Etiqueta: Trading

Nadie Se Arruinó Tomando Beneficios

Nadie Se Arruinó Tomando Beneficios

No hay nada más tonto [por humano que sea] que lamentarse por haber ganado en una operación menos de lo posible. Amargarse después de cerrar con beneficios pensando en que podías haber entrado antes y cerrado más tarde es un auténtico sabotaje mental. Mina tu confianza y te impulsa a correr más riesgos y, quizás, a operar peor. La mayoría lo hacemos, pero es simplemente estúpido y ridículo.

Está bien estudiar cómo mejorar todas las operaciones, pero obsesionarse con las positivas, es enfermizo.

JAMÁS se pilla un movimiento en toda su amplitud y, cuando se consigue, es por suerte en el 99% de los casos, dejando el 1% restante para aquellos que realmente posean poderes mágicos.

Desde el punto de vista del técnico [y racional], lo lógico es aspirar a tomar una parte del movimiento, una vez se ha desencadenado [¡cómo vamos a identificarlo si no ha empezado todavía!] y poco después que nos apercibamos que ha terminado [cuando ya se ha girado y corre ya en nuestra contra porque, ¡cómo vamos a saber que se ha acabado, si no!].

Amargarse después de cerrar con beneficios pensando en que podías haber entrado antes y cerrado más tarde es un auténtico sabotaje mental.

Si lo piensan ustedes bien, llevarse al bolsillo un 50% de la dimensión total del movimiento está MUY bien. Y aunque fuese sólo una cuarta parte! NO perdiste el 75% del movimiento, APROVECHASTE EL 25%. Tu efectividad sube, tus falsas entradas bajan y entre lo que ganas y lo que dejas de perder, el trade es negocio.

Recuerda que NUNCA JAMÁS NADIE SE ARRUINÓ TOMANDO BENEFICIOS, y si el 20 % central es un 20% seguro, lo quiero para mí…

Yo aspiro a ganar dinero, la excelencia la dejo para los artistas.

Las Herramientas Son Un Complemento

Las Herramientas Son Un Complemento

En muchos casos hay quien espera de una herramienta de trading algo así como una máquina de imprimir billetes de un solo botón. Pulsas, te fabrica la cantidad de dinero que necesitas, hasta que consideras que tienes bastante, vuelves a pulsar y la paras.

Pues, para todos [especialmente para los nuevos traders], déjenme que me explaye con un símil que, a veces, es la mejor manera de hacerse entender,

Una herramienta de trading [no sólo mía, cualquiera] es una especie de tester o, más correctamente, un multímetro, una herramienta muy útil para cualquiera que se dedique a cualquier campo de la electrónica.

Pero, el hecho de hacerse con un tester no le convierte a uno inmediatamente en un experto en electrónica. Lo primero que tendrás que hacer es aprender algo de electrónica y lo segundo, aprender cómo se maneja el propio tester. Sólo cuando esas dos premisas se dan, el multímetro tiene no sólo alguna, sino mucha utilidad.

Toma las herramientas de trading como lo que son: un complemento, no una solución mágica.

Pretender manejar un tester sin saber antes electrónica, es algo ridículo e inútil. Y de poco te sirve que te explique que incorpora en un sólo dispositivo un amperímetro, un voltímetro y un óhmetro, si ni te suenan esos nombres.

Hay quien espera que por tener un tester en las manos y en los cinco primeros minutos debería ser capaz de reparar un televisor o de diseñar una placa. Y, si no lo consiguen [que nunca lo van a conseguir] sentencian que el tester es inútil o no funciona bien.

Como resumen y colofón: toma las herramientas de trading como lo que son: un complemento, no un atajo ni una solución mágica.

Todo cuesta esfuerzo y trabajo; tanto el conocimiento general como el propio manejo de la herramienta. Échale trabajo y paciencia. Es la idea.

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

El Riesgo Cero y Otras Mentiras Podridas

Soy alérgico al riesgo y, seguramente por esa misma causa, es IMPOSIBLE que me haga rico especulando. Del mismo modo [y por la misma razón] es bastante improbable que me arruine. De hecho ya he sobrevivido en esta selva durante bastantes años y mi patrimonio no ha sufrido grandes [GRANDES] descalabros.

