Mes: diciembre 2019

Tres Cosas Que Un Trader Debería Saber (y III): Trading, Fantasy y Analytics

Tres Cosas Que Un Trader Debería Saber (y III): Trading, Fantasy y Analytics

Previas:


– “Muy bien. Voy a solucionar este problema”, -dije yo.

 – “¿Y quién te dice que ese problema tiene solución? ¿Y quién te dice que es un problema ÚNICO y no complejo? Y, en caso de que sea un solo problema, ¿quién te dice que tiene UNA SOLA solución y no varias?”

 Y así mi profesor me enseñó a tener siempre la mente abierta ante todas las posibilidades.

Reconozco que los libros de trading no son mi lectura favorita. En general tienen estructura de manuales y, como tales, habitualmente son tan escasamente apasionantes como es previsible. Y en la categoría de “manuales” sí que me ha tocado “perpetrar” algunos por los que merecería condenación eterna.

Afortunadamente algunos por algunas partes sí que merecen el esfuerzo de leerlos. Hoy me referiré a uno de ellos, concretamente al muy recomendable “Leones contra Gacelas” de J. L. Cárpatos.

Un capítulo llamó poderosamente mi atención. Se encuentra en la primera parte del libro, titulada genéricamente “Algo de Filosofía” y más concretamente, dentro de ella, el capítulo se titula “Juguemos al blackjack”.

Reconozco que he vuelto a estudiar ese capítulo en más de una ocasión porque, más allá de mi interés en ese juego concreto de cartas (que es nulo), sí que me permitía entender el concepto general de enfoque del trading que propone el autor como un problema probabilístico, donde el azar va disminuyendo en tanto en cuanto las cartas (datos) van apareciendo sobre la mesa. El jugador dispone de una estrategia general que aplica y ajusta a cada situación. Un buen ejemplo de teoría de juegos, que diríamos hoy desde un punto de vista matemático.

Me pareció que, si era capaz de entender que ese “problema” denominado trading (que vimos antes que NO sabemos si tiene alguna solución, solo una, o multitud de ellas) admitía ese tipo de estrategia vía ejemplo, yo debería ser capaz de explicar mi propio enfoque “orientado al dato” con alguna otra analogía, también de juego.

3.1 – Trading vs. Fantasy & Analytics

Excuso explicar la estrategia aplicada al juego del blackjack, precisamente porque está detallada en el libro y capítulo antes mencionado, y jamás podré hacerlo mejor de lo que está allí expuesto.

Así que, pensando en un ejemplo parecido que me permitiese explicar cómo oriento yo tanto mi trading como el diseño de mis herramientas, algoritmos, indicadores o sistemas automáticos, se me ocurrió hablarles de las Fantasy, un juego que seguro es conocido por muchos en sus diferentes formas, nombres y variantes, aunque jamás lo he visto relacionado con el mundo del trading. Hoy lo haremos.

Yo sólo me voy a referir al único que conozco y jugué un tiempo, que es el Fantasy de NFL.com de football americano.

Un vez más, mi aproximación a este deporte, como en el propio caso del trading, fue puramente accidental y por el lado más inesperado: el de mi interés por los datos.

Hace algunos años un par de locos revolucionarios introdujeron la gestión de los datos deportivos en una experiencia que los apasionados por el tema conocemos como «analytics« que incluso generó una película (Moneyball). Esa fue una de las primeras aplicaciones de Big Data real que empezó en el baseball, con resultados realmente sorprendentes.

Y, de ahí, la recopilación y aplicación de datos estadísticos sobre el juego y los jugadores saltó rápidamente al football profesional y a la NFL. Y, en ese punto y momento me empezó a interesar a mí. Hoy en día se ha extendido a la gestión de prácticamente todos los deportes profesionales.

No voy a entrar en muchos detalles ni sobre el football americano ni propiamente sobre la Fantasy como tal, porque no me considero ningún experto y hay bastante documentación al respecto, pero hoy es uno de los juegos con más éxito en medio mundo con millones de jugadores esperando que se inicie cada temporada NFL, no tanto por seguir la propia competición, sino por poder jugar su Fantasy.

Cada propietario de un equipo Fantasy escoge entre todos los jugadores activos en la liga (NFL, en este caso) un grupo limitado de jugadores, en una especie de selección personal. Debe escoger jugadores en cada posición y de su actuación personal en cada partido acumulan puntos. Deberá decidir quién es titular o reserva e, incluso, puede dar altas o bajas en su equipo cada semana y sustituir a lesionados o jugadores que no están cumpliendo con sus expectativas. (Actualmente ya existen juegos denominados «managers» con la misma óptica y aplicados a deportes más próximos, que cuando escribí el artículo eran todavía una rareza).

