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K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

K-03: Sobre el Diseño Original de Koncorde

Algo que me preguntan a menudo, y que parece una curiosidad bastante común, es saber cuáles son las ideas base del diseño de un determinado indicador.

En general, podríamos decir que un indicador es la respuesta gráfica a una pregunta. El problema es que a veces somos capaces de plantear la pregunta más o menos acertadamente, pero la respuesta acaba sorprendiéndonos o desconcertándonos. A mí me gusta decir que los indicadores son como nuestros hijos: por más que compartan nuestros genes, acaban teniendo vida propia y haciendo su propio camino. Por mucho que lo haya diseñado, también me sorprenden en multitud de ocasiones.

Koncorde fue mi segundo trabajo. Con Vigía pretendía experimentar la condensación de diferentes señales en una sola curva unificada, creando un algoritmo complejo de segunda generación (2G) que me permitiese, al mismo tiempo, aminorar o diluir las señales contrapuestas y potenciar aquellas que fueran redundantes. Al mismo tiempo, este procedimiento me permitía trabajar sobre la geometría de la curva y eso era, para mí, muy importante.

Aunque ya lo explicaré mejor en otro momento y lugar, existe la posibilidad de que manos fuertes “fabriquen” figuras chartistas, especialmente en temporalidades cortas o valores poco líquidos. Sin embargo, no dejan de ser unos elementos de análisis ampliamente utilizados. En aquel momento me pareció que disponer de un indicador que filtrase esas señales y ofreciese también una geometría coherente me ayudaría a obtener una “segunda opinión” gráfica objetiva sobre lo que estaba pasando en el mercado.

Pero yo seguía obsesionado con la importancia del “dato volumen” entre las fuentes disponibles. Así que empecé a estudiar y trabajar con diferentes familias de indicadores de volumen mezclando sus señales en una sola ventana lo que, por aquel entonces, denominé “escenarios de volumen”. La misión fundamental de aquel trabajo de algo más de dos años fue la de comprender el funcionamiento matemático de los diferentes indicadores y su posible aplicación práctica. (Todo lleva su tiempo; hay que ser paciente).

Para no alargarme demasiado, descubrí cuál de los indicadores podía servir mejor a mi propósito, y sobre la base de un Vigía acelerado (más rápido que el propio Vigía) diseñé Koncorde, como una herramienta capaz de presentar simultáneamente información de tendencia y de volumen en un entorno unificado y proporcional. Básicamente pensé que quizás la información adicional de volumen me permitiría avanzarme aún más a los acontecimientos.

Jamás he ocultado que las herramientas las diseño básicamente para mi propio uso, aunque si después me parece que pueden aportar algo o ser de utilidad general, las comparto como lo que son, herramientas experimentales.

Como mi interés en aquel momento estaba centrado en obtener una buena operativa en acciones nacionales de tamaño medio y grande, de precio medio y alto; y en una operativa de tipo swing, bajo esas premisas desarrollé mi primera versión de Koncorde.

Muy posteriormente pude comprobar que sus prestaciones se adaptaban sorprendentemente bien al trabajo con algunos derivados, especialmente futuros sobre índices, aunque eso no entraba en mi planteamiento original.

Así que empecé a analizar el mercado con las dos herramientas simultáneamente (Vigía + Koncorde) con la idea de hacer algo más lento Koncorde para mejorar su fiabilidad. Pero en ese punto me di cuenta que, precisamente, Koncorde representaba un extraordinario complemento para Vigía, pues era capaz de ponerme sobre aviso de circunstancias del mercado que Vigía apenas había insinuado; circunstancias que, por otro lado, podían acabar diluyéndose como la bruma con un cambio de viento o confirmarse en una situación posterior aprovechable para un buen trading. Para mi propia sorpresa, la mejor estrategia era complementarlas.

Aunque pueda ser utilizado de forma independiente, me pareció que para sacarle el máximo provecho Koncorde no debía a sustituir ni mejorar a Vigía, sino complementarlo. Y así me sigue pareciendo hoy.

En ese punto mi operativa mejoró sustancialmente y deseché ya la posibilidad de modificar sustancialmente Koncorde. En la última versión sólo he retocado algunos detalles técnicos para mejorar la proporcionalidad de algunas áreas y suavizar los trazados eliminando ruido. Mejoré la exactitud de Vigía y potencié lo mejor de Koncorde.