Supongo que los más hábiles [o sea, todos mis amables lectores] habrán atinado con la sutil diferencia entre la imposibilidad de la una cosa y la improbabilidad de la otra.

Parto de una anécdota y de un recuerdo vivido el 28/3/2008. Andaba saltando un día por el BUND de corto a largo o viceversa, buscando una buena oportunidad cuando, sin venir a cuento ni razón aparente, sobre las 12:15 pasó de cotizar a 115,66 a 115,26… 40 pipos [¡400 euros por contrato!] en un abrir y cerrar de ojos, que un instante más tarde ya había recuperado. [Todavía siguen vivos los comentarios que desató en este hilo del foro X-Trader]

Pero, hemos quedado que esa era la anécdota, la excusa. Si resulta que el trading ya es lo suficientemente difícil, traidor y complicado, hay que sumarle los riesgos imprevistos.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas.

Lo comento para que todos los que se inician los tengan en cuenta, pues pueden estar desarrollando una gestión técnicamente modélica de bajo riesgo y por desatender uno de estos factores ajenos, todo su trabajo [y parte de sus ahorros] se puede ir por el desagüe.

Pasar del papertrading [probar sobre el papel] al trading real comporta darse de bruces con algunos de ellos, a veces de forma dramática.

Por ejemplo, y empezando por el ejemplo mencionado, oficialmente un operador cometió un error y puso a la venta una barbaridad de contratos [parece que añadió algún cero de más en la casilla del número de contratos y acabó vendiendo 33 mil contratos de golpe], lo que movió la cotización de forma tan fulgurante como salvaje, barriendo toda la demanda. [Eso lo conocemos como un flash-crash]

Ese error hizo saltar un montón de stops y de órdenes en el mercado, unas a favor y otras en contra [ya por pura suerte]. Un error de un único operador anónimo que, si se produce mañana o cualquier otro día, y nos puede provocar un roto considerable.

Pero, vamos a fijarnos en otros aspectos, incluso más habituales. ¿Has tenido en cuenta qué puede pasar si cuando acabas de comprar se marcha la luz, o pierdes la conexión de Internet? ¿Y si sube o baja la tensión mientras cursas una orden y se altera? ¿Y si se cuelga el servidor de datos de tu programa gráfico o de tu broker, o tu propio PC? O, simplemente, se te derrama el café sobre el teclado.

Mi mayor pérdida en veinte años fue por dejarme olvidada una orden activa en el mercado.

La lista de imponderables, accidentes y problemas completamente ajenos al propio trading es larguísima, así que no trabajes NUNCA sin un stop de cobertura, por si se va la luz o se interrumpe la conexión. Y ten siempre a mano el teléfono del broker. Aunque, si el problema afecta a muchos abonados, puede tener el teléfono bloqueado. Lo inteligente es operar siempre de modo que lo máximo que te pueda pasar es que te salte el stop, por lejano que esté.

El riesgo cero en el trading no existe. Acostúmbrate a la idea. Todo el maravilloso sistema tecnológico que te permite operar desde casa es mucho más frágil de lo que te imaginas. Tenlo siempre presente.

 Ten siempre a mano el teléfono de tu broker

Y, ahora, mi propia confesión. La mayor pérdida que he sufrido en veinte años fue por dejarme olvidada una orden en el mercado. Al día siguiente me encontraba inesperadamente dentro de un futuro y muy mal posicionado. Me dieron todos los sudores fríos y decidí cerrar la posición y asumir toda la pérdida. Un descuido se llevó en un segundo las ganancias de meses…

Pero escarmenté y aprendí a tener también en cuenta los riesgos no previstos. Así que, aprende en mi propia piel y revisa siempre que no te hayas dejado órdenes activas olvidadas al final de cada sesión.

Espero que este comentario/confesión le sea a alguien de utilidad.