Cada jornada tu equipo se enfrenta contra el equipo Fantasy de otro propietario en una liga generalmente compuesta por 10, obteniendo victorias o derrotas y jugando una competición liguera.

3.2 – ¿En qué se parece una Fantasy al Data-Trading?

Vamos ahora a establecer paralelismos.

Para empezar, las primeras decisiones que corresponden al propietario de una Fantasy es la propia selección de los jugadores que compondrán su equipo. Es el equivalente de adquirir una CARTERA.

Sabemos que estamos obligados a disponer de un mínimo de jugadores en cada una de las posiciones (diversificación). Esto nos da libertad de crear con libertad carteras/equipos, aunque acabaremos llegando a la conclusión que lo correcto (y lo que ofrece mejores resultados) son las carteras/equipos equilibrados.

El sistema habitual de selección es el denominado draft: una especie de sorteo donde se escogen por turno cualquiera de los jugadores disponibles. Los jugadores se ordenan por los RESULTADOS obtenidos en anteriores temporadas, o por sus expectativas estadísticas si son nuevos en la liga, o por nuestros criterios personales.

Pero ahí, nuevamente, tenemos un nuevo paralelismo: un jugador/activo cotizado (empresa) puede tener unos buenos datos históricos, pero con eso no basta porque también deberemos tener en cuenta en qué equipo/sector económico, se encuadra. La situación del equipo/sector puede afectar de manera significativa las prestaciones de cada jugador/activo.

Un jugador medio en un buen equipo seguramente se beneficiará de ello, tanto como se beneficia un activo de estar en un sector en alza. Cambiar de equipo a uno mejor o que el equipo se haya reforzado adecuadamente puede incrementar sustancialmente las expectativas de cada jugador, o viceversa.

Así los jugadores/activos y sus equipos/sectores están interrelacionados y son variables que hay que re-evaluar cada temporada.

Debemos tener en cuenta las estadísticas individuales del jugador/activo, así como del equipo/sector en que se encuadra. Ver si se trata de emergentes con posibilidades o son blue chips contrastados. Si su tendencia es alcista o están en declive (individual o sectorial).

Y, todo ello deberemos decidirlo únicamente basándonos en el conjunto de estadísticas disponibles.

El juego admite diferentes estrategias. Por mencionar sólo tres:

  • muchos propietarios toman un conjunto de jugadores (cartera) y la mantienen durante todo el campeonato, pase lo que pase y hasta el final (buy & hold);
  • otros mantienen una gestión activa de sus equipos/carteras sustituyendo, por ejemplo, aquellos jugadores/activos lesionados de larga duración o los que no responden a sus expectativas (swing); y,
  • acabando con aquellos propietarios que prácticamente cada semana realizan cambios en la composición de su equipo, buscando disponer de los jugadores/activos con un mejor rendimiento actual, semana a semana (scalp).

3.3 – Estadísticas convencionales vs. estadísticas avanzadas

Evidentemente me dejo un millón de aspectos interesantes a comentar, paralelismos evidentes entre el trading y este juego, pero allí dónde tienen la amabilidad de invitarme a hablar, intento aprovechar la oportunidad para intentar diferenciar entre herramientas de trading convencionales y avanzadas, y la ventaja diferencial que nos ofrecen estas últimas. La Fantasy también es un excelente ejemplo para explicarlo.

“¿Cómo vas a obtener resultados diferentes si haces siempre lo mismo?”

Albert Einstein

Las webs de las distintas Fantasy ofrecen una auténtica montaña de datos tanto individuales como colectivos para ayudar a escoger los mejores jugadores/activos por posición. Unos apuestan por los consagrados, otros por los emergentes, y muchos por una combinación entre ambos.

Pero el tipo de datos que nos ofrecen son los que podríamos llamar “convencionales”: yardas de pase, de carrera, de recepción, intentos, etc.

Hace algún tiempo dentro de las denominadas genéricamente Analytics empezaron a prosperar un nuevo tipo de estadísticas que denominamos en genérico “avanzadas” y que permiten obtener nuevas valoraciones sobre los mismos jugadores y/o equipos.

Voy a poner sólo algunos ejemplos. Imaginemos que en las estadísticas convencionales dos receptores han obtenido el mismo número de yardas de recepción en una temporada. ¿Cuál de los dos elegir?

