Hola, Xavier. Quería consultarte si el indicador KONCORDE me sirve para invertir en intradía en temporalidad bajas, de minutos.
Hola y gracias por la consulta.
No se trata del indicador ni de la temporalidad, sino del activo y su volumen.
Como norma general y desde el punto de vista de la gestión de datos en que diseño mis algoritmos, la norma es siempre la misma: lo que predomina es la cantidad de información que contiene cada bloque (vela o barra).
Cuanto más volumen ofrezca un activo, menores podrán ser las velas con las que trabajemos manteniendo una buena fiabilidad y resultados.
Una vela de 5 minutos contiene cinco veces más información que una de un minuto. Una vela de 30 minutos, contiene 6 veces más información que una de 5’ y 30 veces más que una de 1’. Y así sucesivamente.
Eso significa que en activos con mucho volumen, la información contenida en cada una de sus fracciones menores sigue siendo mayoritariamente significativa, cosa que no sucede en los de poco volumen.
Más claro aún: cuanto más volumen tiene un activo, menores pueden ser la velas (temporalidad/ticks) con los que trabajemos manteniendo una buena fiabilidad y buenos resultados. Eso nos permite trabajar en minutos en índices, en horas/día en la mayor parte de acciones y en días/semanas en los activos/mercados menos líquidos (con menor volumen).
Saber en cada activo concreto hasta qué temporalidad se puede bajar manteniendo la fiabilidad del indicador ya es un trabajo personal de cada uno.
Lo he explicado en más páginas y ocasiones, pero como entiendo que nadie tiene por qué leer todo lo que escribo [¡qué horror!], lo repetiré: documentar mis indicadores es la parte que menos me gusta y que más me agobia. Seguramente porque yo ya sé cómo van y qué buscaba en su diseño. Pero entiendo que no sólo es necesario sino imprescindible, así que lo haremos una vez más.
Como es norma habitual en mis desarrollos, el indicador Blai5 Astro v.2.0 es una herramienta sujetas a las limitaciones de esta licencia CC para entorno ProRealTime.
1.- ASTRO2: OTRA FORMA DE LEER LA TENDENCIA
Astro es un indicador de tendencia basado en el cálculos de momentum sobre algunas variables operativas del Blai5 Vigía. Precisamente por tratarse de un trabajo sobre otro indicador anterior, utilizo la expresión «destilado» para referirme a él; como un buen licor que se extrae de un vino anterior.
Como podéis comprobar en los gráficos la «cinta» del indicador se mueve y se retuerce como si estuviera en 3D. Sube, baja, se gira y pone verde o roja, según la tendencia; se ensancha cuando es acusada y lo hace por encima o por debajo de cero. Y todo ello tiene su significado.
El indicador está compuesto por tres líneas. Las dos primeras MM [para la que yo utilizo el color rojo] y MF [para la que yo utilizo el color azul] forman una cinta que se cruza periódicamente. Astro es el valor de la diferencia entre ambas líneas, y debe ser interpretado como lo haríamos con el histograma del MACD.
El indicador puede ser configurado y operado de distintas maneras. Puede ser utilizado haciendo visible simplemente la curva Astro, o presentando la «cinta móvil» que componen MR y MF; o ambas, cinta y Astro conjuntamente. Operar este indicador de tendencia no es difícil, pues da muchas posibilidades al presentar una gran riqueza de señales, más de las habituales en este tipo de indicadores. De hecho marca tanto la tendencia de fondo como da indicios de su evolución futura.
Junto a estas líneas puedes ver un diseño típico, utilizando las zonas de color para marcar cinta y Astro, en este caso, con estilo «Invisible» y marcado con una segunda zona de color, aunque si prefieres que sea más visible, puedes utilizar el estilo Histograma.
Astro, visible y en histograma/ MM y MF, invisibles
En principio, cuando MM (roja) es superior a MF (azul), el momento es positivo y el valor tiene posibilidades de subir o, en su defecto, de resistir una bajada; y viceversa.