La Prodigiosa Economía de las Ideas

La Prodigiosa Economía de las Ideas

Si yo te doy un euro y tu a mi me das otro, al final terminamos los dos con un euro, exactamente igual de como empezamos.

Pero si yo te doy una idea y tú a mí me das otra, al final tenemos dos ideas cada uno. En términos económicos, ambos hemos doblado nuestro capital.

Eso es un buen negocio y el resto, paparruchas.

Este blog pretende TRAFICAR en ideas.

Los Benditos-Malditos Cursos

Los Benditos-Malditos Cursos

A mí este tema me apasiona. Lo digo sinceramente. En ningún lugar ni especialidad veo que los docentes sobre cualquier tema sean tan criticados, maltratados y puestos en cuestión.

El tema me interesa desde varios puntos de vista. En primer lugar, porque la enseñanza es una refinada transmisión de conocimientos de forma pautada. Una forma de transmisión de datos relevantes [mi materia] que da a entender que hay un corpus genuino de conocimiento como sustrato.

Como ya he comentado en alguna ocasión, me parece haber detectado un significativo grupo de ideas clave dentro del trading que se acercan más [como metodología] a las pseudociencias que a cualquier rama científica. Por eso hace años ando probando, identificando y desaprendiendo todo lo que me parece de dudosa veracidad, lo diga quien lo diga.

Si aceptásemos esa premisa, existirían cursos en los que no hay corpus real que transmitir más allá de algunas convenciones, suposiciones nunca demostradas y «cosas que a mí me funcionan«. Pero nada que admita un análisis científico-estadístico con cierto rigor.

Soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer JAMÁS determinadas cosas.

Permítanme el símil grotesco, pero sería como enseñar a un trader un conjunto de mantras y oraciones a diferentes santos para entonar en cada tipo de operación o de mercado. Igual fondo y, probablemente, parecidos resultados.

Sin embargo, hay otros muy sólidos en sus principios y que ofrecen una ventaja estadística en la operativa para algunos mercados y temporalidades concretas.

Y luego, están los alumnos. La mayoría de los asistentes a los cursos parecen bastante silenciosos. En general, se manifiestan poco. Son prudentes y, seguramente, la gran mayoría saben extraer lo que haya de positivo. Si me permiten personalizar, yo soy del tipo positivo que, por malo que sea el curso, siempre le saco enseñanzas. Aunque sólo sea cómo NO hacer JAMÁS determinadas cosas de esa manera.

Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. 

Por contraposición, hay un grupo de ejemplares que se dan de importantes criticando cursos, simplemente para aparentar que saben tanto o más que quien los imparte. Algunos cuando critican, lo hacen con mesura, argumentos y razones, pero esos críticos sistemáticos y vociferantes dan que pensar. No se puede criticar a TODOS los cursos, si no se ha tomado parte en TODOS ellos. Una premisa tan sencilla, se les escapa.

En el fondo, son los mismos que cocinan mejor que el chef de cualquier restaurante al que van, y cuando hablan de cualquier tema superan a cualquier especialista [o sea, unos bocas; cuñadismo trader del bueno]. No siempre es culpa de la materia o del docente. Dice un viejo adagio que «el maestro aparece cuando el alumno está preparado«. Ya sé que ellos no lo entenderán, pero seguro que tú sí.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador.

Otra de las críticas recurrentes es el elevado precio de estos cursos [generalmente seminarios de pocas horas], que se considera desproporcionado. La verdad es que eso me parece bastante relativo. Quizás los cursos sean caros, pero el autoaprendizaje no sale muy barato tampoco. En mi modesta opinión, si un curso acorta tu curva de aprendizaje y consigue que dejes de cometer algún error, creo que ya podría considerarse como rentable. Cuanto más lo haga, más rentable.

Otro factor es el de las desmedidas expectativas de algún alumno, ya sea motu propio o generadas por una exagerada maquinaria de marketing del formador. Pensar que, por asistir a un seminario de unas pocas horas, uno ya sale con la receta infalible e inagotable de fabricar dinero en los mercados provoca, cuando menos, admiración ante tanta candidez.