Quizás uno de los dos ha necesitado el doble de recepciones que el otro. Eso puede querer decir que quizás jugó la mitad de partidos, o la mitad del tiempo, o erró la mitad de los pases que se le enviaron, o que su pasador no le envía buenos balones. Cualquiera de esos casos, si está contabilizado, permitiría tomar una mejor decisión al ofrecer información adicional.

No es lo mismo recibir 100 pases de 1 yarda (cortitos y fáciles) o recibir pases más largos y cerca de la zona de marca, donde la presión y los marcajes son mucho más duros y completar un pase es mucho más complicado. Además, el receptor capaz de conseguir capturas cerca de la red zone probablemente hará más marcas y obtendrá mejor puntuación en nuestra Fantasy, aun estableciendo el mismo número de yardas totales de pase.

NADIE (ni en trading, ni en una Fantasy) puede adivinar el futuro y ha de gestionar azar, incertidumbre y posibilidades estadísticas.

De hecho existen webs (algunas de pago), que ya ofrecen este tipo de estadísticas avanzadas que permiten tomar decisiones sobre qué jugadores y/o equipos resultan una mejor elección u ofrecen mejores prestaciones atendiendo a un mayor número de variables.

Para observar la diferencia, puede visitar alguna de estas webs como www.profootballfocus.com o www.footballoutsiders.com para observar este tipo de estadísticas complejas y la forma de realizarlas.

Evidentemente la Fantasy no deja de ser un inocente juego y este tipo de webs estadísticas un entretenimiento. Pero también (por todo lo explicado) resultan una fuente inagotable de ideas y una divertida forma de experimentar con carteras, activos, datos y aleatoriedad porque después, cada domingo, salta la sorpresa y NADIE (ni en trading, ni en una Fantasy) puede adivinar el futuro y ha de gestionar azar, incertidumbre y posibilidades estadísticas.

Porque, como decía Einstein, “¿cómo vas a obtener resultados diferentes si haces siempre lo mismo?”.


4.- A MODO DE CONCLUSIÓN

De hecho, si hubiera escrito este artículo mínimamente bien, este capítulo de conclusiones sería completamente accesorio e innecesario.

Desde el principio la voluntad es que todo fuera muy socrático. Y ello debería significar que, planteando las preguntas adecuadas (o, mejor, dejando que te las plantees y respondas tú), deberíamos todos llegar cada cual a sus propias conclusiones [seguramente, al final, bastante parecidas].

Por mucho que haya un consenso general sobre cualquier aspecto, una nueva forma de abordar un problema puede dar con una mejor solución

Desgraciadamente hoy en día no es este el método más habitual para la transmisión de ideas.

En general (y en el mundo del trading, especialmente) la comunicación es jerárquica: alguien se erige en autoridad y dicta SU verdad a quien le escucha o lee. Quien la recibe la acepta sin atreverse a cuestionarla, pues ello podría causar un conflicto de autoridad.

Y aquí acaba el proceso hasta que llega el siguiente maestro a explicar su propia verdad personal, una vez más, como si fuera la única.

El trading puede ser abordado de distintas formas, formas antiguas, nuevas o una combinación de ambas. Y todas merecen respeto

Así que, si tú ya has sacado tus propias conclusiones, no te dejes confundir por las mías. Déjalo aquí y gracias por tu atención.

Si, por lo que sea, prefieres mi resumen y conclusión, que es de hecho la explicación de mi punto de vista sobre el trading y la razón del diseño de mis algoritmos, me bastan con una pocas líneas más:

  1. (El TEST)  Para hacer trading con éxito NO NECESITAS ADIVINAR el futuro (ni de ninguna «técnica» para hacerlo). Entre otras cosas porque NADIE puede adivinar el futuro, por lo que esa es una pretensión condenada al fracaso.

Basta con gestionar el presente. Para hacerlo podemos AYUDARNOS en los datos del pasado, pero esos datos NO IMPLICAN qué pasará en el próximo tic. En gestión de datos SÓLO establecemos niveles de probabilidad de los distintos posibles escenarios.

El trading es como una partida de ajedrez: NO hay que ADIVINAR el siguiente movimiento del adversario, basta con tener previstos los más probables.

Y, si te equivocas, rectificas.

2.(La ÚLCERA) Por mucho que haya un consenso general sobre cualquier aspecto, una nueva forma de abordar un problema puede dar con una solución mejor. Conservar lo que merezca ser conservado y revisar el resto es la forma de avanzar en cualquier campo del conocimiento. Yo creo que en el trading, también.   

