativa, momentos, tendencias, movimientos relativos de medias y un largo etcétera. Y todo ello operando en sus algoritmos sólo con las variables básicas.

¿Qué diferencia, pues, a las herramientas (en este caso indicadores) de Segunda Generación (2G) sobre los de 1G?

Pues que mientras en las de 1G se relaciona datos de precio (a veces, más volumen) para obtener nueva información adicional, en las de segunda generación se relaciona entre sí y como variables, los resultados de los indicadores de 1G.

Así, si en los de 1G se relaciona precio (máximos con mínimos, o cierres medios a lo largo del tiempo), en las 2G relacionamos volatilidad con momento, los estrechamientos medios de las bandas de volatilidad con los volúmenes proporcionales o la fuerza relativa del precio en cada momento, o cualquier combinación de ellas.

Las herramientas 2G serían aquellas que utilizan herramientas 1G como elementos en sus algoritmos. Es decir, que operan con los valores del MACD, RSI, estocástico o cualquier otro indicador clásico para componer nuevas herramientas.

Evidentemente eso requiere un estudio profundo de cada uno de los elementos de las 1G y experimentar con la combinación entre ellos para obtener nueva información que, se pretende en su diseño, sea mejor que la obtenida con cada uno de ellos por separado.

Así, si en los de 1G se relacionan variaciones en el precio, en las 2G podemos combinar volatilidad con momento, estrechamientos medios de las bandas con los volúmenes proporcionales y la fuerza relativa del precio en cada momento, o cualquier combinación de ellas.

Por eso hablo de mis herramientas como «nuevas», porque son de 2G. Evidentemente hay MUCHAS más de otros muchos autores que también lo son. Pero el objetivo hoy era que también TÚ supieras cuáles lo son y por qué.

Así, como ves, no se trata de marketing o pedantería, sino una descripción de QUÉ TIPO DE ELEMENTOS COMPONEN el algoritmo básico y qué tipo de relaciones establecen entre ellos.

Un Patrón, una Táctica o una Estrategia

Un Patrón, una Táctica o una Estrategia

Como soy de Ciencias, clasificar para mí es casi un vicio. Estaba buscando alguna manera de catalogar los diferentes tipos de traders amateurs que he conocido, ya sea personal o virtualmente, a lo largo de muchos-muchos años.

En un primer intento, acerté a dividir los traders [amateurs] que conozco por su actitud hacia el trading y, según ello, podrían clasificarse en dos grupos:

  • los que VAN hacia el trading, y
  • los que HUYEN hacia el trading; incluyendo en este último grupo los que ven en éste un recurso para abandonar situaciones laborales, económicas o personales que detestan.

Como ya comenté alguna vez, quizás no se trate de lo que necesitas, sino de lo que deseas. Quizás no se trate de lo que odias, sino de lo que quieres. Puedes huir hacia el trading, pero probablemente eso te costará disgustos y mucho dinero.

Evidentemente, los únicos que tienen una posibilidad de éxito son los del primer grupo, siempre que se planteen que se trata de una carrera de fondo larga y llena de obstáculos.

Puedes huir hacia el trading, pero probablemente eso te costará disgustos y mucho dinero.

Dentro de los traders activos, vi que podía hacer una segunda clasificación, en esta ocasión, por su método. Pero, una vez hecha, resultó que me parecía más clara por la vía del ejemplo, así que empezaré por ahí.

Imaginaros que sois el comandante de un ejército bárbaro. Desplegada frente a vosotros, al otro lado del valle, las temibles y casi invencibles legiones romanas. Soldados profesionales, disciplinados y bien entrenados.

Estudiemos quién lucha en nuestro bando. Por un lado, entonando fanáticos cantos religiosos, tenemos a los discípulos del chamán. Con total convencimiento en las promesas del brujo, se lanzarán contra el ejército romano a pecho descubierto porque CONFÍAN CIEGAMENTE en que sus conjuros los hará inmortales. Coincidiremos en que muchas posibilidades de supervivencia no tienen. De hecho, ninguna. Son los fans o seguidores.

El segundo grupo, está formado por una infantería de campesinos armados con espada. Han aprendido una finta, pero SÓLO UNA, y ya se creen soldados. Así que arremeten contra el primer soldado romano y, si tienen suerte, aplican la finta y salen victoriosos. Pero, aplican la misma finta con el segundo…, y con el tercero…, y con el cuarto… No hace falta tener dotes adivinatorias para saber que, más antes que después, encontrarán un soldado profesional que sepa replicar esa finta. Y, entonces ¿qué? Esos son los seguidores de patrón.