La temporalidad del ciclo (T) puede ser ajustada para adaptarse mejor a los activos y temporalidades que deseen operarse. Puede operarse por cruces de ambas líneas (= cruces de Astro sobre la línea cero), pero el usuario más intrépido rápidamente se dará cuenta que también ofrece la posibilidad de operar entre extremos, por pendiente e, incluso, por divergencias, en las que la cinta de Astro es muy rica, como puede observarse en el gráfico inferior, donde se muestra una situación de trading por cruce en un futuro BUND.
Si eres un buen observador gráfico no tardarás en darte cuenta de las diferencias en los movimientos de la cinta y sabrás sacarles partido. Es importante también destacar que este indicador tiene la capacidad de ser ajustado mediante una variable configurable que permite acelerar o ralentizar sus señales para poder mejor ajustar su ritmo a la temporalidad del activo en la que se desee aplicar.
En 2019, lanzamos la v. 11 de ATLAS para ProRealTime v.11, aprovechando la aparición de la nueva versión de la plataforma. Ello nos permite revisar y actualizar sus prestaciones a las últimas versiones disponibles de las herramientas para este indicador técnico basado en volatilidad.
En este caso y gracias a las nuevas prestaciones de configuración de la versión 11 de ProRealtime mostramos cómo obtener la doble configuración (completa y mini-barra) desde el mismo archivo.
Si en la anterior entrega incorporamos los que consideramos los 4 mejores ProScreeners (PS) o programas rastreadores para ATLAS disponibles en aquel momento, en esta ocasión en zip v.11 incluye 5, nuevas versiones mejoradas (tras 5 años) de los ya conocidos más uno nuevo.
Todos ellos permiten identificar, listar y ordenar los activos que están en situaciones potencialmente favorables de trading con esta herramienta en cualquier mercado extenso o lista personalizada de activos y que son los siguientes:
1) PS_Blai5_ATLAS11
El ProScreener ATLAS11 detecta las variaciones en la amplitud en las Bandas de Bollinger. Es bien conocido dentro del trading con BB que los estrechamientos en las mismas acostumbran a ser preludio de movimientos rápidos al alza o a la baja. ATLAS11 señala dichos estrechamientos como una señal de alerta y los presenta ordenados en una lista.
El movimiento acostumbra a desencadenarse cuando el valor sale de esa situación y vuelve a valores positivos.
Para ampliar cribar mejor las situaciones más favorables a las subidas, el ProScreener ATLAS 11 filtra valores:
Señal Atlas + (valor inferior a cero)
Volumen actual superior al 75% del volumen medio,
Momentum del indicador creciente.
y cuya cotización no haya quedado completamente plana o estancada
2) PS_Blai5_ATLAS11_W
El ProScreener ATLAS11 Wide (ancho) no utiliza ningún método de filtrado por lo que simplemente ordena los valores por su valor ATLAS. Interesante para grupos reducidos de activos o mercados pequeños y poco líquidos.
Señal Atlas +
3) PS_Blai5_ATLAS11_Hit
Es el ProScreener para ATLAS11 más práctico y selectivo. Básicamente detecta aquellos activos que están SALIENDO de la situación de señal Atlas, momento habitualmente más oportuno para -si se dan las circunstancias favorables- tomar una posición
Lo utilizo para lanzarlo sobre mercados amplios o por varios mercados simultáneamente.
Para ampliar cribar mejor las situaciones más favorables, el ProScreener ATLAS11 Hit filtra los activos que cumplan estas condiciones:
Señal Atlas +, pero con tendencia ascendente,
con señal Spectro en cualquiera de las últimas 5 velas,
con un volumen medio superior al 75% de la media de su volumen
y cuya cotización no haya quedado completamente plana o estancada
4) Blai5_ATLAS11_Gold
Incluimos como novedad este PS que tanto nos muestra activos saliendo como entrando en señal Atlas, lo que resulta especialmente valioso en algunas circunstancias y estrategias que esperamos mostrar más adelante.
Señal Atlas + (inicial o final)
Escanea 7 últimas velas.
Volumen superior al 75% de la media.
5) Blai5_ATLAS11_Spectro
El ProScreener ATLAS11 Spectro detecta las señales producidas por el elemento «Spectro» dentro del indicador ATLAS11.