La última que aportaré como colofón, es una máxima de la que me declaro fan incondicional, conocida como la Ley de Bok. La enunció Derek Bok, presidente de la Harvard University entre 1971 y 1991, cuando un periodista le recriminaba el elevado precio de la educación en su prestigiosa institución. Bok le contestó:

«Si la educación le parece cara, pruebe con la ignorancia»

Amen, Profesor Bok. Amen.

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

Y Qué Más Da Lo Que Haga El Mercado…

¿De verdad consideras importante saber qué pasará mañana en el Mercado?

Lo menciono porque a mí ese tema, en un principio, me preocupaba bastante. Pero, un día, llegué a una tranquilizante conclusión.

De hecho no se trataría de saber qué va a pasar [entre otras cosas porque eso NADIE lo sabe, porque es materia de adivinos] sino, simplemente, tener claro que harás tú si pasan determinadas cosas.

El gráfico es un mapa de probabilidades, con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.

Por ejemplo, si sube más allá de…, yo haré «x». Si no lo supera y se queda lateral, pues haré «y». Y si le da por bajar y, a partir de un determinado punto, haré «z».

Te aseguro que con eso basta y sobra. Porque, en el fondo, ¡qué mas da lo que haga el mercado si tú sabes cómo responder en cada caso!

Yo creo que lo más probable es que tome un determinado camino, pero si toma cualquier otro, me dará igual. Actuaré en consecuencia y no me estresaré porque el mercado no hace lo que a mí me parecía más probable.

Por eso a menudo recuerdo aquello de que el gráfico es un «mapa de probabilidades», con situaciones más o menos probables, aunque todas sean siempre potencialmente posibles.

Cuándo Cerrar un Paraguas

Cuándo Cerrar un Paraguas

Hoy les dedicaré una de esas entradas tontas que a veces se me ocurren. Esas que pocos aprecian porque sólo digo obviedades pero que, para mí, resultan útiles, precisamente para no olvidarlas.

Todos se esfuerzan en pronosticar qué pasará mañana, cuando lo único que importa es estar HOY en el lado correcto. Es como dedicar la mayor parte de nuestro tiempo y esfuerzo a pronosticar el tiempo futuro para después mojarse cuando llueve o resfriarse cuando refresca.

 Cuando llueve, no cierro nunca el paraguas antes de que deje de llover,  porque si lo cierro antes me mojaré hasta que realmente pare.

¿No es más lógico -simplemente- ver el tiempo que hace hoy y actuar en consecuencia? ¿Acaso hacen otra cosa habitualmente? ¿Necesitan saber imperiosamente 24 horas antes cuándo va a cambiar la meteorología para no verse del todo sorprendidos?

Yo, miro por la ventana y si llueve, tomo el paraguas. Y cuando llueve, no lo cierro nunca antes de que deje de llover del todo,  porque si lo cierro cuando pronostico que dejará de llover, mientras se cumple [o no] mi vaticinio, me quedaré como un pollo hasta que realmente pare. ¿Acaso sirve de algo o merece más mérito ser el primero en abrirlo o cerrarlo?

Lo dicho, una estupidez de post. Pura obviedad.

Pero espero que a algún trader ansioso le pueda ser de utilidad.

El Modelo TI en el Trading

El Modelo TI en el Trading

Cuando hace ya bastantes años llegué al mundo del trading, no pude por menos que observar algunos paralelismos entre la estructura del trading [del e-trading, para ser más exactos] y ciertas partes de la Teoría Matemática de la Información [TI] según el Modelo de Shannon/Weaver.

Para empezar, este es el modelo básico de comunicación según la TI:

Observemos que, según esta arquitectura básica, hay algunos conceptos que merecen especial atención. A un lado tenemos la Fuente de información (mercado) y, en el extremo opuesto estamos nosotros mismos, los traders, como receptores y destinatarios de la misma.

El eslabón intermedio de la cadena (Transmisor y Receptor), así como la codificación, son ahora mismo íntegramente por vía telemática y digital, gracias a la popularización de la red [el e-trading del que antes hablábamos].