3.(FANTASY) Lo importante de esta última entrega está al principio. Entender que un determinado problema tiene UNA SOLA solución y que esa es (además) la nuestra es, cuando menos, pecado de soberbia

El trading puede ser abordado de distintas formas, formas antiguas, nuevas o una mezcla de ambas. Y todas merecen respeto, aunque cada cual debería elegir aquellas en las que cree, sea por convencimiento personal o por fe.

Yo prefiero las más racionales y más propias del siglo XXI, pero esa es mi elección. Y eso es lo que he pretendido explicar. Hasta este punto.

Gracias por la paciencia de llegar hasta aquí.

Tres Cosas Que Un trader Debería Saber (II): La Úlcera o la Verdad

Tres Cosas Que Un trader Debería Saber (II): La Úlcera o la Verdad

Lo importante no son las respuestas, sino las preguntas. Respuestas, cada cual puede tener la suya, pero no todos tienen la capacidad de hacer las preguntas adecuadas, e insistir en ellas hasta obtener las mejores respuestas.

Empezar así esta segunda parte debería ser toda una declaración de principios, por lo que explicaré a continuación y por el sentido final de este artículo en tres partes.

Lo importante no son las respuestas, sino las preguntas

Quizás me reserve al final un párrafo para conclusiones, aunque no debería ser ni necesario, porque lo importante sería plantearte, amigo trader, preguntas y dejarte extraer tus propias conclusiones.

Y perder el miedo a plantearte tus propias incómodas preguntas.

2.- LA ÚLCERA O LA VERDAD

En los años 80/90, incluso posteriores, cualquier adulto sabía y era consciente que si no mantenía su estrés en un nivel moderado o si abusaba de comidas copiosamente especiadas, la úlcera gástrica era un peligro real a la vuelta de la esquina.

Nadie lo dudaba y era un hecho médico irrefutable. Y como las causas de las úlceras eran conocidas, también lo era su tratamiento. A los pacientes se les aconsejaba relajarse, tomar leche y un tratamiento diario de pastillas para bloquear la producción de ácido gástrico. Y así para siempre.

Y, si la cosa se complicaba, siempre se podía pasar por quirófano y, aunque tampoco eso representaba una cura, podía reducir algo el dolor, las molestias y los sangrados.

Según los especialistas, entre tratamientos farmacológicos y quirúrgicos lo que podríamos llamar el “mercado económico de la úlcera” movía en 1994 más de 8.000 millones de dólares.

Dr. Barry Marshall

En 1981 un joven doctor australiano llamado Barry Marshall entró en contacto con Robin Warren, un especialista con larga experiencia en la unidad de gastroenterología en el Royal Perth Hospital. Marshall buscaba un proyecto de investigación y Warren lo incorporó al suyo, que se basaba en algo completamente rechazado por la mayor parte de especialistas mundiales: la posibilidad de infecciones bacterianas en un medio tan sumamente hostil como el estómago humano.

Tozudamente aparecían muestras, especialmente en pacientes aquejados gastritis, úlceras y/o cáncer. Siempre se tomaba como contaminaciones, pero Marshall y Warren siguieron investigando.

Por no hacer la historia larga (quien quiera encontrará detallada información sobre el caso), Marshall consiguió aislar por primera vez la bacteria, identificarla y, no contento con ello, se la llegó a administrar él mismo, como conejillo de indias, para acabar demostrando que ese era, y no otro, el principal causante de la úlcera gástrica humana. Y, no sólo ello, sino que, al tratarse de una infección bacteriana, la patología podía ser completamente curada con antibióticos.

Ni que decir tiene que ni la comunidad médica ni la farmacéutica recibieron la noticia con entusiasmo, precisamente. Marshall recibió todo tipo de críticas y descalificaciones. Pero, por esos hallazgos, los doctores Marshall y Warren obtuvieron el Premio Nobel de Medicina en 2005.


Después del test para niños de la Universidad de Leed de TRES COSAS QUE UN TRADER DEBERÍA SABER (I), esta sería la segunda historia que me gustaría compartir contigo, trader, porque estoy seguro que sabrás atar cabos.

Por mucho que toda la comunidad médica estuviera cómodamente instalada en una realidad aparentemente bien cimentada, era completamente falsa

En el caso de la úlcera, el diagnóstico, causas y tratamiento estaba perfectamente estudiado y establecido; existiendo una próspera industria en consenso con todas esas premisas bien establecidas. Sin embargo, la verdad era otra. La enfermedad se podía curar y su tratamiento era fácil y muy barato.