El Spectro viene representado por lo que gráficamente denomino «llamaradas verdes» y técnicamente su interpretación es que su aparición viene determinada por la convergencia y cruce de tres medias en el denominado Triple Cruce de la Muerte (TCM).
EL TCM es una interesante y muy potente señal de trading definida por Scot Lowry y que se basa en el cruce de tres medias exponenciales de periodos 4, 18 y 40. La convergencia de las 3 medias ocasionalmente precede al inicio de un movimiento potencialmente interesante.
Así, con este PS, podemos sumar la detección de la convergencia de medias a la señal ATLAS, provocada por el estrechamiento de las Bandas de Bollinger, señal de disminución de la volatilidad. A recordar que el movimiento, generalmente violento, acostumbra a desencadenarse cuando el valor sale de esa situación y vuelve a valores positivos y el Spectro desaparece o tiende a desaparecer.
El ProScreener ATLAS11 Spectro filtra activos con las siguientes condiciones:
Señal Atlas +
valor positivo de Spectro o que lo hayan estado en las 5 útimas barras y
cuya cotización no haya quedado plana.
Todos estos ProScreeners deben utilizarse conjuntamente con el indicador Blai5 ATLAS v.11, pues no funcionan con versiones anteriores; por eso se entregan junto a él en el mismo zip.
Hay un viejo proverbio que reza que es mucho más valioso enseñar a pescar que dar un pez. Mientras lo uno es efímero, lo otro resulta permanente y duradero.
Si cuento con vuestra paciente lectura hoy, voy a intentar un triple desafío:
revelar un misterio;
explicar un concepto y técnica, y
mostrar tres ejemplos prácticos de la misma.
Ingente trabajo y poco espacio. Empecemos, pues.
A) EL MISTERIO DESVELADO
Igual que dediqué mis primeros años al estudio de los indicadores técnicos y, posteriormente, a su diseño; los últimos tiempos he estado centrado en los sistemas de especulación y el trading algorítmico.
Seguramente se preguntarán dónde están los frutos de ese trabajo, y yo les responderé que en mi cuenta corriente. Y, también que, probablemente, tengan en sus manos algo de ese valor.
En general todo trabajo debe iniciarse por un largo y laborioso periodo previo de estudio. Sólo una vez entendidos los conceptos básicos se puede aspirar a obtener buenos resultados. Como los cimientos a una casa. Como las raíces a un árbol.
Así que empecé por programar y estudiar un buen número de sistemas tradicionales de diferentes autores. Para mi sorpresa comprobé que, en muchas más ocasiones de las esperadas, los resultados obtenidos en esas simulaciones eran algo decepcionantes, especialmente si los comparábamos con las expectativas mostradas en los textos originales.
Cabe otra posibilidad: que ese sistema haya sido realmente ganador y, sin embargo, en el tiempo transcurrido, el mercado haya mutado lo suficiente para que haya dejado de serlo.
Sé que esto es algo experimentado por muchos traders: aplicar un reputado sistema publicado (o enseñado) y ver como los resultados no son tan satisfactorios como lo esperado.
La primera reacción (primaria y común) es la de considerar el sistema como un engaño y/o calificar a su autor/tutor de charlatán. ¿Mentiras? ¿Manipulación? No. Nada de eso.
Cabe otra posibilidad: que ese sistema haya sido realmente ganador, que su autor lo haya explicado de manera completamente honrada tal y como era y, sin embargo, en el tiempo transcurrido, el mercado haya mutado lo suficiente para que haya dejado de serlo.
Esa hipótesis la he confirmado en más de una ocasión replicando sistemas, ahora poco eficaces, en los momentos históricos en que sus autores los utilizaron con éxito. Y entonces sí resultaron ser realmente tan eficaces como ellos decían.
Así, pues, y como mi primera particular conclusión, consideremos la posibilidad de que no exista sistema que pueda servir para todo valor, toda temporalidad y todo momento.
Un sistema que funcione bien para SP, seguramente no lo hará sobre BUND.
Un sistema pensado para temporalidades largas, lo normal es que no se comporte bien en las cortas.
Un sistema que funcionó de forma excelente hace un tiempo, puede ser que ahora resulte mediocre.
Y todo ello no se debe a la voluntad o actitud perversa de ningún autor, sino a la variabilidad de unas condiciones de mercado permanentemente cambiantes.
Consideremos la posibilidad de que NO exista sistema que pueda servir para todo valor, toda temporalidad y todo momento.
Así que, como consecuencia de la revelación de este primer misterio debo ser consecuente e intentar ir más allá de explicar algún sistema AHORA MISMO ganador, porque no tengo (nadie puede tener) ninguna garantía de que lo seguirá siendo cuando llegue a sus manos este texto.
A cambio de ello, permítanme explicar un concepto y una técnica que sé que no caducará y les será útil ahora y en el futuro.
B) EL CONCEPTO DE “HERRAMIENTA NEUTRAL”
Este es un concepto muy ligado al desarrollo de software.
En fase de diseño existe la posibilidad de crear aplicaciones finalistas (destinadas a algo muy concreto) o genéricas (orientadas a completar pasos intermedios o que serán útiles en varias diferentes tareas).
También existe la posibilidad que en diseño conocemos como “herramientas neutrales”, que son aquellas que por su concepto y desde su origen admiten más de un tipo de utilización o en más de un tipo de propósito. [Salvando distancias y matices, también se conoce como escalabilidad]
Muchas herramientas de trading tienen la capacidad de ser “neutras” y, con ello, aportar soluciones parciales concretas para mejorar los propios sistemas, ya sea optimizando cualquiera de sus partes o incrementando su fiabilidad.
El trader tradicional tiene una visión finalista de las herramientas, por ejemplo de los indicadores técnicos. Esperan (pues es lo que están acostumbrados) que un determinado indicador esté asociado a una forma “correcta” (y sólo una) de ser utilizado, y muchos se sienten frustrados si sólo se dan indicaciones vagas de cómo sacarles mayor utilidad.
La respuesta a esto es simple: la mayor parte de mis indicadores han sido pensados como “herramientas neutrales”. Y eso, ¿qué significa? Pues que deberían ser lo suficientemente dúctiles para aplicarse en múltiples sistemas/escuelas de especulación y aprovechar sus propiedades para mejorar sus prestaciones.
Afortunadamente esto ya lo he visto aplicado por diferentes autores que lo han entendido y han actualizado tanto sistemas de especulación propios como ajenos, incluyendo alguna de ellas.
El Volumen Proporcional Medio (VPM), ATLAS, Vigía o Koncorde están siendo herramientas complementarias para muchos traders que, sin abandonar los sistemas en los que confían, han descubierto cómo mejorarlos en algún aspecto gracias a ellas.
Por supuesto, esta característica no es exclusiva de ninguna herramienta ni de ningún autor, pero si es una prestación común de los mejores indicadores que conozco y, precisamente por ello, me esforcé en diseñar los míos para que cumpliesen ese propósito.
Y, para demostrarlo, pasemos a los ejemplos prácticos y les mostraré como una misma herramienta muestra su característica de “neutralidad” al poder ser utilizada de diferentes modos y para distintos usos, cubriendo distintas necesidades.
Voy a tomar como ejemplo mi indicador Blai5 ATLAS pues, por sus características y diseño, puede ser de muy amplia utilización, independientemente de la temporalidad y del activo (ya que no requiere datos de volumen, puede ser utilizado tanto en acciones o futuros, así como en FOREX o CFD).
El Blai5 ATLAS es un indicador técnico basado en una propiedad concreta que todos los traders conocemos bien: un periodo de baja volatilidad es generalmente seguido por otro de alta volatilidad.
Esto es fácil de observar gráficamente en las Bandas de Bollinger, donde después de fases de estrechamiento se producen movimientos bruscos de los precios.
Cuando la curva de ATLAS pasa a valores negativos nos indica que se está produciendo (en ese valor y temporalidad, y según el histórico del gráfico) un estrechamiento estadísticamente probable
El problema es que los ordenadores son incapaces de trabajar con conceptos abstractos como “estrecho” o “ancho”, así que hubo que diseñar un algoritmo que fuese matemáticamente eficaz identificando “estrechamientos probables”, y eso es ATLAS.