  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-02: Por Qué (y Para Qué) Koncorde Es Así

K-02: Por Qué (y Para Qué) Koncorde Es Así

La observación de cómo los usuarios utilizan mis indicadores y herramientas en muy valiosa para mí, pues así descubro en qué se fijan, en qué detalles les parecen evidentes y cuáles otros les pasan desapercibidos. Todo ello me ayuda a mejorar su diseño en versiones posteriores y en trabajos futuros.

Les voy a explicar algunos detalles de Koncorde que creo que nunca antes he comentado. Para empezar, este indicador representaba cuando lo planteé dos desafíos: uno de diseño técnico y otro de diseño gráfico. Sobre la primera parte, la dificultad radicaba en mezclar proporcionalmente las señales de diferentes indicadores de diferentes familias para obtener una representación armónica de señales de tendencia y de volumen en un solo entorno gráfico. [Ver Herramientas de 2ª Generación]

Pero la segunda era todavía más compleja: debía presentar mucha información en pantalla de forma que fuera visualmente impactante y claramente discernible.

Estamos hablando de presentar el movimiento relativo de 4 curvas oscilantes sobre un eje fijo, cuando lo acostumbrado en el trading es trabajar con bastantes menos variables gráficas (afortunadamente el diseño de los indicadores es cada vez más rico). Por eso pensé en la posibilidad de trabajar con áreas de color y los solapamientos entre las mismas en lugar de las habituales líneas. Creo que fue visualmente un acierto. Resulta agradable, comprensible y facilita la operativa.

Pero, del mismo modo, esta técnica gráfica dificulta trasladarlo a otras plataformas donde áreas de color y los solapamientos o no están a veces previstos por lo que, en ocasiones, ha habido que echarle mucha imaginación para obtener resultados gráficamente parecidos. Y, en otras, ha sido totalmente imposible por esas limitaciones gráficas.

En la actualidad está disponible para todas estas plataformas:

Artículos de la serie:

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-01: Koncorde, En Su Justo Punto

K-01: Koncorde, En Su Justo Punto

Ya saben mi política hasta hoy: comparto mis herramientas, pero luego dejo que cada cual se las trabaje hasta descubrir sus secretos.

No se trata de malicia, ni de una confabulación, ni nada por el estilo. Simplemente, por ahora no tengo tiempo para redactar nada parecido a un manual o libro de instrucciones, cosa que imagino deberé hacer antes o después. Mientras tanto sirvan estas entradas como solución parcial.

Hasta ahora la cosa tampoco entendía yo que fuese especialmente urgente. Dedicaba mi tiempo libre a investigar y diseñar -que es lo que realmente me gusta- y dejaba condensadas las explicaciones mínimas indispensables en alguna página de este sitio web. Pero eso está cambiando. El boca-oreja está trabajando y hemos pasado de la progresión aritmética a la exponencial.

Nada de «Santo Grial»: son sólo datos ordenados y en formato gráfico

Yo nunca me he planteado la búsqueda de ningún “Santo Grial”, que es la expresión más socorrida. No creo que se pueda diseñar ni construir nada parecido a ese “deus ex machina” infalible al que baste para conseguir ganar un día sí y otro también.

Me conformaría con diseñar herramientas que aportasen algún nuevo detalle o que mejorasen en algo las ya existentes y, con eso, que cualquier trader -empezando por mi mismo- pudiera tener algún recurso más para tomar decisiones. Sólo eso y TODO eso.

Pero hace tiempo que Koncorde se ha popularizado. Miles de descargas y de usuarios en todo el mundo dan fe de ello. Basta con que lo usen con criterio y un punto de prudencia y seguro que les ayudará en su trading y podrán sacarle buenas plusvalías.

Así que voy a intentar hacer lo que no hice antes y mostrar [ni que sea con brevedad] las bases de mi propia operativa con Koncorde. Señalar aquello que hago y que no hago con ese indicador que diseñé para mostrarme de forma unificada algunas cosas que el resto de indicadores me presentaban de forma fragmentada. Y como puede ser un poco largo, lo haré por entregas.

En la próxima intentaré explicar el por qué de su diseño.

  1. Sobre Koncorde: Intro
  2. Koncorde: en su justo punto
  3. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  4. Sobre el diseño original de Koncorde
  5. Las reglas básicas para operar Koncorde

K-00: Sobre Koncorde

K-00: Sobre Koncorde

No cabe duda que, de todos mis indicadores y herramientas, Koncorde es utilizado por más usuarios en todo el mundo, cosa que -por supuesto- me congratula y me enorgullece.

Reconozco que no se trata de una herramienta fácil de interpretar por lo que, como es lógico, genera muchas dudas y consultas. Así que me planteé escribir algo con el principal objetivo de evitar [en lo posible] algunas interpretaciones fantasiosas y exageradas de sus posibilidades. Para ello redacté una pequeña serie de cuatro post explicando un poco su origen, propiedades y las reglas básicas que yo mismo que soy su creador y quien (creo) mejor lo conoce en este mundo aplico en su uso.

Para ello he preparado un conjunto de 4 artículos donde intento explicar brevemente algunas de sus características generales, su aspecto y diseño, así como las reglas generales de su uso para obtener los mejores resultados. Para alcanzarlos basta con ir pulsando los enlaces inferiores:

  1. Koncorde: en su justo punto
  2. Por qué (y para qué) Koncorde es así
  3. Sobre el diseño original de Koncorde
  4. Las reglas básicas para operar Koncorde

Koncorde, el IVP y el IVN

Koncorde, el IVP y el IVN

El Índice de Volumen Positivo (IVP) y el Índice de Volumen Negativo (IVN) son dos maravillosos indicadores, simples en su concepto pero tremendamente fiables, que son parte integrante fundamental de Koncorde, pues están incorporados en su formulación.

Estos dos indicadores fueron publicados por Norman Fosback en su libro Stock Market Logic publicado en 1975 aunque originalmente fueron diseñados por Paul L. Dysart sobre la década de 1960 .

Creo que el gráfico que presento ayudará a muchos usuarios de Koncorde a entender un poco más la lógica del mismo. Aunque el funcionamiento dentro de Koncorde es proporcional, se pueden reconocer sin muchos esfuerzos el trazado de ambos indicadores incorporados al algoritmo.

Koncorde y El Misterioso Volumen Atribuido

Koncorde y El Misterioso Volumen Atribuido

Una de las consultas que más a menudo me formulan es la que se refiere, de uno u otro modo, a la «capacidad» de Koncorde de «identificar» y «diferenciar» las operaciones de manos fuertes de las de manos débiles, para poder presentarlas separadamente en la gráfica.

La duda es lógica y razonable y, por lo tanto, tremendamente repetida a lo largo de los años. Por ello lo explico aquí detalladamente y remitiré a su lectura a cualquiera que me pregunte.

Como he explicado muchas veces -¡y las que me quedan!- a pesar del entusiasmo de algunos amables usuarios en algunos foros, que atribuyen a Koncorde poderes casi mágicos, este indicador lo único que hace es, utilizando un “truco” matemático, ATRIBUIR un volumen negociado a manos fuertes o débiles, según el volumen total de la negociación. Ese truco no es (desgraciadamente) de mi invención, sino que es el fundamento de los indicadores IVN e IVP en los que se basa en parte.

El “truco”, explicado de forma simple, se centra simplemente en atribuir el total del volumen negociado en una sesión a manos débiles [particulares, pescadillas, gacelas o como quieran llamarnos] o a manos fuertes [tiburones, leones, profesionales o como quieran llamarles] , apoyándose en la teoría, enunciada en la documentación de esos indicadores, de que los operadores profesionales operan básicamente en las fases de mercado de menor actividad.

Sinceramente me sorprendió que un par de indicadores conocidos, extendidos y utilizados como esos lo fueran si no tuvieran una fiabilidad contrastada. Por otro lado, su principio no se separaba mucho de otros clásicos entre los indicadores de volumen como el OBV o el Acumulación/Distribución, que funcionan por principios similares.

Así que lo implementé y empecé a observar que esas señales son coherentes con lo que sucede en el mercado y que, en muchas ocasiones, los movimientos de ese volumen atribuido a uno u otro bando era coincidente con lo que sucedía en el mercado, y no tan sólo era capaz de explicarlo, sino incluso de anticiparlo. Sorprendente pero cierto.

Por supuesto, no hay indicador infalible, y Koncorde tampoco lo es. Falla en la medida y proporción en que lo hacen sus elementos: los indicadores de base en los que está basado y que mezcla proporcionalmente, como todo mérito.

Y ahí vino mi siguiente curiosidad. ¿Por qué? ¿Por qué funcionan el IVN y el IPN basándose en un truco matemático aparentemente tan simple? A partir de ahí supe apreciar como de un problema tremendamente complejo el diseñador de este par de joyas matemáticas [Paul L. Dysart] fue capaz de encontrar una solución tan simple como eficaz.

Mi conclusión [muy resumida, pues ya he cansado al lector en exceso] es que esta estrategia funciona por la forma en que las manos fuertes trabajan en el mercado. Si bien es cierto que [en volumen] a ellos se debe la mayor parte de transacciones, acostumbran a distribuirlas [o encargar su distribución] tanto a lo largo del tiempo y en paquetes equiparables a los manejados por las manos débiles, buscando momentos de estabilidad para hacer la mayor parte de sus movimientos.

Una vez ejecutada la compra o la venta en la banda de precios previamente establecida, la hábil mano que estaba colocando prudentemente órdenes con cuidado de no alterar el mercado contra sus intereses deja de actuar, y se produce el desequilibrio y la subsiguiente alteración del precio. En ese momento entran [entramos] en tropel los pequeños especuladores, ya sea vendiendo en masa al rebasar nuestros stops establecidos, ya sea comprando en masa cuando se inicia el movimiento y se supera algún nivel significativo. Muchos días de volumen suave y constante, y una sesión de aumento brusco de volumen. Pesarían más los muchos pocos que los pocos muchos.

Explicado corto, esto es lo que se conoce como acumulación y distribución, cosas que Koncorde refleja sorprendentemente bien. Así que, como acaba cumpliendo la función que pretendía darle cuando lo diseñé, me parece que voy a conservarlo como está pues, lógico o no en su filosofía, funciona y eso es, en el fondo, lo que acaba importando.

Siguiendo la huellas del volumen

Un decremento [disminución] del volumen en buena lógica no puede estar provocada por ninguna actividad, ni de compra ni de venta, sino por una ausencia de negociación. Para comprar, igual que para vender, hay que cruzar una orden, y eso incrementa el volumen.

Así que no hay posibilidad de operar sin dejar [como mínimo] un rastro sobre el volumen. En un día de negociación un tibu se puede entretener en tamponar el mercado comprando o vendiendo a fin de dejar un precio clavado en su valor fijo. Pero JAMÁS lo podrá hacer sin generar volumen. Por eso digo aquello de que se puede ser invisible en el precio, pero siempre se dejará rastro sobre el volumen.

Cuando Koncorde NO Da Señal

Cuando Koncorde NO Da Señal

Aunque cada vez el caso es más extraño, todavía en alguna ocasión algún usuario novel me hace llegar una consulta del tipo:

«una vez instalado y aplicado sobre el gráfico, Koncorde se queda plano y no da señal. ¿Qué le pasa?»

La respuesta es tan breve como evidente: Koncorde es un indicador mixto, en parte de tendencia y en parte de VOLUMEN. Pero, sobre todo, su principal atractivo es su capacidad para atribuir volúmenes.

Por lo tanto, si operas con activos QUE CARECEN DE VOLUMEN, el algoritmo no funciona, y ni siquiera tiene mucho sentido intentar utilizarlo ahí.

Actualmente hay unos pocos tipos de activos en los que no se ofrecen datos de volumen (típicamente, FOREX y algunos CFDs, entre otros).

Así que, huelga insistir:

Koncorde sólo puede ser aplicado en aquellos activos en los que se suministre DATOS DE VOLUMEN que puedan ser analizados.

Si lo aplican sobre ellos verán como Koncorde funciona sin problemas.

Cómo Se Interpreta Koncorde

Cómo Se Interpreta Koncorde

Koncorde es un indicador complejo con una gran riqueza de señales. Una correcta lectura del mismo requiere tiempo y estudio para ir identificando diferentes pautas y patrones. Si quieres algo fácil y rápido, me temo que Koncorde no es para ti. El principal error es pretender fijarse en uno sólo de sus componentes, prescindiendo del resto. El usuario avanzado sabe que lo correcto es interpretar los patrones conjuntos, de todas las líneas, áreas y sus movimientos.

De todos modos, como por algún sitio hay que empezar, estas son las ideas base con las que puedes empezar a interpretar sus señales.

El indicador está compuesto por tres áreas (verde, marrón y azul) y una línea roja que las cruza. Lo explicaré con un símil que, quizás parezca un poco infantil, pero sin duda ayudará a su comprensión.

Para empezar, fijaros en el área marrón. Son mis «montañas». Su perfil es el una versión ajustada de VIGÍA. Sobre él he situado una línea roja, que es una media exponencial del mismo. La primera forma de operar es por cortes del límite del área marrón sobre su media. Los cortes dan entradas y salidas, de la forma más razonable (corte ascendente => entrada; descendente => salida).

Pero, más hermosas que unas montañas peladas, son las coronadas por verdes pastos y cuyos pies están regados por frescos ríos, ¿verdad? Quizás suene tonto, pero he descubierto que este tipo de trucos mnemotécnicos son más poderosos para cualquier usuario (yo mismo lo soy) que otro tipo de explicaciones más pomposas y complejas.

Ahora detallo: el área verde superior y la azul inferior son variaciones porcentuales de los volúmenes específicos de las manos fuertes (azul = río) y de las manos débiles (verde = pastos).

Ahora ya dispongo de más información, al margen de los simples cortes. Con un gráfico haremos la explicación más cómoda. Este es un gráfico del DAX por Koncorde.

El área verde superior nos indica una afluencia de dinero de manos débiles (o sea, nuestro) hacia el valor. La banda azul inferior, va oscilando entre positivo y negativo. Los tibus entran y salen, y a mí me apetece seguirles la pista, porque (a veces) dan buenas señales anticipadas.

Al margen de los cruces que las distintas líneas realizan entre sí, existe un segundo grupo de señales, mucho más poderosas e interesantes, configuradas por las diferentes composiciones que las áreas de color van configurando, haciendo y deshaciendo, y a las que denomino PATRONES.

Teniendo en cuenta que trabajamos con bloques de información y los tratamos dentro del algoritmo como a tales, también podemos utilizar estos indicadores en intradías siempre y cuando los activos dispongan de muy alto volumen (=mucha información, incluso en las fracciones pequeñas).

Fin (por ahora) de los comentarios. Baste un par de apuntes como primera idea general y ya tendremos ocasión para profundizar.

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Tutoriales:

Atlas Mini: la mini-barra

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Un día andaba pensando en cómo incorporar ATLAS en mi espacio de trabajo preferido, que ya incluye Koncorde y Vigía. Al hacerlo siempre tenía el mismo problema: el gráfico de precio quedaba demasiado empequeñecido y no me gustaba. Así que seguí pensando, hasta que llegué a la conclusión que debía condensar y simplificar ATLAS sin renunciar a la información realmente crítica. Y, se me ocurrió esto.

Como de costumbre, prefiero mostrarlo en imágenes que es como pienso que mejor se entenderá.

Me di cuenta que en esa barra mínima [mini-barra, la llamo yo] cabía perfectamente la información básica: saber si un valor está o no dando señal Atlas, desde hace cuánto y con qué intensidad. Para más información, podemos siempre recurrir al Atlas estándar. Si te gusta la idea y te apetece tenerlo, la buena noticia es que te lo puedes descargar ahora mismo.

«ATLAS mini» es, en la mayor parte de los casos un simple formato de visualización disponible en algunas plataformas.

Esta versión en «mini-barra» (cuando esté disponible) la hemos incluido en el mismo zip que ATLAS, con lo que los usuarios dispondrán de ambas versiones para usar la que mejor les convenga en cada momento.

Algunos Secretos sobre Vigía y Koncorde en PDF

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De tanto en tanto sucede alguna estupenda reunión de traders de las que, reconozco, soy poco asiduo. No por mayor razón que mi habitual timidez. Mi estado natural es agazapado tras una pantalla y no dando la cara presencialmente.

Como es habitual , el ambiente agradable, charla distendida y enriquecedora, y muy buenas vibraciones. Compartimos opiniones, consejos, penas y alegrías. Reconozco que algo de esto siempre viene bien, pues el trading tiende a ser un “vicio solitario” y poner cara a los nombres es siempre agradable.

Lo que de bueno tienen esos encuentros es que, si tienen a bien hacerte participar, has de prepararte algún documento que pueda interesar. Este es un punto antiguo y va sin comentarios de voz añadidos, pero ofrece conceptos generales, lo dejo aquí para compartirlo con quien guste.

Estos actos obligan a esforzarse en explicar cosas que normalmente no detallo, como el carácter secuencial de la docena de señales que genera Vigía, o algunos patrones tipo de Koncorde, habitualmente rentables.

Puedes bajarte el PDF de la charla pulsando sobre la imagen. Espero que te guste y resulte útil.