Pero había que cambiar el enfoque y romper los prejuicios previos. Por mucho que toda la comunidad médica estuviera cómodamente instalada en una realidad aparentemente bien cimentada, era completamente falsa. Pero los médicos son científicos y lo acabaron reconociendo, por el bien común.

La verdad es la verdad, la diga Agamenón, su porquero o un humilde médico australiano de Perth.

Sigue…


Tres Cosas Que Un trader Debería Saber (I): El Test

Tres Cosas Que Un Trader Debería Saber (y III): Trading, Fantasy & Analytics

¿Se Contradicen los Indicadores al Cambiar su Temporalidad?

¿Se Contradicen los Indicadores al Cambiar su Temporalidad?

¿Se contradicen los indicadores al cambiar su temporalidad?

¿Por qué mientras en semanal pueden señalar compra, en diario pueden estar marcando venta o viceversa? ¿Por qué pueden dar informaciones tan distintas, incluso opuestas, en diferentes marcos temporales? ¿No es ello una confirmación de su baja fiabilidad? ¿De qué temporalidad fiarse en caso de duda?

Hay algunas dudas que persiguen a los usuarios a través del tiempo y que exigen un mayor y mejor esfuerzo para explicarlas y [dentro de lo posible] disiparlas. Probablemente una de las más recurrentes es la consulta que me planteaban hace algunas fechas.

Un amable usuario me comentaba que su duda estába con el indicador Koncorde, «si ponemos el gráfico semanal de 10 años de ENG -explicaba- sale esta semana pasada una acumulación brutal de manos fuertes, nada comparable a años anteriores, parece desproporcionada. Si miramos Enagás en diario de 200 sesiones por ejemplo, se ve algo de acumulación pero nada comparable al gráfico semanal».

Veamos a qué se refería viendo directamente el gráfico [izquierda=semanal / derecha=diario]:

Es evidente la falta de sincronía entre semanal y diario, lo que es comprensible que provoque dudas. Pero, ¿es este un efecto normal o anormal? Comprobémoslo, ahora con el mismo gráfico, mismas temporalidades pero otros tres indicadores: RSI, Estocástico y MACD.

Bien, queda demostrado que, como norma general, los indicadores en diferentes temporalidades dan lecturas diferentes. ¿Significa ello que los indicadores están mal concebidos, son erróneos o inútiles? (Puede que sean todo ello, pero si lo son, no será porque se comporten así).

La cosa es bastante simple, si nos situamos en el punto de vista matemático que corresponde. Los indicadores no son más que representaciones gráficas de fórmulas matemáticas. Todos estos que ves arriba se nutren de los mismos cinco datos básicos (inequívocamente fiables, pues no hay más), que son: apertura, cierre, máximo, mínimo y volumen, de cada vela.

Si modificamos la temporalidad, también se modifican los datos fuente. Es evidente, que las velas semanales son distintas a las diarias. Tienen diferentes cierres, aperturas, máximos y mínimos.

¿Cómo se opera con eso? Del mismo modo que con precios en dobles pantallas. Las señales semanales se consideran más importantes que los diarias.

Si tenemos dos gráficos del mismo activo, uno en diario y otro en semanal, siendo los dos claramente distintos y sus velas tan diferentes, ¿cuál de esos gráficos es el correcto?… Ambos, ¿no es cierto?

Pues si ambos gráficos son correctos, según su propia temporalidad, los indicadores que toman esos datos como fuente son igualmente correctos, cada cual en la suya.

Evidentemente, cuando cambia la fuente de datos, el resultado de los cálculos efectuados sobre ella, también cambiarán.

Técnicamente, la explicación de ese repunte tan pronunciado en el área azul en ENG, es que existe un aumento de precio muy superior a la media semanal con un volumen bastante inferior a su propia media del volumen. Si ocurre en semanal y no en diario es porque, en un lado hablamos de medias y volumenes diarios y en el otro, de semanales.

¿Cómo se opera con eso? Del mismo modo que con precios en dobles pantallas. Las señales semanales se consideran más importantes que los diarias. La razón (pensando como especialista en análisis de la información) es obvia: los datos semanales están extraídos de fuentes más consolidadas. Una vela semanal contiene la información de cinco diarias. Igual con el volumen. A igual número de barras, tenemos cinco veces más información.

En caso de duda, debes darle razón a la de temporalidad mayor.

En el día a día, como es práctica habitual en el trading, si utilizas sólo una determinada temporalidad, opera según las señales que te ofrezca. Si operas en pantalla múltiple, opera en la de menor temporalidad cuando la situación de la de mayor temporalidad te lo aconseje (cuando ambas sean favorables). En caso de duda, debes darle razón a la de temporalidad mayor.

Espero que esta explicación más genérica ayude a entender por qué al variar la temporalidad, el perfil y las señales de los indicadores varían, sin que ello signifique que en uno u otro caso están equivocados.


También te puede interesar:

Temporalidad, Información e Incertidumbres

¿»Repinta» Koncorde para MT?

¿»Repinta» Koncorde para MT?

Que Koncorde «repinte» es una sensación que puede tener algún usuario en los primeros arranques y que se debe a lo siguiente:

1) Las áreas verde y azul representan variaciones porcentuales de valores obtenidos sobre medias largas.

2) Si cargas un primer gráfico, pongamos de 100 velas de 5 minutos, tienes 500 minutos de histórico y su gráfico Koncorde correspondiente, calculado sobre esos datos disponibles.  

3) Si inmediatamente después cargas el mismo gráfico de 100 velas pero, esta vez, de 15 minutos, tienes ahora un nuevo histórico de 1500 minutos de ese mismo valor.  

4) Cuando vuelves al gráfico de 5 minutos, ya NO tienes el gráfico e histórico del punto 2) sino que tienes un nuevo gráfico de velas de 5 minutos pero sobre un histórico de 1500 minutos y con los cambios que en medias y variaciones porcentuales corresponda, diferente al 2). Por lo tanto puedes verlo diferente o muy diferente a la primera vez.  

5) No ha «repintado» sino que ha RECALCULADO porque el histórico se ha triplicado, con lo que el aspecto de Koncorde puede variar significativamente. Una vez sucede eso, aunque dobles o tripliques el histórico, cada vez los re-cálculos y modificaciones son menos visibles, hasta el punto que no hay ninguno por más que aumentes el histórico.

6) Por lo tanto, a la que tenemos un histórico LARGO cargado (en las temporalidades que deseemos) se acaban las variaciones y distorsiones, y también las dudas. Ningún usuario, más allá de ese primer arranque vuelve a tener esa sensación (y los que sois usuarios veteranos podéis certificarlo).

Espero que esta explicación resulte de utilidad y aquellos impacientes capaces de dictaminar en los primeros 5 minutos la bondad o maldad de cualquier cosa, se den dos días para comprobar que su primera impresión era equivocada. Explicado queda. Espero que sea de utilidad.

Koncorde: Documentación

Koncorde: Documentación

En este apartado pretendo recopilar dos tipos de documentos de consulta que puedan resultar de ayuda al usuario de Koncorde, en cualquiera de las plataformas:

Koncorde: Conceptos Clave es un primer intento de establecer algunas normas básicas para utilizar Koncorde en la práctica de la especulación y/o inversión. Sin ser un manual al uso, sí que pretende ponerlo en lo que a mi juicio [como creador de mismo] es su nivel de eficacia. Vale la pena que le eches un vistazo.

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

Koncorde FAQS: Dudas Frecuentes pretende recoger de forma agrupada aquellas consultas habituales sobre este indicador concreto.

K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

Algo que me preguntan a menudo, y que parece una curiosidad bastante común, es saber cuáles son las ideas base del diseño de un determinado indicador.

En general, podríamos decir que un indicador es la respuesta gráfica a una pregunta. El problema es que a veces somos capaces de plantear la pregunta más o menos acertadamente, pero la respuesta acaba sorprendiéndonos o desconcertándonos. A mí me gusta decir que los indicadores son como nuestros hijos: por más que compartan nuestros genes, acaban teniendo vida propia y haciendo su propio camino. Por mucho que lo haya diseñado, también me sorprenden en multitud de ocasiones.

Koncorde fue mi segundo trabajo. Con Vigía pretendía experimentar la condensación de diferentes señales en una sola curva unificada, creando un algoritmo complejo de segunda generación (2G) que me permitiese, al mismo tiempo, aminorar o diluir las señales contrapuestas y potenciar aquellas que fueran redundantes. Al mismo tiempo, este procedimiento me permitía trabajar sobre la geometría de la curva y eso era, para mí, muy importante.

Aunque ya lo explicaré mejor en otro momento y lugar, existe la posibilidad de que manos fuertes “fabriquen” figuras chartistas, especialmente en temporalidades cortas o valores poco líquidos. Sin embargo, no dejan de ser unos elementos de análisis ampliamente utilizados. En aquel momento me pareció que disponer de un indicador que filtrase esas señales y ofreciese también una geometría coherente me ayudaría a obtener una “segunda opinión” gráfica objetiva sobre lo que estaba pasando en el mercado.