Por último, tenemos un último factor que la TI ya contempla como fundamental: el ruido, como elemento distorsionador interpuesto. Como pronto veremos, el ruido tiene en el trading (y desde este punto de vista metodológico) especial relevancia, así como diferentes orígenes y causas, algunas accidentales y otras claramente provocadas.

¿Información o Conocimiento?

¿Información o Conocimiento?

El hombre medio no desea que le digan si el mercado es alcista o bajista. Lo que desea es que le digan, de forma específica, qué valor comprar o vender. Quiere algo por nada. No desea trabajar. Ni siquiera desea pensar. 

Jesse Livermore

Cuando leí esta frase de Livermore, la verdad es que me pareció de lo más sensato y verídico que he leído jamás sobre mercados e inversores.

Llevo suficiente tiempo ya en el trading y en las redes sociales como para ser plenamente consciente que a la enorme mayoría de los traders les importa un rábano cualquier otra cosa que no sea que alguien les diga exactamente qué comprar hoy y qué vender mañana.

Curiosamente prefieren [he comprobado] seguir a un gurú que obtener beneficios. Con que les proporcione una buena operación de vez en cuando son capaces de perdonarle otras muchas equivocadas, incluso si el balance final es negativo. Al final he acabado pensando que, para el común de traders, puede más la pereza que la avaricia.

Si utilizas sólo la información, dependes completamente de tu fuente. De hecho, te entregas a ella. Si se extingue, te quedas huérfano. Si se contamina, la sigues hasta el infierno.

Ese cóctel de abulia y ambición desmedida les hace seguir a cualquiera que se ofrezca con tal de ahorrarse el trabajo de pensar y aprender. O quizás con la esperanza de poder echarle la culpa siempre a alguien y no a ellos mismos. Curiosamente la lista de voluntarios para convertirse en gurús de turno es prácticamente inagotable.

Imagino que la necesidad de ser alabados y encumbrados cuando aciertan pesa más que el inevitable y brutal linchamiento al que se verán sometidos por sus propios fanáticos seguidores cuando se equivoquen, que será más pronto que tarde.

Lo sé. El común de los traders quiere INFORMACIÓN y no CONOCIMIENTO.

El conocimiento se obtiene después de mucho tiempo y esfuerzo, en una búsqueda en muchas ocasiones personal con fracasos intermedios y una remota esperanza de triunfo final. La información, por contra, es inmediata y relativamente barata. En ocasiones, gratuita. Aunque eso no implique que sea veraz. Ni siquiera, útil, en muchos casos.

Lo sé. El común de los traders prefiere la INFORMACIÓN al CONOCIMIENTO.

El problema es que si utilizas sólo la información, dependes completamente de tu fuente. De hecho, te entregas a ella. Si se extingue, quedas huérfano. Si se contamina, la sigues hasta el infierno.

El conocimiento perdura. Comprende y se adapta. No se basa en ninguna situación, momento o fuente, sino en todos y en ninguno.

Los mercados me parecen una sofisticada maquinaria de generar información confusa. Si eres capaz de manejar algún pequeño matiz de su enrevesado funcionamiento, cualquier otro modelo de comunicación de datos parece pueril por lo simple.

Entre información y conocimiento, yo prefiero lo segundo, porque me es más útil y rentable, tanto a largo como a corto plazo. Además, no siempre las mayorías tienen razón, por abrumadoras que sean.

Los mercados me parecen una sofisticada maquinaria de generar información confusa.

Y, alguien se puede preguntar en justicia, si estás convencido de eso que dices, ¿por qué este blog? Pues porque de la gran mayoría de traders perezosos, prácticamente ninguno se pasará por aquí. Aquí todos nos obligamos a pensar y a ser críticos.

Pero, si TÚ si te has pasado, y has leído este post hasta el final, es porque también andas buscando conocimiento.

¿Ves? Escribirlo ha merecido la pena porque TÚ lo has leído. [Gracias por el RT]

Bienvenido, Ulises, a la larga travesía que, como dijo Kavafis:

"Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes".