A este indicador le tengo un especial cariño, pues fue uno de los primeros que adapté a Prorealtime hace ya muchos años (sobre 2006). Cumplía entonces y sigue cumpliendo (a mi parecer) tres premisas fundamentales: su principio matemático está bien pensado, su formulación es sencilla y elegante, y resulta eficiente en el trading diario.
1) ¿Qué es el DTOscillator (o StoRSI)?
Se trata del DTOscillator (también conocido como StoRSI) que debemos al buen hacer de Robert Miner (Dynamic Traders) en su diseño original.
Robert Miner
Sin duda, se trata de una brillante idea. Se basa en aplicar el estocástico sobre el RSI de un valor, en lugar de hacerlo directamente sobre su precio. Es uno de los primeros ejemplos de las herramientas de segunda generación (2G) a las que ya me he referido y que me sirvió de inspiración en algunos de mis trabajos de diseño posteriores.
En el DTOscillator se aplica una media sobre ese valor y obtenemos una curva que llamamos SK. Al aplicar una media sobre SK, conseguimos una segunda curva retrasada que llamamos SD. Y, matemáticamente, eso es todo. Una curva cíclica y oscilante (SK) que va tomando valores entre 0 y 100 (por ello es un oscilador) y que es seguida de cerca por otra (SD) que con regularidad la corta al alza y a la baja.
Se basa en aplicar el estocástico sobre el RSI de un valor, en lugar de hacerlo directamente sobre su precio
En cuanto a la operativa, al igual que en el estocástico, los cortes de abajo a arriba de la rápida (SD) sobre la lenta (SK) en la parte baja del gráfico (más o menos, por debajo de la línea de 20) pueden ser interpretados como posibles entradas y los de abajo a arriba en partes altas (más o menos, en las proximidades de 80) pueden ser interpretados como avisos para ventas o cortos.
2) ¿Cuáles son las variables y sus mejores combinaciones?
Cuatro son los valores que podemos y debemos ajustar para obtener un trazado de curva ajustado a nuestros gustos y necesidades. El primer valor (Valor A o Periodo RSI, según la versión del indicador) es el número de barras sobre las que calculamos el RSI. El segundo valor (Valor B o Periodo Stoch) es, asimismo, el periodo temporal sobre el que aplicamos el cálculo del estocástico. Por último, deberemos ajustar también el valor del retraso de las medias SK y SD.
Esto que podría parecer extraordinariamente complejo a cualquier nuevo usuario, afortunadamente ha sido largamente probado y hay un cierto consenso general en que las mejores combinaciones de valores A / B / SK / SD son las siguientes:
A=34 / B=21 / SK=13 / SD=13
A=21 / B=13 / SK=8 / SD=8
A=13 / B=8 / SK=5 / SD=5
A=8 / B=5 / SK=5 / SD=3
En ambos casos me he preocupado especialmente para dejar abierta la posibilidad de configurar y modificar libremente estos valores, por lo que puedes experimentar con cualquiera de estas combinaciones u otras que te parezcan aun mejor.
Una vez instalado tendrás que dar color y estilo a las líneas. A mí me gusta así, pero es cuestión de gustos…
Si eres usuario de ProRealTime, esta herramienta es de descarga libre y gratuita ya sea pulsando el icono superior o en el siguiente enlace: descargar DTOscillator para PRT.
Descárgalo, cópialo en una carpeta y descomprime el zip.
Obtendrás un archivo del tipo “itf” que debes IMPORTAR de la siguiente manera:
Desde cualquier ventana de PRT pulsa sobre el botón inferior “INDICADORES”
Cuando se abra, pulsa en la pestaña INDICADORES y en el icono superior “IMPORTAR”
Me disculpo de antemano por la longitud de este post. Pero, la verdad, por razones obvias no me sé resistir. Ustedes me perdonarán.
En primer lugar, por más que yo haya diseñado algunos indicadores, quiero dejar claro de entrada que no pretendo convencer a nadie ni de su utilidad, ni mucho menos de su necesidad. Respeto y entiendo que haya otras mil formas, sistemas y herramientas de trading perfectamente válidas. Se puede hacer un trading excelente [o pésimo] con o sin indicadores. [Y hoy ni si quiera mencionaremos casos comunes de utilización inapropiada]
De todas formas hay, creo yo, algunas inexactitudes y algunas ideas comunes bastante repetidas -aunque no muy ciertas- sobre ellos. Critiquemos a los indicadores por lo que hacen o por lo que no pueden hacer, pero no por lo que algunos tópicos les atribuyan. Tópicos que repiten aquí y allá y que se consideran ciertos simplemente porque se repiten.
Critiquemos a los indicadores por lo que hacen o por lo que no pueden hacer, pero no por lo que algunos tópicos les atribuyan.
Por ejemplo, uno de los más habituales es el de considerar que como los indicadores técnicos se nutren de los datos del precio, son redundantes, inútiles y forzosamente retrasados respecto a ellos.
En primer lugar, dense ustedes cuenta que los indicadores técnicos bursátiles son una herramienta novísima y, por ello, tan interesantes para muchos, entre ellos, para mí mismo. Si los principios del análisis técnico hay que ir a buscarlos a los trabajos de Charles Dow en el 1900, los primeros indicadores técnicos realmente populares proceden de los años 70. Así de jóvenes son.
Algo que he intentado explicar en alguna ocasión es que aquello a lo que muchos traders llaman “precio”, y al que lo todo lo fían, no es realmente es un dato, sino cuatro. Si les forzase a definir “precio” seguramente acabaría muchos señalando simplemente al “cierre”. Pero, fíjense que pensando así olvidamos apertura, máximo y mínimo.
Aquello a lo que muchos traders llaman “precio”, y al que lo todo lo fían, no es realmente es un dato, sino cuatro
Me dirán que no; que trazan sus líneas por encima y por debajo de máximos y mínimos, y que consideran la amplitud de las velas y, por lo tanto, su apertura. Y todo eso está muy bien. Pero comparan máximos con otros máximos; mínimos con otros mínimos y cuerpos con otros cuerpos. Pero, ¿realmente son capaces de evaluar qué ocurre con las relaciones y evolución de esos cuatro valores vela a vela, hacia delante y hacia a tras? Eso es lo que básicamente hacen los indicadores con un buen diseño.
Pondré un ejemplo y lo haré con el RSI, que todos conocen. Todos saben que cuando se llega al 70 está sobrecomprado y cuando se alcanza el 30, sobrevendido. Sí, ¿pero en qué se basa?
Fíjense que J. Welles Wilder observó que si medía la evolución del precio a través de una serie de barras era capaz de predecir [anticipadamente] dónde probablemente cambiaría la tendencia. Y eso mediante la comparación de los movimientos individuales al alza o a la baja de los sucesivos precios de cierre. Diseñó una fórmula matemática capaz de medir este efecto y la llamó Índice de Fuerza Relativa (RSI).
John Bollinger observó que cuando se iniciaba un movimiento tendencial las barras eran mayores [o sea, la amplitud entre máximo y mínimo de cada barra aumentaba] y que paulatinamente se iban acortando, lo que implicaba también que el movimiento se agotaba. Y como eso sucedía anticipadamente a los giros de tendencia, era posible adelantarse al precio atendiendo a algunas de sus características y peculiaridades. Y diseñó sus famosas bandas en la década de los 80.
Esto que acabo de explicar de forma muy esquemática debería bastar para entender qué se persigue con el diseño de indicadores. Efectivamente no es redundar información, sino obtener de los datos existentes nueva información que sea útil para el trading. Y que, por supuesto, nos dé una ventaja sobre el mercado. Se trata de amplificar gráficamente un detalle, a veces sutil, y obtener ventaja al verlo magnificado.
En ocasiones este tipo de gráficos nos ofrece confirmaciones pero en otras muchas buscamos señales anticipadas [indicadores anticipados]. O si no, ¿cómo explican las divergencias, que anticipan movimientos sobre el indicador ANTES de que se produzcan en el precio? ¿No son avisos? ¿Acaso no se nutren de datos pasados? Pues, si es así, ¿cómo consiguen anticiparse si se nutren de datos pasados?… Q.E.D.
Lo que se persigue en el diseño de indicadores no es redundar información, sino obtener de los propios datos existentes nueva información que sea útil para el trading.
En fin, que la opción de no utilizar indicadores técnicos es perfectamente respetable. Si usted se siente más cómodo o más seguro operando sin ellos, si le fastidia que le den señales equívocas o que yerren clamorosamente en ocasiones, NO los use.
Pero piense en la de veces que el precio rompe claramente el soporte o la resistencia para volver atrás y pillarles/nos a contrapié. En el trading nada es garantía de nada.
Los indicadores son herramientas jóvenes, todo un nuevo mundo para explotar e investigar. Hay muchos, algunos mejores que otros. Pero inútiles serían si no ofrecieran una información diferente o complementaria a la del precio [cierre]; si siempre fueran retrasados y no nos permitieran tomar decisiones en ventaja. Pero hacen todo eso, aunque ninguno de ellos sea infalible.
Cuando se recurre a la máxima de Dow de que “todo está en el precio”, yo les digo que estoy [casi*] de acuerdo. No sólo admito que todo está en el precio sino que CREO QUE HAY MUCHO MÁS EN EL PRECIO DE LO QUE PODEMOS VER A PRIMERA VISTA, y eso es lo que intentamos entresacar con esos pequeños cacharritos matemáticos que son los indicadores técnicos. [El casi* de arriba es porque -para mi gusto- falta el quinto dato fundamental: el volumen].
Yo como diseñador de indicadores aspiro a descubrir DENTRO del precio más cosas de las que todos somos capaces de ver. Ese es el desafío.
Cuando se recurre a la máxima de Dow de que “todo está en el precio”, yo les digo que estoy [casi*] de acuerdo. No sólo admito que todo está en el precio sino que CREO QUE HAY MUCHO MÁS EN EL PRECIO DE LO QUE PODEMOS VER A PRIMERA VISTA
Por último, por supuesto que se nutren de datos atrasados[¡de qué otros se van a nutrir!!!], pero podemos crear fórmulas y patrones que nos den una ventaja estadística, es decir, que muestren situaciones proyectadas en el tiempo futuro estadísticamente probables. Si eso no es suficiente para alguien, que mire sólo el precio, porque trabajando sobre el futuro sólo podemos aspirar a las probabilidades.
No les pidan más de lo que pueden hacer. Son herramientas de ayuda, pero ni son infalibles ni les van a garantizar un trading 100% exitoso.
Espero que este comentario sea de utilidad para entender mejor qué hacen y para qué sirven los indicadores técnicos.
VIGÍA es un indicador ponderado que recoge, aúna y armoniza los valores de otros cuatro indicadores clásicos: RSI, MFI, Bandas de Bollinger y Estocástico.
Es un indicador de 2ª Generación, pues no basa su algoritmo en datos puros de precio, sino en su evolución (volatilidad, diferencias de volumen, variaciones de potencia, fase del ciclo…) trabajando a partir de indicadores de primera generación incluidos y mezclados en el algoritmo.
Con el RSI detectamos potencia vigente o agotamiento; el MFI le suma la armonización entre precio y volumen; las Bandas de Bollinger nos advierten de posiciones en zonas cercanas a soportes y resistencias, y el Estocástico informa de las fases favorables y desfavorables de su ciclo. VIGÍA intenta juntar todas esas informaciones en un solo valor y señal. Así surge la curva de este indicador.
El trazado de esa curva es propio y distinto al de las otras cuatro por separado. Pero la idea clave de este indicador complejo es la de armonizar las señales.
Con «armonizar» nos referimos a que un valor exagerado de uno de lo indicadores individuales, al formar parte de un conjunto, queda matizado. Por otro lado, un buen aspecto simultáneo en dos o más, potencia la señal resultante haciéndola más visible y clara para el trading.
Uno de los principales efectos que he intentado potenciar en las diversas versiones de VIGÍA es el de su geometría, por lo que una de las mejores formas de operar el indicador son las divergencias, en general bastante fiables.
Pero, a diferencia de tantos indicadores convencionales, VIGÍA nos permite un número relativamente amplio de operativas, que pueden satisfacer al mismo tiempo a los amantes de las técnicas más audaces como a los más prudentes en su trading.
En primer lugar, la línea negra es propiamente la Señal de Vigía (SV), alma y elemento central de todo este invento.
Sobre ella verás que anda oscilando una línea de color rojo. Se trata de una Media Exponencial del propio indicador (por defecto, de valor 20). Tiene un enorme interés para el trading puesto que los cortes de la SV sobre su Media pueden ser tomadas señales de entrada y salida. (Para comprobarlo basta con que lo verifiques sobre el histórico de cualquier valor o índice).
Pero hay más elementos. Un cambio importante es la transformación de los niveles fijos en bandas variables de trading. Este sistema permite al entorno adaptarse a las variaciones de la cotización del activo, reconociendo y transformándose según las fases de tendencia o lateralidad por las que discurre. La señal se mueve por encima y por debajo de un valor cero central y (como siempre) sin límites extremos, porque es importante recordar que VIGÍAno es un oscilador y eso evita que llegue a un extremo predefinido y se «clave».
Sobre la banda variable superior entramos en zona de sobrecarga, en la jerga propia de Vigía, mientras que bajo la banda variable inferior la situación del indicador es de descarga. Es interesante que se observe como, precisamente el cruce de esas bandas variables por parte de Vigía coincide en muchas ocasiones con la fase más rápida y productiva de todo el desplazamiento del precio, lejos de conceptos que en esta fase ya deberíamos ir abandonando por anticuados y poco fiables como el de «sobrecompra» o «sobreventa».
Cuando Vigía cruza una de esas líneas hacia fuera es posible que lo mejor esté por llegar, mientas que cuando las cruza para ingresar en la zona intermedia es probable que el movimiento esté próximo a su fin. Pero, por favor no me creas, COMPRUÉBALO.
Quedan los dos últimos elementos por describir: una tímida línea discontinua azul y esa oscilante área central de color llamada Astro.
La línea discontinua azul tiene el nombre de Filtro. Es un elemento bastante más útil de lo que aparenta su suave y modesto recorrido. El Filtro tiene algunas características realmente fascinantes. Fíjate, por ejemplo, que es la única línea que mantengo en valor numérico visible, para saber exactamente cuando tiene valor positivo y negativo. En periodos de lateralidad es un buen aliado para ayudarnos a tomar decisiones. Hace más cosas, pero eso es un premio reservado a quien le dedique algo de atención… :-))
Acabaremos por Astro. Astro es un indicador con personalidad propia que diseñé por separado, está disponible de forma independiente, pero he acabado incorporándolo a Vigía, cosa que también sucede con elVolumen Proporcional Medio (VPM). Ambos pueden ser presentados o ocultados, según los gustos o necesidades del usuario.
Astro es un indicador de tendencia ajustable, una pequeña herramienta de enorme utilidad que nos ayudará a identificar los puntos críticos donde debemos plantearnos entradas o cambios de posición. Su valor por defecto son 8 ciclos, que es un buen ajuste para acciones en diario, pero he dejado abierta la posibilidad de modificar su periodo para poder sacar partido de toda su potencia en temporalidades intradías. Una vez más, te invito a que NO me creas, sino que lances el indicador sobre un activo cualquiera y evalúes sobre su histórico las señales que ha ofrecido Astro.
Blai5 Koncorde es un indicador técnico de segunda generación que combina simultáneamente y en un mismo entorno gráfico, información sobre tendencia y volumen.
Koncorde es, probablemente, mi indicador más conocido, descargado y utilizado. La razón es, a mi juicio, bastante obvia: respondía a una necesidad más o menos general de muchos traders.
Resumiendo sus principales características, diríamos que:
Koncorde es una mezcla de SEIS indicadores, 4 de tendencia y 2 de volumen.
Su representación se basa en áreas de colorsolapadas y no en simples líneas, lo que (creo) también supone una cierta novedad dentro del diseño de indicadores bursátiles.
El área marrón y la media roja son tendencia y las áreas verde y azul, volumen.
Para el cálculo del área marrón (tendencia) se utiliza una versión ajustada de VIGÍA, que es un indicador ponderado y amplificado compuesto por RSI, MFI, Bandas de Bollinguer y Estocástico.
El área verde y el área azul se obtienen de la variación porcentual de los indicadores IVP (Índice de Volumen Positivo) e IVN (Índice de Volumen Negativo).
Cualquiera que lea la documentación disponible sobre estas dos pequeñas joyas matemáticas descubrirá que ATRIBUYEN los volúmenes negociados a manos fuertes (IVN) o manos débiles (IVP). En el caso de Koncorde las manos fuertes están representadas por los movimientos del área azul y las manos débiles, por el de las verdes.
El objetivo de todo este esfuerzo era conseguir, con un golpe de vista y en un sólo gráfico, «CONCORDAR» el movimiento tendencial del indicador con los movimientos significativos del volumen. De ahí nació la idea base de KONCORDE, y también su nombre (primera con K y segunda con C).
1.- Descripción
Con el convencimiento que los traders están también perfectamente capacitados para manejar entornos gráficos complejos, me planteé si sería posible componer un indicador técnico, capaz de mezclar y armonizar señales de tendencia y volumen al mismo tiempo, y con ese objetivo diseñé Koncorde.
Para su representación gráfica utilicé la técnica denominada de “áreas de color solapadas” lo que en su momento también supuso una cierta novedad dentro del diseño de indicadores bursátiles.
Gráficamente, las áreas de color parecen situarse en planos diferentes y sujetos a solapamientos y ocultaciones, algo que es muy fácil de interpretar por nuestro cerebro.
El área marrón y la media roja representan la tendencia mientras que las áreas verde y azul, representan el volumen.
Para el cálculo del área marrón (tendencia) se utiliza una versión adaptada y acelerada de mi indicador Blai5 Vigía, que es un indicador armonizado, ponderado y amplificado, compuesto en su algoritmo por RSI, MFI, Bandas de Bollinger y Estocástico.
El área verde y el área azul se obtienen de la variación porcentual de los indicadores IVP (Índice de Volumen Positivo) e IVN (Índice de Volumen Negativo) diseñados por Paul L. Dysart sobre la década de 1930 y recopilados y publicados en 1975 por Norman Fosback.
Cualquiera que lea la documentación disponible sobre estas dos pequeñas joyas matemáticas descubrirá que atribuyen los volúmenes negociados a manos fuertes (IVN) o manos débiles (IVP). En el caso de Koncorde las manos fuertes están representadas por los movimientos del área azul (oscilando sobre valor cero) y las manos débiles, por el de la verde (oscilando sobre la curva del área marrón o de tendencia).
2.- Concepción General y Operativa
Como recién comentábamos, indicador está compuesto por tres áreas que se solapan (verde, marrón y azul) y una línea roja (media exponencial) que las cruza.
El primer ejercicio básico es percibir que existen dos conjuntos de señales: los derivados de los distintos cruces (el más obvio y habitual) y un segundo grupo de eventos que denomino “patrones”, mucho más rico y complejo generado por los movimientos de las áreas.
Lo explicaré con un símil que, aunque quizás parezca un poco infantil, sin duda ayudará a la comprensión porque tiene valor mnemotécnico.
El área marrón son las “montañas”, y señalan la tendencia. Sobre ellas oscila una línea roja, que es una media exponencial. Ella nos ayuda a identificar, sin mucha dificultad, si nos encontramos en una fase alcista o bajista del valor.
Pero, más hermosas que unas montañas peladas, son las coronadas por verdes pastos y cuyos pies están regados por frescos ríos, ¿verdad? Quizás suene tonto, pero este tipo de trucos mnemotécnicos son más poderosos que otro tipo de explicaciones más pomposas y sofisticadas.
El área verde superior y la azul inferior son variaciones porcentuales de los indicadores IVN e IVP. Traducidos en forma de áreas de color, los atribuimos a las variaciones de los volúmenes específicos de manos fuertes (azul = río) y de manos débiles (verde = pastos).
En general, un área verde emergiendo sobre el perfil de la “montaña” o un área azul sobre la línea cero nos hablan de una situación de compra (en atribución) de manos débiles (verde) o fuertes (azul), mientras que la situación contraria nos hablaría de ventas en ambos casos.
Su pendiente (dado su carácter de variación proporcional) deberíamos entenderla más como intensidad o “velocidad” que como volumen absoluto, que no lo es. Y “atribución” quiere decir exactamente eso: un “truco” o recurso matemático pues es imposible saber con certeza quién compra o vende qué en el mercado. Pero el “recurso” de Fosback demuestra ser muy útil años después de su publicación.
Son muchos los patrones (combinaciones) que el flujo de datos va configurando, el algoritmo calculando y el gráfico representando. Cualquier usuario medio acabará, en muy tiempo, identificando y decodificando la mayor parte de ellos que, al ser muy diversos, acaban generando un completo catálogo de posiciones gráficas con significado operativo y que, en algunos casos, he descrito en la documentación accesoria en mi sitio web.
Hay poca verdad en los mercados y NULA en la actividad del trading.
De hecho, como ya he publicado en alguna ocasión, opino que la principal función de los Mercados es la de GENERAR CONFUSIÓN para ocultar los datos relevantes. Ya que, según las propias reglas del mercado, la verdad debe existir como variable en el sistema, los mercados generan una cantidad ingente de ruido para ocultarla. Los pocos que son capaces de reconocerla e identificarla son los que tienen alguna posibilidad de enriquecerse.
Considero a los mercados como el sistema de información humano más complejo jamás creado.
Me gusta el trading especialmente porque considero a los Mercados como el sistema de información humano más complejo jamás creado y eso es un DESAFÍO APASIONANTE. Es mi propio laboratorio de ideas.
Para mí, el trading es un juego estadístico donde las certezas no existen y sólo se trabaja con probabilidades. Para entendernos, para mí es más parecido al Póker o al Black Jack [o al dominó, en versión más hispánica] que a la ruleta o a la lotería.
Si estuviéramos ante un juego de azar puro como la lotería, todo se basaría en la suerte. Todos tenemos las mismas opciones al comprar un número y acertar el premio mayor no tiene mayor mérito. Le toca a quien le toca y si juegas más, tienes proporcionalmente más probabilidades.
Analizar los mercados desde el punto de vista de la gestión de la información, es como entender cómo gestiona sus cartas un experimentado jugador de póquer.
Pero convendremos todos que, independientemente del oponente, en un juego como el póquer [o dominó o la mayor parte de juegos] un jugador novel tiene muchas menos opciones de ganar que uno experimentado. ¿Quiere eso decir que el experimentado ganará siempre? Tampoco. Está el factor azar, que sigue presente en las bazas que se le presenten en cada partida y momento. La diferencia es que, con ellas en la mano, sabe gestionarlas mejor que el novato. Incluso sabe cuándo es conveniente NO jugar y dar una mano por perdida.
Por eso mi orientación es analizar los mercados desde el punto de vista de la gestión de la información, del mismo modo que intentaría entender cómo gestiona sus cartas un experimentado jugador, sean las cartas que sean las que le llegan en la mano.
Al final, ganar con una pareja de doses en el póquer, o en el dominó cargado de dobles, es una hazaña al alcance sólo de jugadores experimentados.
Uno tiene ya una edad y eso, a pesar de todo, tiene algunas ventajas. Reconozco que ahora soy más paciente y menos impetuoso de lo que lo era. Empiezo menos cosas, pero acabo muchas más.
Esto viene a cuento de algunos emails que me llegan de forma más o menos intermitente desde hace años. Por lo general, los usuarios [cada cual en su estilo] son muy amables y empiezan por agradecerme que ponga mis herramientas a su disposición.
Reconozco que ahora soy más paciente y menos impetuoso de lo que lo era. Empiezo menos cosas, pero acabo muchas más.
Pero también hay algunos que me comentan que acababan de empezar en el trading y “en un mes, o mes y medio” habrían probado de diseñar sistemas con tal o cual de mis indicadores sin gran éxito, o que no acaban de descubrir esa “señal o cruce mágico” que por lo visto esperaban encontrar en uno de ellos, y que les «garantice» un porcentaje de acierto cercano a la infalibilidad. A veces se muestran decepcionados, aunque está claro que la decepción sólo es proporcional a las expectativas de cada cual.
Os confieso que la gestión de este (y otros) tipo de correos es desigual y depende del día, de mi carga de trabajo y de mi estado de ánimo. A veces contesto y a veces no [mucho mejor cuando NO]. Sobre todo si vuelvo a leer la parte en que dicen que «en un mes o mes y medio» y recuerdo los AÑOS que llevo yo en la porfía.
Así que, aprovechando que hoy estoy de lo más calmado y paternal, escribiré este post y cuando reciba de nuevo ese tipo de mails, los remitiré aquí.
Pensad por un momento que soy un artesano constructor de violines o guitarras. Nadie puede pensar que por tener un violín (incluso un BUEN violín), va a conseguir al instante melodías embriagadoras, si antes no sabe algo de música.
Para eso hacen falta años de práctica y de solfeo. En «mes o mes y medio«, yo apostaría a que lo normal es que no consiga nada más que asustar y enloquecer a todo el vecindario con gruñidos y chirridos estridentes.
Nadie puede pensar que por tener un violín (incluso un BUEN violín), va a conseguir al instante melodías embriagadoras, si antes no sabe algo de música.
No creo que haya NADA en mis indicadores para que puedan considerarse ni una panacea infalible, ni un «santo grial«, ni siquiera un atajo para un trading 100% eficiente. Eso lo dejo para los cuantiosos «vendedores de milagros» que por ahí pululan.
Sólo son nuevos indicadores técnicos que, en manos de un buen trader que se los haga suyos, pueden mejorar sus resultados. Incluso, por encima de la media. Pero eso es mérito del trader, pues sabe sacar buen provecho a la herramienta.
En manos de un BUEN trader que se los haga suyos, pueden mejorar sus resultados. Pero eso es mérito del trader, que sabe sacar buen provecho a la herramienta.
Por eso se da la paradoja que la mayor parte de elogios los recibo de los traders y analistas más expertos, para sorpresa y desconcierto de muchos novatos. La razón es clara: ellos son buenos “músicos” capaces de sacarle buena música a mis instrumentos…, y a casi todos los demás.
Hace falta más de un mes o un mes y medio para saber tocar el cello así…
Hay que aprender música en lugar de cambiar constantemente de instrumento buscando uno que toque solo. Que si acaba sonando la flauta, no sea sólo por casualidad…
¿Por qué abordo el trading como lo hago, saltándome la tradición y las convenciones casi sagradas?
La respuesta es fácil: porque hasta hoy, nadie ha sabido contestar y/o argumentar correctamente DOS simples preguntas que siempre formulo:
1.- ¿Los datos del mercado bursátil son “DATOS”?
Difícilmente nadie se atreve a poner en duda algo tan evidente.
2.- Pues, si los datos bursátiles son “datos”, ¿por qué han de tratarse de una forma distinta al resto de datos en cualquier otro contexto?
Aquí los escépticos y tradicionalistas, dudan; incluso algunos parecen preguntarse realmente “¿lo hacemos?”
En este punto es donde intento que hagan memoria y que intenten recordar si JAMÁS en una reunión o convención de cualquier tipo (científica, médica, económica, financiera, o cualquier otra donde se manejen datos y gráficos) EN ALGÚN CASO han escuchado al interviniente mencionar, por ejemplo, un hombro-cabeza-hombro (HCH).
¿Imaginan un médico explicando que en determinada región sanitaria en el futuro se producirá una explosión demográfica porque la gráfica poblacional ha dibujado un HCHinvertido?
¿Les parecería un argumento ridículo? ¿Fuera de contexto? Y cuando se trata de una cotización, ¿no se lo parece? ¿Por qué?
Si los datos bursátiles son “datos”, ¿por qué han de tratarse de forma distinta a como se tratan el resto de datos?
¿Imaginan un director financiero asegurando que como los números de la compañía han hecho un “doble suelo” ya no hay nada que temer, o que la facturación crecerá porque “taparemos un gap de hace 5 años y los gaps siempre se acaban cerrando”?
¿Imaginan un epidemiólogo diciendo que, como la gráfica de los contagios han formado un triángulo, «romperá por arriba o por abajo, pero siempre con volumen»?
¿De verdad serían capaces de acudir al director de su banco a pedir un crédito, porque la facturación de su empresa «ha formado una taza con asa» y a partir de ahora crecerá imparablemente?
Y ahí es cuando vuelvo al origen y repito la pregunta:
Si los datos bursátiles son “datos”, ¿por qué han de tratarse de una forma distinta a como se tratan los datos en el resto de especialidades?
En general, la controversia termina aquí. Me despido amablemente y los dejo con su confusión.
¿De verdad serían capaces de acudir al director de su banco a pedir un crédito, porque la facturación de su empresa «ha formado una taza con asa»?
MIS CONTRADICCIONES Y YO (O, QUIZÁS NO)
Como me conocen ya saben que no me duele ser sincero. En este punto alguien me podría acusar de utilizar o haber utilizado todos o algunos de esos “recursos mágicos” de los más arriba mencionados en algunos de mis comentarios para justificar operaciones concretas. Y tendrán toda la razón. Lo he hecho, lo hago y lo seguiré haciendo en el futuro.
¿Y como puedo, al mismo tiempo, sostener una cosa y la contraria? Bueno, todavía no he escrito la entrada sobre las “profecías de autocumplimiento”, pero lo haré.
De hecho, este “maletín de recursos” SÓLO para traders (no existe ni de lejos en ningún otro modelo de análisis de datos de ninguna otra especialidad) basado en los dibujitos con carácter profético que el precio traza sobre un gráfico ha sido tan asumido por una masa tal de traders que acaba cumpliéndose en ocasiones, simplemente por el convencimiento y aceptación de muchos de ellos de que se cumplirá. Es una maniobra realmente hábil para predecir los movimientos de una masa acrítica y convencida.
Así que, ES CIERTO, en la primera parte les señalé que todo eso tiene poca o ninguna consistencia; pero si no me hacen caso, tampoco tengo ningún problema en ponerme en la contraparte, sumarme a los tiburones (en mi tamaño ulta-mini) y aprovecharme de quien prefiera no hacerme caso y confiar ciega y acríticamente en pamplinas. Como decía la canción: “lo siento mucho; la vida es así, no la he inventado yo”.
Afortunadamente la plataforma Prorealtime en cada nueva versión ha ido mejorando e incorporando más y más herramientas más sofisticadas. Pero como comprobé que una de mis medias preferidas [KAMA] todavía no estaba disponible y yo la tenía programada desde hacía tiempo, he considerado buena idea ponerla en disposición de todos los usuarios de la plataforma que así lo quieran, en forma de descarga libre y gratuita. Si decides descargarla como compensación sólo te pido que hagas un RT en las redes sociales, por si a alguien más le puede resultar útil.
Perry J. Kaufman en la tercera edición de su libro «Trading Systems and Methods«, editada en 1998, publicó esta estupenda herramienta, una media móvil muy mejorada a la que denominó Kaufman’s Adaptive Moving Average (KAMA).
Permítanme que les explique en qué se basa, cómo trabaja y por qué es una herramienta excelente. Aunque, en esta ocasión me ha parecido interesante explicarles este indicador desde el punto de vista de un diseñador, que es como a mí me gusta verlos, y en sus tres etapas:
La identificación del problema
La solución matemática en la forma de algoritmo
El resultado gráfico y su aplicación práctica al trading
En general las explicaciones sobre herramientas técnicas se limitan al consabido: «cuando la línea A cruza con la media B…», y poco más [o sea, la última parte del punto 3].
Pero, para mí, la comprensión de una herramienta [en este caso un indicador técnico de la familia de las medias móviles] pasa por intentar comprender qué movió al diseñador a ponerse a buscar una solución a un problema concreto. Sólo en ese punto somos capaces de entenderla y aplicarla correctamente.
Como brevísima reseña, Perry J. Kaufman es un matemático que ejerció como científico aeroespacial, participando en el desarrollo de los sistemas de control y navegación del Observatorio Astronómico Orbital, predecesor del telescopio orbital Hubble, y también desarrollando los sistemas de navegación del Proyecto Gemini de la NASA.
Posteriormente aplicó sus conocimientos al entorno financiero y al trading dentro de importantes instituciones bancarias y de inversiones. Cuando redacté esto lo último que conocía de él es que vivía retirado en las Barbados ocupado como consultor y redactando excelentes libros de trading, cuando le apetecía.
Trayecto de la media KAMA comparado con una media estándar, ambas de P=50
1.- EL PROBLEMA
Perry Kaufman es un referente en el diseño de herramientas técnicas y un pionero en el trading algorítmico [quant trading], con una visión muy práctica y certera del trading. Es admirable su capacidad para identificar problemas básicos y aportar soluciones elegantes y muy imaginativas, como en este caso.
Partiendo de la Media Móvil Exponencial (EMA), detectó que uno de los problemas básicos con los que cualquier usuario se puede encontrar cuando usa una media móvil [ya sea como indicador para giros de tendencia o, especialmente, cuando se usa como Stop LossDinámico] era cómo se ve afectada por los aumentos de volatilidad y el ruido del mercado.
Una media convencional sólo tiene en cuenta el precio. Por ello, cuando se produce una explosión de volatilidad, las velas se alargan mientras que la media tarda en reaccionar a esa nueva situación tanto cuánto más largo sea su periodo. Eso generalmente genera falsas señales, algo que Kaufman se propuso mejorar.
2.- LA SOLUCIÓN
Kaufman desarrolló una media móvil capaz de ponderar en relación a la volatilidad existente. Igual que mostramos las características de la media móvil ponderada por volumen (VWMA), la KAMA pondera por volatilidad.
Eso representa que esta media móvil incluye en su formulación un método para disminuir el «ruido» del mercado y protegerse algo de las falsas señales que provoca en una media móvil convencional.
3.- EN LA PRÁCTICA: EL TRAZADO
Si lo comparamos con una media convencional, [en el gráfico superior, comparada con una media aritmética convencional, ambas con periodo de 50] podemos observar como, además de seguir el trazado tendencial esperado, la KAMA se ajusta más al precio cuando la volatilidad es baja [las velas son pequeñas] pero cuando la volatilidad aumenta y las velas tienen mayor dimensión la KAMA se separa del precio.
Esto la hace ideal para utilizarla como stop dinámico mejorado, pues tiene en cuenta el factor volatilidad y reduce las salidas anticipadas, mejorando el trade.
Diseñando un sistema automático simple con compra/venta al cruce con precio e igual periodicidad entre ambas, la utilización de la KAMA demuestra ser más rentable y generar menos entradas falsas que un sistema idéntico basado en una media simple (SMA) equivalente.
Si eres usuario de ProRealTime, esta herramienta es de descarga libre y gratuita ya sea pulsando el icono superior o en el siguiente enlace: descargar KAMA para PRT.
INSTALACIÓN EN PROREALTIME
Copia el zip en una carpeta y descomprímelo.
El indicador «KAMA.itf» debes IMPORTARLO de la siguiente manera:
Desde cualquier ventana de PRT pulsa sobre el botón superior “INDICADORES”
Cuando se abra, pulsa en la pestaña «INDICADORES» y en el icono superior “IMPORTAR”
Este capítulo vamos a dedicarlo a dos tipos de medias, emparentadas en su concepto pero bastante diferentes en su cálculo y trazado. Y, como parten de una idea común, por eso vamos a tratarlas juntas.
Acabamos el anterior artículo diciendo que desde el punto de vista data una Media Móvil Exponencial (MME o EMA*) es a una Media Móvil Simple (MMS o SMA*) lo que una sierra mecánica a una hacha de piedra. Pues bien, podríamos decir que la Media Móvil Ponderadao Pesada (MMP o WMA*) estaría justo en el punto medio entre una y otra. Forzando el símil, diríamos que es una sierra de leñador.
(*) Insisto en poner los acrónimos en inglés porque será lo más habitual al encontrarlos documentados y no sólo en textos en inglés, sino casi en cualquier idioma, así como en la mayor parte de lenguajes de programación de las distintas plataformas de trading. Así:
EMA significa Exponential Moving Average
WMA será Weighted Moving Average y,
SMA se corresponde Simple Moving Average, como ya desvelamos en la primera entrega de esta serie.
MEDIA MÓVIL PONDERADA (MMP o WMA)
Empezaremos por el concepto base. Cuando explicamos el funcionamiento de la media simple o aritmética (SMA) recordando nuestros años escolares, hablamos de como obteníamos el promedio de una serie de N números, que llamábamos período. Con una simple suma de los valores y la división por su número, la obteníamos. Y aquí acababa el cuento.
Desde el punto de vista aritmético, nada que objetar. Pero, desde el punto de vista data (o de gestión de datos) esa visión deja mucho que desear.
Cuando gestionamos DATOS y no simples números, hay un nuevo factor a tener en cuenta que es su proximidad o lejanía en el tiempo. En el caso concreto del trading, estamos trabajando con el precio de un activo a lo largo del tiempo.
No cuesta mucho convencer a ningún trader que el «dato precio» va perdiendo valor paulatinamente cuanto más nos alejamos del momento actual. O, dicho de otra forma, los datos próximos en el tiempo tienen mucho más valor cualitativo que los lejanos y, cuanto más se alejen, más mengua su valor.
Cuando gestionamos DATOS y no simples números, hay un nuevo factor a tener en cuenta, que es su proximidad o lejanía en el tiempo.
Esta claro que, como traders, lo que nos interesa de manera prioritaria es saber el precio actual; el último precio disponible. Si me apuran, también los inmediatamente anteriores, para conocer su tendencia.
Si le doy a escoger entre el valor del último precio cotizado, el de hace un mes o el de hace un año, cualquier duda se disipa. Cuanto más próximo sea en el tiempo, más valor informativo para nosotros tiene un dato. Ese es el enfoque ‘data’ al que tantas veces me refiero.
Mientras para una SMA, todos los datos tienen igual importancia, del primero al último, una Media Ponderada (WMA) está formulada para dar mayor importancia o significación al último dato e írsela restando proporcionalmente a los anteriores, siendo el primero de la serie el que menor importancia proporcional tiene en el algoritmo y, por consiguiente, en el trazado de la curva.
MEDIA MÓVIL EXPONENCIAL (MME o EMA)
Y en eso es justo en lo que coinciden la Media Móvil Ponderada con la Media Móvil Exponencial (MME o EMA), en que también da valor progresivo a los datos de la serie, siendo lo más próximos los de mayor valor, disminuyendo progresivamente hasta el primero.
Mientras en las WMAs la importancia relativa de los datos va disminuyendo de forma aritmética, en las EMAs ese peso relativo va disminuyendo de forma exponencial.
Aquí es donde he estado pensando en poner alguna fórmula, pero (para su tranquilidad) he desistido. Quien lo desee que consulte con el Sr. Google y hallará las fórmulas para su cálculo. Además, ¿qué sentido tiene castigarles con ello cuando las obtendremos simplemente pulsando un botón?
Así que, ya que sabemos en qué se parecen, me ceñiré a explicar en qué se diferencian.
Para ello me remitiré a una brevísima explicación y a un estupendo recurso gráfico que encontré en esta página de la Wikipedia.
Mientras en las WMAs la importancia relativa de los datos, tanto en la fórmula como en el trazado de la curva, va disminuyendo de forma aritmética (en decir, siempre en idéntica proporción), en las EMAs esa importancia relativa va disminuyendo de forma exponencial.
Y para que resulte más comprensible, así disminuye la importancia (llamémosle ya por su nombre técnico, que es «ponderación«) en una Media Móvil Ponderada de P=15:
Ponderación en una WMA de P=15
Y así disminuye en una Media Móvil Exponencial:
Ponderación en una EMA de P=20
Y, ¿CUÁL ES LA MEJOR?
Esta es la pregunta que todo aquel que haya tenido la paciencia de estudiarlas, teme; y la respuesta formal debería ser la previsible: «depende«.
Está claro que una y otra tienen aplicaciones matemáticas y estadísticas particulares para las que son especialmente óptimas, por eso hablamos de las dos y ambas están presentes en nuestra barra de opciones.
Pero, resumiendo y condensando (cosa que seguro me agradecerán) para los usos habituales del trading del día a día, sin duda mi preferida con diferencia es la EMA, precisamente porque es la que más acentúa el valor de los datos próximos sobre los lejanos. Eso, en la práctica, significa que es más sensible a los cambios y giros, respondiendo a ellos antes que las otras dos. Con un ‘palabro’ técnico, diríamos que tiene menor inercia.
Si me permiten sincerarme, ya hace AÑOS que NO lanzo una SMA sobre un gráfico prácticamente para nada (es el ‘hacha de piedra’, una antigualla), MUY raramente una WMA salvo para algún estudio concreto*, y prácticamente para casi todo y cada día, EMAs de distintos periodos y ajustes.
(*) Dentro de la familia de las medias ponderadas sí que reconozco mi predilección por la Media Ponderada Por Volumen (MPPV o VWMA), pero de ella hablo en otro apartado.
Sólo nos resta ver el distinto trazado sobre el gráfico que nos ofrecen SMA, WMA y EMA, en este caso concreto, todas ellas con P=50
Antes de entrar a diferenciar los diferentes tipos de medias, permíteme dedicar unas palabras a las herramientas de configuración básica y avanzada. De hecho sólo con esto apuesto que ya serás capaz de descubrir y (si lo deseas) incorporar mejoras a la forma en la que usas las medias móviles.
Aunque use como modelo Prorealtime v.11, la mayor parte de plataformas disponen de parecidas herramientas accesibles desde parecidas opciones.
Estoy seguro que la gran mayoría sabe utilizar esos apartados de «Color«, «Anchura«, «Estilo» y «Etiqueta«, así que los ventilaremos rápido. Sólo recordad que en «Color» se nos permite diferenciar con diferentes colores si la media móvil asciende o desciende (clicando sobre el eslabón); o nos permite obtener un tamaño mayor/menor o ausencia de la etiqueta del último valor.
Nº DE PERIODOS
Si leíste el artículo anterior, ya deberías estar familiarizado con este concepto. Como ya explicamos, las medias móviles se calculan sobre una serie finita y consecutiva de elementos, y el período [P] indica exactamente el número de esos elementos que, uno tras otro, nos dan cada punto del trazado de la curva.
Evidentemente, todos hemos jugado con ese número y hemos visto que a un menor nº de período [P], la media móvil se aproxima a la curva del precio [un P=1 repite los valores del precio] y cuanto mayor es, más se aplana, tendiendo a separarse.
Mucha gente cree que el «secreto» está en el número o los números de período que se utilicen, como si se tratase de cábala o numerología, atribuyendo a determinadas medias de determinados valores P propiedades casi mágicas.
Ni que decir tiene que eso NO es cierto. No hay nada más parecido a una media móvil de nº de período=40, que una de valor 39 u otra de valor 41. De hecho si hacemos backtesting a lo largo del tiempo con diferentes sistemas basados en medias, distintas medias y distintos periodos de tiempo, veremos que los valores óptimos de P en un determinado momento dejan de serlo y pasan a serlo otros, próximos o distantes.
Mucha gente cree que el «secreto» está en el número o números de período que se utilicen, como si se tratase de cábala o numerología. Ni que decir tiene que eso NO es cierto.
Pero, de hecho, esto tiene tan poca importancia que tampoco debería hacerte cambiar tus medias ni tus costumbres. En vez de hablar de medias mágicas de valores inamovibles y resultados insuperables, yo hablo de mis «medias fetiche» que, admitiendo mi predilección por ellas y por esos valores de período determinados, les resta toda trascendencia «mística».
Las uso en esa configuración porque me siento cómodo operando así con ellas, no porque considere que mi querida MMPV[50] sea ningún hallazgo esotérico, ni que sea muy superior a si la configurase en un período de 49, 48 o 51.
Así que mi recomendación es que uses los nº de período que te resulten más cómodos y fiables para tu cometido, que estudies y pruebes otros P que te digan o que leas en cualquier libro y luego escojas los que más te gusten, sin mayor trascendencia.
Fíjate que, para mí, tiene MUCHA mayor importancia el siguiente apartado.
¿POR QUÉ SIEMPRE EL CIERRE?
En la ventana de Propiedades hay un desplegable rotulado como: «Aplicar en» y que apuesto que muchos nunca han pulsado.
Esta es una de mis muchas batallas [espero que NO del todo perdidas] como humilde evangelizador de las técnicas de gestión de datos aplicadas al trading.
Observa que, por defecto, las medias móviles como casi todos los indicadores técnicos (aunque NO la mayoría de los míos) se calculan sobre los valores de cierre. Y tú dirás: «sí, correcto; y ¿qué?» Y yo te preguntaré, «correcto, ¿por qué?»
Pensemos en un gráfico de cinco minutos. Yo te pregunto, ¿qué tiene de significativamente más importante el dato de cierre de la vela de las 11:25 horas, que no tenga el de apertura de esa misma vela? ¿O su máximo? ¿O su mínimo? ¿Qué razón hace más importante el dato de cierre que cualquier otro dato de esa misma vela o cualquier otra?
¿Qué razón hace más importante el dato de cierre que cualquier otro dato de esa misma vela o cualquier otra?
Intenta pensar un minuto, por favor, como alguien que analiza datos y SÓLO datos. Estamos hablando de posiciones del precio en un instante dado, y ese instante puede ser, literalmente, cualquiera. Un precio de cierre, cambiando la temporalidad, puede coincidir con la apertura o el máximo en otra temporalidad en que dividamos el gráfico.
Resumiendo, que tradicionalmente al valor «cierre» se le da un valor superior por pura costumbre ancestral. Hace mucho que las gráficas se realizaban, punto a punto, uniendo los valores de los cierres diarios. Y nada más. Eran gráficos de línea.
Más tarde, se empezaron a utilizar las primeras barras, en las que se descartaba el valor apertura y sólo se dibujaba máximo, mínimo y cierre. Más tarde llegaron las barras que incorporaban la apertura, y las ahora más comunes velas.
Es cierto que en los cierres diarios se da un complejo proceso de subasta que acaba fijándolos en un determinado punto; pero eso NO pasa en cualquier otra temporalidad inferior. En barras de horas, minutos o ticks el cierre es un valor al azar que, simplemente, coincidió con el cierre de una vela. Nada más.
En resumen, ideas preconcebidas, usos y costumbres de hace 50 o más años que se perpetúan sin que nadie sepa racionalmente explicar por qué.
¿No podemos encontrar otro punto, dentro de todos los que conforman una vela que sea más representativo que el que POR AZAR resultó en ÚLTIMO?
Con todo ello quiero resaltar que utilizar el dato «cierre» como único elemento para el cálculo es una reliquia, un anacronismo que ni desde el punto de vista de la gestión de datos actual ni de la estadística matemática tiene ningún sentido.
Porque, ¿qué información nos da de TODA una vela (un conjunto de valores) un sólo valor/punto al azar? ¿No podemos encontrar otro valor, dentro de todos los que forman la vela que sea más representativo del conjunto del que, POR AZAR, resultó ser el ÚLTIMO?
La verdad es que esto (que espero que en este punto ya te parezca de lo más razonable) está perfectamente resuelto con las herramientas actuales y disponibles con un sólo clic. Volvamos a la ventana de configuración:
Fíjate que, además del acostumbrado Cierre por defecto, podemos utilizar los valores de la Apertura, Máximo y Mínimo, para trazar nuestras medias. Sin negar que en algún momento puede ser interesante cualquiera de ellos, en general tienen el mismo valor ‘data’ que hacerlo sobre el valor Cierre: un único valor al azar entre otros muchos.
A partir de aquí, empieza lo interesante: alternativas que nos permiten obtener datos que TIENEN EN CUENTA qué ha pasado en el conjunto de esa vela (grupo de datos) y no tomando un sólo valor al azar, sea el que sea.
La primera opción es el Valor Típico, que se obtiene sumando los valores de Máximo, Mínimo y Cierre y dividiéndolos por 3. Cualquiera puede ver que eso parece mejor y más representativo, aunque sigue dándole al valor «Cierre» más importancia relativa y no considera la apertura.
¿Qué más razonable para trazar una media móvil que tomar valores medios de cada vela?
Luego está el Valor Ponderado que, suma Max y Min y dos veces el Cierre, para dividir el resultado por 4. Mejor que cualquiera de los anteriores, aunque sigue anclado en el viejo prejuicio de darle al cierre más importancia que a cualquier otro dato del grupo.
El Valor Medio es, en su sencillez, uno de los matemáticamente más razonables. Suma Máximo y Mínimo y los divide entre dos, proporcionándote el valor medio (gráficamente, el centro) de cada vela. ¿Qué más razonable para trazar una media móvil que tomar valores medios? Los valores medios suponen una atenuación y eliminan ruido de la curva al eliminar valores extremos.
Por último, mi favorito, el Valor Total. Toma los 4 valores significativos, los suma y los divide entre 4. Ello aporta algo de valor añadido al ‘Valor Medio’, que sólo nos señala el centro geométrico de cada vela, pudiendo desplazarse ligeramente arriba o abajo según hayan sido Apertura y Cierre y, por lo tanto, añadiendo algo más de información.
En el gráfico superior puedes observar como el Precio Total acaba siendo el valor central entre las diferentes medias de P=20 aplicadas sobre un mismo activo pero variado sobre qué elemento concreto se las aplica.
¿Representa hacerlo así una GRAN diferencia en el trazado final de la media móvil? Como puedes ver tú mismo, la verdad es que, NO. Las diferencias existen, pero no grandes. «Entonces», te puedes preguntar, «si la diferencia es tan escasa, ¿por qué cambiar?» Y yo te responderé, ¿y por qué no, si ahora sabes que esa es la manera más correcta de hacerlo desde el punto de vista matemático y ‘data’?
DESPLAZANDO LA MEDIA
Acabemos esta parte con las dos herramientas que nos quedan por comentar. Dos herramientas que cumplen una idéntica función: desplazar la media móvil sin alterarla.
Para comprender su funcionamiento no hay nada mejor poner una media móvil sobre un gráfico, pulsar sobre ambos elementos y observar lo que ocurre (práctica de lo más saludable para saber cómo funciona CUALQUIER COSA).
El Desplazamiento Horizontal nos permite adelantar o retrasar en el tiempo todo el trazado de la media, desplazándola a derecha o izquierda del gráfico.
El Desplazamiento Vertical nos permite moverla hacia arriba o hacia abajo del gráfico aunque, en este caso, las unidades del desplazamiento será un % del precio del activo.
Y, ahora, la GRAN pregunta: ¿y para qué?
En general, para buscar señales de trading (por ejemplo, en un stop loss) la opción tradicional es modificar el valor del período (P).
Si el valor P es demasiado bajo, reacciona rápido pero está muy cercana, con lo que el stop loss es muy sensible (por próximo y rápido). Si aumentamos el valor de P, la media se aleja del precio, pero reacciona de manera más lenta (lejana y lenta). Y esa es una dicotomía aparentemente sin solución.
Pero quizás lo que NUNCA hayas provado sea aplicar una media rápida (que reacciona rápido) pero separarla del precio mediante un desplazamiento, ya sea horizontal o vertical.
Y no pienso explicar más. A partir de aquí, cada cual que siga a su manera. Ya tenéis más herramientas para ajustar (o no) las medias a vuestras necesidades.
En la próxima entrega os explicaré por qué (desde el punto de vista data) una media móvil exponencial (MME o EMA) es a una media móvil simple (MMS o SMA) lo que una sierra mecánica a un hacha de piedra.
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