En el tercer grupo tenemos a soldados más expertos y veteranos, quizás supervivientes del grupo anterior. Ya vieron que para sobrevivir deberían conocer un buen número de fintas de ataque y defensa. Tienen una buena técnica y una buena táctica. Son capaces de superar a todos aquellos que les salen al paso, excepto a los mejores soldados profesionales con mayores habilidades. Contra esos no pueden aun conociendo muchas fintas. Les falta algo…

Por último están nuestras tropas de élite. Son los estrategas. Saben todo lo que adorna a los anteriores, pero son mejores que ellos porque aplican aquello que saben en la manera adecuada pues empiezan por estudiar al adversario. Con los adversarios grandes y fuertes, aplican la rapidez; con los pequeños y rápidos, la fuerza; contra los nerviosos, son pacientes; contra los asustadizos, son temibles; y, a los que son mejores que ellos, saben evitarlos. Son conscientes que se pueden perder batallas, porque lo que realmente  importa es ganar las guerras. Y, sobre todo, volver de una pieza a casa.


Si ahora llevásemos todo esto al campo de los traders, el equivalente a estos grupos, serían:

Traders Tipo 1.-  Los FANS, [Creyentes o Seguidores]:

Empiezo por ellos porque son los que más me enternecen. Están convencidos que los foros están repletos de expertos que ofrecen consejos gratuitos e ‘insiders‘ dispuestos de facilitarles a ellos información privilegiada. Acaban descubriendo que si alguien sabe algo más que ellos de cualquier materia, eso no lo convierte inmediatamente en “experto“. Con suerte algunos pasan al segundo grupo, que denomino:

Traders Tipo 2.- Los seguidores del PATRÓN:

Benditos ellos, todavía tienen una visión simplista del trading. Quieren y reclaman métodos simples, sin esfuerzo, sin matices ni interpretaciones. Si algo pasa [una vela de forma peculiar, la ruptura de una línea trazada sobre un gráfico, el cruce de una determinada media o una señal en un indicador] actúan sin más. Y cuando falla [todos los patrones tienen un elevado % de error] no entienden por qué, ni pierden tiempo en entenderlo. Se enfadan con el mundo, desisten de su uso y buscan otro nuevo patrón, y luego otro, y luego otro más…

Traders Tipo 3.- Los TÁCTICOS:

Estos ya merecen mayor respeto y consideración. Una táctica es, en términos generales, un método empleado con el fin de alcanzar un objetivo. Quizás empezaron como seguidores de patrones, pero llegó un punto en que se dieron cuenta que algo tan complejo no puede tener una solución TAN SIMPLE como un patrón o señal. Llegaron al convencimiento de que necesitaban una TÁCTICA, y empezaron a considerar que NO EXISTEN soluciones mágicas simples que sirvan para todos los momentos, todos los activos y todas las temporalidades, y que los desencadenantes pueden ser muchos y variables, por lo que necesitaban una TÁCTICA que COMBINASE diferentes señales y patrones, y probarla y perfeccionarla haciendo mucho papertrading, y perdiendo horas quizás para ajustarla a un sólo activo y una sola temporalidad. Pero cuando algo falla, como la han trabajado, intuyen el por qué y pueden ajustar o rectificar.

Algo tan complejo no puede tener una solución TAN SIMPLE como un patrón o señal

Tienen una TÁCTICA que les permite operar [o no hacerlo] según las circunstancias del mercado, sean las que sean. Uno puede diseñar su propia táctica o adquirirla de alguien, vía curso, libro o cualquier método de transmisión de conocimientos. Pero SIEMPRE ha de trabajarla hasta comprenderla e interiorizarla en todos sus detalles y extremos.

Traders Tipo 4.- Los ESTRATEGAS

Es una tribu extraña con pocos elementos, que no se contenta con encontrar una táctica razonable, sino que busca dentro de ella todos los por qué de sus éxitos y fracasos, y la combina con elementos de fondo, como el conocimiento de los Mercados, de la Operativa, de la Psicología y de la Gestión del Capital…

Para un estratega un cambio de táctica no es un fallo, sino que está incluido dentro de su estrategia

En el fondo son unos pesimistas/realistas convencidos que todas las estrategias, por completas que parezcan, son caducas en el tiempo y busca las fórmulas para encontrar la forma de aplicar en cada activo y mercado la estrategia adecuada en cada momento. Es decir, en su estrategia el cambio de táctica está incluido.

Buscan un conocimiento extenso que les permita liberarse de las limitaciones de las tácticas. Pero es un camino largo y tortuoso, sin una recompensa más o menos a medio plazo de los seguidores de las tácticas y sin el cortoplacismo de los seguidores de patrones. Es una especie de “celibato bursátil” que te lleva al cielo o a ningún lado, sin términos medios…

Pero, sobre todo, los estrategas son los que han aprendido, a base de tiempo y heridas, qué luchas rehuir y evitar. Miran mucho, y operan lo justo; sólo cuando las probabilidades parecen a su favor.

P.D.: Después de acabarlo, me he dado cuenta que este es uno de los post que más me ha costado escribir. Espero que, al menos, acabe mereciendo la pena. Es sólo un juego, una simple reflexión, pero mi deseo es que resulte de alguna utilidad [o, como mínimo, sea entretenido].