Pero yo seguía obsesionado con la importancia del “dato volumen” entre las fuentes disponibles. Así que empecé a estudiar y trabajar con diferentes familias de indicadores de volumen mezclando sus señales en una sola ventana lo que, por aquel entonces, denominé “escenarios de volumen”. La misión fundamental de aquel trabajo de algo más de dos años fue la de comprender el funcionamiento matemático de los diferentes indicadores y su posible aplicación práctica. (Todo lleva su tiempo; hay que ser paciente).

Para no alargarme demasiado, descubrí cuál de los indicadores podía servir mejor a mi propósito, y sobre la base de un Vigía acelerado (más rápido que el propio Vigía) diseñé Koncorde, como una herramienta capaz de presentar simultáneamente información de tendencia y de volumen en un entorno unificado y proporcional. Básicamente pensé que quizás la información adicional de volumen me permitiría avanzarme aún más a los acontecimientos.

Jamás he ocultado que las herramientas las diseño básicamente para mi propio uso, aunque si después me parece que pueden aportar algo o ser de utilidad general, las comparto como lo que son, herramientas experimentales.

Como mi interés en aquel momento estaba centrado en obtener una buena operativa en acciones nacionales de tamaño medio y grande, de precio medio y alto; y en una operativa de tipo swing, bajo esas premisas desarrollé mi primera versión de Koncorde.

Muy posteriormente pude comprobar que sus prestaciones se adaptaban sorprendentemente bien al trabajo con algunos derivados, especialmente futuros sobre índices, aunque eso no entraba en mi planteamiento original.

Así que empecé a analizar el mercado con las dos herramientas simultáneamente (Vigía + Koncorde) con la idea de hacer algo más lento Koncorde para mejorar su fiabilidad. Pero en ese punto me di cuenta que, precisamente, Koncorde representaba un extraordinario complemento para Vigía, pues era capaz de ponerme sobre aviso de circunstancias del mercado que Vigía apenas había insinuado; circunstancias que, por otro lado, podían acabar diluyéndose como la bruma con un cambio de viento o confirmarse en una situación posterior aprovechable para un buen trading. Para mi propia sorpresa, la mejor estrategia era complementarlas.

Aunque pueda ser utilizado de forma independiente, me pareció que para sacarle el máximo provecho Koncorde no debía a sustituir ni mejorar a Vigía, sino complementarlo. Y así me sigue pareciendo hoy.

En ese punto mi operativa mejoró sustancialmente y deseché ya la posibilidad de modificar sustancialmente Koncorde. En la última versión sólo he retocado algunos detalles técnicos para mejorar la proporcionalidad de algunas áreas y suavizar los trazados eliminando ruido. Mejoré la exactitud de Vigía y potencié lo mejor de Koncorde.


  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-02: Por Qué (y Para Qué) Koncorde Es Así

K-02: Por Qué (y Para Qué) Koncorde Es Así

La observación de cómo los usuarios utilizan mis indicadores y herramientas en muy valiosa para mí, pues así descubro en qué se fijan, en qué detalles les parecen evidentes y cuáles otros les pasan desapercibidos. Todo ello me ayuda a mejorar su diseño en versiones posteriores y en trabajos futuros.

Les voy a explicar algunos detalles de Koncorde que creo que nunca antes he comentado. Para empezar, este indicador representaba cuando lo planteé dos desafíos: uno de diseño técnico y otro de diseño gráfico. Sobre la primera parte, la dificultad radicaba en mezclar proporcionalmente las señales de diferentes indicadores de diferentes familias para obtener una representación armónica de señales de tendencia y de volumen en un solo entorno gráfico. [Ver Herramientas de 2ª Generación]

Pero la segunda era todavía más compleja: debía presentar mucha información en pantalla de forma que fuera visualmente impactante y claramente discernible.

Estamos hablando de presentar el movimiento relativo de 4 curvas oscilantes sobre un eje fijo, cuando lo acostumbrado en el trading es trabajar con bastantes menos variables gráficas (afortunadamente el diseño de los indicadores es cada vez más rico). Por eso pensé en la posibilidad de trabajar con áreas de color y los solapamientos entre las mismas en lugar de las habituales líneas. Creo que fue visualmente un acierto. Resulta agradable, comprensible y facilita la operativa.