Cuando la curva de ATLAS pasa a valores negativos nos indica que se está produciendo (en ese valor y temporalidad, y según el histórico del gráfico) un estrechamiento estadísticamente probable, que puede desembocar en un movimiento brusco del precio inmediatamente posterior, sin precisar la dirección. A esa fase negativa la denomino “señal ATLAS”.
Antes de afrontar la tercera y última parte de este artículo (los ejemplos concretos), me gustaría recordar que todo esto no se basa tanto en la eficiencia intrínseca como en que usted pueda incorporar algún aspecto de ellos para mejorar/actualizar sus propios sistemas, aquellos que más le agraden o en los que se sienta más cómodo y seguro operando. Han sido diseñadas como herramientas neutras y este es el aspecto que pretendo hoy mostrar.
EJEMPLO 1: UTILIZANDO ATLAS COMO SWITCH (o LANZADORA)
Aunque visualmente ya es fácil observar sobre el propio gráfico sus propiedades, no debemos confiarnos ni pensar que son universales y funcionará maravillosamente en cualquier temporalidad y sobre cualquier activo, porque no es así. ATLAS necesita (como el resto de herramientas y sistemas) unas condiciones mínimamente favorables, aunque es poco exigente.
La primera propiedad aprovechable que podemos observar casi a simple vista es su capacidad anticipativa.
Como se puede observar en la figura 1, ATLAS puede ser utilizado como un eficiente sistema de entrada pues la irrupción en valores positivos después de “señal ATLAS” es preludio de movimientos de variable amplitud, pero habitualmente muy rentables.
Si su sistema habitual tiene como punto débil frecuentes entradas falsas o a destiempo, quizás complementarlas y/o verificarlas con las señales de ATLAS fuese una buena idea.
Figura 1
EJEMPLO 2: UTILIZADO COMO FILTRO DE TENDENCIA
Del mismo modo, y visto desde otro punto de vista, podemos utilizar ATLAS (y de hecho yo lo utilizo habitualmente) como filtro de tendencia.
Por definición, todos los sistemas tendenciales –que son la inmensa mayoría– son rentables cuando existe tendencia marcada y dejan de serlo cuando se entran en lateralidad. Y no sólo esto es así, sino que pueden causar importantes pérdidas en estos periodos dependiendo del activo y del slippage (comisiones operativas).
Así, si nuestro sistema es tendencial y el precio no se mueve, lo mejor que podemos hacer es detener el sistema y no operar hasta que el precio vuelva a arrancar y moverse en tendencia. Esto es exactamente lo que la “señal ATLAS” (valores de ATLAS iguales o inferiores a cero) detecta y marca.
Si disponemos de un buen filtro de tendencia, capaz de frenar o inhibir un sistema tendencial en fases de lateralidad, eso incrementará sustancialmente su rentabilidad por la vía de limitar sus pérdidas en periodos no favorables.
Así, sea su sistema discrecional o automático, incorporar un buen filtro de tendencia (como, por ejemplo, ATLAS) le resultará muy interesante para mejorar su rentabilidad. (Fig. 2)
Figura 2
EJEMPLO 3: COMO DETECTOR DE MOMENTO
Quizás esta sea una de las particularidades gráficas menos conocidas de esta herramienta y quizás tampoco la más utilizada, quizás porque existen diferentes modos de calibrar cuando la tendencia vigente se está agotando y es el momento óptimo de salir.
Pero ATLAS también nos da buenas pistas al respecto que podemos utilizar, ya sea en forma primaria, secundaria o colateral.
Como se puede observar en la fig. 3, mientras ATLAS incremente su valor positivo, el movimiento (en la dirección que sea) se mantiene. Una vez inicia su descenso deberemos considerarlo una primera señal de agotamiento aunque, no por ello forzosamente habría que cerrar la posición. Quizás sea el momento de situar un stop fijo o variable y seguir el precio mientras se desacelera. Una segunda cresta inferior a la primera (divergencia) sí que ya es generalmente una señal habitual de que ese movimiento está llegando a su fin.
Estas señales son muy variables dependiendo del activo y la temporalidad, pero (afortunadamente) mantienen un perfil bastante identificable para cada activo/temporalidad determinado. Después de analizar el comportamiento de ATLAS en un determinado activo y temporalidad podremos identificar las señales de agotamiento con cierta facilidad.
RESUMEN Y CONCLUSIÓN
Como cualquiera que haya llegado hasta este punto (aprovecho para agradecerte la paciencia) podrá comprobar, con lo explicado en los tres puntos anteriores sería posible construir un sistema basado únicamente en el indicador Blai5 ATLAS. De hecho existen y yo tengo un par trabajando con (hasta el momento) buenos resultados.
Construir un sistema automático básico con ATLAS en ProRealTime es algo relativamente sencillo y que está explicado paso a paso en el siguiente vídeo. Evidentemente, esa debería ser sólo la punta del ovillo desde el que empezar a tejer un sistema mucho mejor y más elaborado.
Pero, como comenté desde un principio, hoy no trataba de cantar las excelencias de ninguna herramienta concreta, sino de mostrar que muchas herramientas de trading tienen la capacidad de ser “neutras” y, con ello, aportar soluciones parciales concretas para mejorar los propios sistemas, ya sea optimizando independientemente cualquiera de sus partes o incrementando su fiabilidad.
Porque el mercado es un ente vivo y así lo debemos contemplar. Por mucho que le confeccionemos un maravilloso traje a medida, como el mejor de los sastres, nunca nadie podrá evitar que engorde o adelgace, crezca o mengüe desbaratando constantemente nuestro trabajo.
Solo nuestra capacidad de entenderlo y utilizar herramientas correctoras nos permitirá ajustarnos a su volubilidad y “mantenernos en el juego” permanentemente.
En el trading, el éxito es siempre efímero y la capacidad de trabajo el mejor valor.
Que Koncorde «repinte» es una sensación que puede tener algún usuario en los primeros arranques y que se debe a lo siguiente:
1) Las áreas verde y azul representan variaciones porcentuales de valores obtenidos sobre medias largas.
2) Si cargas un primer gráfico, pongamos de 100 velas de 5 minutos, tienes 500 minutos de histórico y su gráfico Koncorde correspondiente, calculado sobre esos datos disponibles.
3) Si inmediatamente después cargas el mismo gráfico de 100 velas pero, esta vez, de 15 minutos, tienes ahora un nuevo histórico de 1500 minutos de ese mismo valor.
4) Cuando vuelves al gráfico de 5 minutos, ya NO tienes el gráfico e histórico del punto 2) sino que tienes un nuevo gráfico de velas de 5 minutos pero sobre un histórico de 1500 minutos y con los cambios que en medias y variaciones porcentuales corresponda, diferente al 2). Por lo tanto puedes verlo diferente o muy diferente a la primera vez.
5) No ha «repintado» sino que ha RECALCULADO porque el histórico se ha triplicado, con lo que el aspecto de Koncorde puede variar significativamente. Una vez sucede eso, aunque dobles o tripliques el histórico, cada vez los re-cálculos y modificaciones son menos visibles, hasta el punto que no hay ninguno por más que aumentes el histórico.
6) Por lo tanto, a la que tenemos un histórico LARGO cargado (en las temporalidades que deseemos) se acaban las variaciones y distorsiones, y también las dudas. Ningún usuario, más allá de ese primer arranque vuelve a tener esa sensación (y los que sois usuarios veteranos podéis certificarlo).
Espero que esta explicación resulte de utilidad y aquellos impacientes capaces de dictaminar en los primeros 5 minutos la bondad o maldad de cualquier cosa, se den dos días para comprobar que su primera impresión era equivocada.
Explicado queda. Espero que sea de utilidad.
En este apartado pretendo recopilar dos tipos de documentos de consulta que puedan resultar de ayuda al usuario de Koncorde, en cualquiera de las plataformas:
Koncorde: Conceptos Clave es un primer intento de establecer algunas normas básicas para utilizar Koncorde en la práctica de la especulación y/o inversión. Sin ser un manual al uso, sí que pretende ponerlo en lo que a mi juicio [como creador de mismo] es su nivel de eficacia. Vale la pena que le eches un vistazo.
Algo que me preguntan a menudo, y que parece una curiosidad bastante común, es saber cuáles son las ideas base del diseño de un determinado indicador.
En general, podríamos decir que un indicador es la respuesta gráfica a una pregunta. El problema es que a veces somos capaces de plantear la pregunta más o menos acertadamente, pero la respuesta acaba sorprendiéndonos o desconcertándonos. A mí me gusta decir que los indicadores son como nuestros hijos: por más que compartan nuestros genes, acaban teniendo vida propia y haciendo su propio camino. Por mucho que lo haya diseñado, también me sorprenden en multitud de ocasiones.
Koncorde fue mi segundo trabajo. Con Vigía pretendía experimentar la condensación de diferentes señales en una sola curva unificada, creando un algoritmo complejo de segunda generación (2G) que me permitiese, al mismo tiempo, aminorar o diluir las señales contrapuestas y potenciar aquellas que fueran redundantes. Al mismo tiempo, este procedimiento me permitía trabajar sobre la geometría de la curva y eso era, para mí, muy importante.
Aunque ya lo explicaré mejor en otro momento y lugar, existe la posibilidad de que manos fuertes “fabriquen” figuras chartistas, especialmente en temporalidades cortas o valores poco líquidos. Sin embargo, no dejan de ser unos elementos de análisis ampliamente utilizados. En aquel momento me pareció que disponer de un indicador que filtrase esas señales y ofreciese también una geometría coherente me ayudaría a obtener una “segunda opinión” gráfica objetiva sobre lo que estaba pasando en el mercado.
Pero yo seguía obsesionado con la importancia del “dato volumen” entre las fuentes disponibles. Así que empecé a estudiar y trabajar con diferentes familias de indicadores de volumen mezclando sus señales en una sola ventana lo que, por aquel entonces, denominé “escenarios de volumen”. La misión fundamental de aquel trabajo de algo más de dos años fue la de comprender el funcionamiento matemático de los diferentes indicadores y su posible aplicación práctica. (Todo lleva su tiempo; hay que ser paciente).
Para no alargarme demasiado, descubrí cuál de los indicadores podía servir mejor a mi propósito, y sobre la base de un Vigía acelerado (más rápido que el propio Vigía) diseñé Koncorde, como una herramienta capaz de presentar simultáneamente información de tendencia y de volumen en un entorno unificado y proporcional. Básicamente pensé que quizás la información adicional de volumen me permitiría avanzarme aún más a los acontecimientos.
Jamás he ocultado que las herramientas las diseño básicamente para mi propio uso, aunque si después me parece que pueden aportar algo o ser de utilidad general, las comparto como lo que son, herramientas experimentales.
Como mi interés en aquel momento estaba centrado en obtener una buena operativa en acciones nacionales de tamaño medio y grande, de precio medio y alto; y en una operativa de tipo swing, bajo esas premisas desarrollé mi primera versión de Koncorde.
Muy posteriormente pude comprobar que sus prestaciones se adaptaban sorprendentemente bien al trabajo con algunos derivados, especialmente futuros sobre índices, aunque eso no entraba en mi planteamiento original.
Así que empecé a analizar el mercado con las dos herramientas simultáneamente (Vigía + Koncorde) con la idea de hacer algo más lento Koncorde para mejorar su fiabilidad. Pero en ese punto me di cuenta que, precisamente, Koncorde representaba un extraordinario complemento para Vigía, pues era capaz de ponerme sobre aviso de circunstancias del mercado que Vigía apenas había insinuado; circunstancias que, por otro lado, podían acabar diluyéndose como la bruma con un cambio de viento o confirmarse en una situación posterior aprovechable para un buen trading. Para mi propia sorpresa, la mejor estrategia era complementarlas.
Aunque pueda ser utilizado de forma independiente, me pareció que para sacarle el máximo provecho Koncorde no debía a sustituir ni mejorar a Vigía, sino complementarlo. Y así me sigue pareciendo hoy.
En ese punto mi operativa mejoró sustancialmente y deseché ya la posibilidad de modificar sustancialmente Koncorde. En la última versión sólo he retocado algunos detalles técnicos para mejorar la proporcionalidad de algunas áreas y suavizar los trazados eliminando ruido. Mejoré la exactitud de Vigía y potencié lo mejor de Koncorde.
La observación de cómo los usuarios utilizan mis indicadores y herramientas en muy valiosa para mí, pues así descubro en qué se fijan, en qué detalles les parecen evidentes y cuáles otros les pasan desapercibidos. Todo ello me ayuda a mejorar su diseño en versiones posteriores y en trabajos futuros.
Les voy a explicar algunos detalles de Koncorde que creo que nunca antes he comentado. Para empezar, este indicador representaba cuando lo planteé dos desafíos: uno de diseño técnico y otro de diseño gráfico. Sobre la primera parte, la dificultad radicaba en mezclar proporcionalmente las señales de diferentes indicadores de diferentes familias para obtener una representación armónica de señales de tendencia y de volumen en un solo entorno gráfico. [Ver Herramientas de 2ª Generación]
Pero la segunda era todavía más compleja: debía presentar mucha información en pantalla de forma que fuera visualmente impactante y claramente discernible.
Estamos hablando de presentar el movimiento relativo de 4 curvas oscilantes sobre un eje fijo, cuando lo acostumbrado en el trading es trabajar con bastantes menos variables gráficas (afortunadamente el diseño de los indicadores es cada vez más rico). Por eso pensé en la posibilidad de trabajar con áreas de color y los solapamientos entre las mismas en lugar de las habituales líneas. Creo que fue visualmente un acierto. Resulta agradable, comprensible y facilita la operativa.
Pero, del mismo modo, esta técnica gráfica dificulta trasladarlo a otras plataformas donde áreas de color y los solapamientos o no están a veces previstos por lo que, en ocasiones, ha habido que echarle mucha imaginación para obtener resultados gráficamente parecidos. Y, en otras, ha sido totalmente imposible por esas limitaciones gráficas.
En la actualidad está disponible para todas estas plataformas:
Ya saben mi política hasta hoy: comparto mis herramientas, pero luego dejo que cada cual se las trabaje hasta descubrir sus secretos.
No se trata de malicia, ni de una confabulación, ni nada por el estilo. Simplemente, por ahora no tengo tiempo para redactar nada parecido a un manual o libro de instrucciones, cosa que imagino deberé hacer antes o después. Mientras tanto sirvan estas entradas como solución parcial.
Hasta ahora la cosa tampoco entendía yo que fuese especialmente urgente. Dedicaba mi tiempo libre a investigar y diseñar -que es lo que realmente me gusta- y dejaba condensadas las explicaciones mínimas indispensables en alguna página de este sitio web. Pero eso está cambiando. El boca-oreja está trabajando y hemos pasado de la progresión aritmética a la exponencial.
Nada de «Santo Grial»: son sólo datos ordenados y en formato gráfico
Yo nunca me he planteado la búsqueda de ningún “Santo Grial”, que es la expresión más socorrida. No creo que se pueda diseñar ni construir nada parecido a ese “deus ex machina” infalible al que baste para conseguir ganar un día sí y otro también.
Me conformaría con diseñar herramientas que aportasen algún nuevo detalle o que mejorasen en algo las ya existentes y, con eso, que cualquier trader -empezando por mi mismo- pudiera tener algún recurso más para tomar decisiones. Sólo eso y TODO eso.
Pero hace tiempo que Koncordese ha popularizado. Miles de descargas y de usuarios en todo el mundo dan fe de ello. Basta con que lo usen con criterio y un punto de prudencia y seguro que les ayudará en su trading y podrán sacarle buenas plusvalías.
Así que voy a intentar hacer lo que no hice antes y mostrar [ni que sea con brevedad] las bases de mi propia operativa con Koncorde. Señalar aquello que hago y que no hago con ese indicador que diseñé para mostrarme de forma unificada algunas cosas que el resto de indicadores me presentaban de forma fragmentada. Y como puede ser un poco largo, lo haré por entregas.
En la próxima intentaré explicar el por qué de su diseño.
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