Pero, del mismo modo, esta técnica gráfica dificulta trasladarlo a otras plataformas donde áreas de color y los solapamientos o no están a veces previstos por lo que, en ocasiones, ha habido que echarle mucha imaginación para obtener resultados gráficamente parecidos. Y, en otras, ha sido totalmente imposible por esas limitaciones gráficas.

En la actualidad está disponible para todas estas plataformas:

Artículos de la serie:

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-01: Koncorde, En Su Justo Punto

K-01: Koncorde, En Su Justo Punto

Ya saben mi política hasta hoy: comparto mis herramientas, pero luego dejo que cada cual se las trabaje hasta descubrir sus secretos.

No se trata de malicia, ni de una confabulación, ni nada por el estilo. Simplemente, por ahora no tengo tiempo para redactar nada parecido a un manual o libro de instrucciones, cosa que imagino deberé hacer antes o después. Mientras tanto sirvan estas entradas como solución parcial.

Hasta ahora la cosa tampoco entendía yo que fuese especialmente urgente. Dedicaba mi tiempo libre a investigar y diseñar -que es lo que realmente me gusta- y dejaba condensadas las explicaciones mínimas indispensables en alguna página de este sitio web. Pero eso está cambiando. El boca-oreja está trabajando y hemos pasado de la progresión aritmética a la exponencial.

Nada de «Santo Grial»: son sólo datos ordenados y en formato gráfico

Yo nunca me he planteado la búsqueda de ningún “Santo Grial”, que es la expresión más socorrida. No creo que se pueda diseñar ni construir nada parecido a ese “deus ex machina” infalible al que baste para conseguir ganar un día sí y otro también.

Me conformaría con diseñar herramientas que aportasen algún nuevo detalle o que mejorasen en algo las ya existentes y, con eso, que cualquier trader -empezando por mi mismo- pudiera tener algún recurso más para tomar decisiones. Sólo eso y TODO eso.

Pero hace tiempo que Koncorde se ha popularizado. Miles de descargas y de usuarios en todo el mundo dan fe de ello. Basta con que lo usen con criterio y un punto de prudencia y seguro que les ayudará en su trading y podrán sacarle buenas plusvalías.

Así que voy a intentar hacer lo que no hice antes y mostrar [ni que sea con brevedad] las bases de mi propia operativa con Koncorde. Señalar aquello que hago y que no hago con ese indicador que diseñé para mostrarme de forma unificada algunas cosas que el resto de indicadores me presentaban de forma fragmentada. Y como puede ser un poco largo, lo haré por entregas.

En la próxima intentaré explicar el por qué de su diseño.

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-00: Sobre Koncorde

K-00: Sobre Koncorde

No cabe duda que, de todos mis indicadores y herramientas, Koncorde es utilizado por más usuarios en todo el mundo, cosa que -por supuesto- me congratula y me enorgullece.

Reconozco que no se trata de una herramienta fácil de interpretar por lo que, como es lógico, genera muchas dudas y consultas. Así que me planteé escribir algo con el principal objetivo de evitar [en lo posible] algunas interpretaciones fantasiosas y exageradas de sus posibilidades. Para ello redacté una pequeña serie de cuatro post explicando un poco su origen, propiedades y las reglas básicas que yo mismo que soy su creador y quien (creo) mejor lo conoce en este mundo aplico en su uso.

Para ello he preparado un conjunto de 4 artículos donde intento explicar brevemente algunas de sus características generales, su aspecto y diseño, así como las reglas generales de su uso para obtener los mejores resultados. Para alcanzarlos basta con ir pulsando los enlaces inferiores:

  1. Koncorde: en su justo punto
  2. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  3. Sobre el diseño original de Koncorde
  4. Las reglas básicas para operar Koncorde

Koncorde, el IVP y el IVN

Koncorde, el IVP y el IVN

El Índice de Volumen Positivo (IVP) y el Índice de Volumen Negativo (IVN) son dos maravillosos indicadores, simples en su concepto pero tremendamente fiables, que son parte integrante fundamental de Koncorde, pues están incorporados en su formulación.

Estos dos indicadores fueron publicados por Norman Fosback en su libro Stock Market Logic publicado en 1975 aunque originalmente fueron diseñados por Paul L. Dysart sobre la década de 1960 .

Creo que el gráfico que presento ayudará a muchos usuarios de Koncorde a entender un poco más la lógica del mismo. Aunque el funcionamiento dentro de Koncorde es proporcional, se pueden reconocer sin muchos esfuerzos el trazado de ambos indicadores incorporados al algoritmo.